En el marco del Indabal Beef Experience, desarrollado en la ganadera ACE, Indabal puso sobre la mesa un concepto central para la ganadería actual; no existen soluciones universales, sino estrategias ajustadas a cada realidad productiva.
Italo Godoy, gerente comercial de la empresa, explicó a Productiva, que la actividad buscó mostrar resultados concretos del trabajo a campo, acompañando sistemas completos que integran cría, recría y terminación. “La idea es mostrar la importancia de todo el proceso en cadena, desde la nutrición de la vaca hasta el animal terminado que va a faena”, señaló.
Uno de los ejes más marcados fue la necesidad de cambiar la mirada tradicional del negocio ganadero. “Esto no es solo una estancia, es una fábrica de carne”, afirmó Godoy, al tiempo de subrayar que el productor debe tener claridad sobre costos, tiempos y niveles de producción.
En esa línea, advirtió que la eficiencia productiva pasa por una correcta gestión: “Aquel que no tiene bien cerradas sus cuentas, no va a producir de forma eficiente. Va a ocurrir una selección natural dentro del sector”.
Este enfoque apunta a que la intensificación no sea un fin en sí mismo, sino una herramienta para mejorar resultados. “La intensificación dentro de una eficiencia productiva es el camino”, resumió.
Otro de los mensajes centrales fue la necesidad de abandonar la idea de replicar modelos. “No existe una receta única. Puedo tener tres estancias de cría y cada una va a tener una necesidad distinta”, explicó.
En ese sentido, insistió en que el productor debe alinear sus decisiones con sus propios recursos, estructura y objetivos. “No es porque mi vecino hace algo que yo debo copiar. Primero hay que identificar qué está limitando mi producción”. Ese diagnóstico inicial (ya sea genética, nutrición, infraestructura o financiamiento) es el punto de partida para definir una estrategia eficiente.
El recorrido técnico presentado durante la jornada siguió una secuencia de que se debe comenzar por la base del sistema, que es la vaca, y proyectar a partir de ahí todo el ciclo productivo. “La estrategia empieza en la vaca, en cómo la nutrimos y manejamos para que exprese su potencial. Después eso impacta directamente en el ternero y en todo su desarrollo hasta la terminación”, explicó.
En ese esquema, se destacó la incorporación de herramientas como la Terminación Intensiva a Pasto (TIP), que permite acortar ciclos y mejorar la eficiencia sin salir del sistema pastoril.
Variables que redefinen decisiones. Godoy también puso énfasis en la necesidad de integrar el contexto externo en la toma de decisiones. “Cada año es distinto. Cambian los mercados, cambia el clima, y las estrategias deben adaptarse a eso”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó el actual escenario de precios del ternero, que se encuentra en niveles elevados, lo que reconfigura los incentivos dentro del sistema productivo. “Hoy la cría está en un momento muy favorable, y eso impacta en la recría y el engorde”, indicó.
Finalmente, desde la empresa remarcaron que el acompañamiento al productor va más allá de la provisión de insumos. “No es solo ofrecer productos, es ofrecer soluciones”, afirmó. Ese enfoque implica trabajar junto al productor en la identificación de limitantes y en la implementación de estrategias ajustadas a cada sistema. “Nuestro compromiso es estar al lado del productor para ayudarlo a ser más eficiente dentro de su realidad”, concluyó.
[Foto: Italo Godoy / Gentileza]


