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Cuenca arrocera en desarrollo: manejo, sistema llave en mano y financiación

No cabe duda de que Ñeembucú es la principal región arrocera en expansión de Paraguay y en la medida en que se va consolidando, se encuentran más herramientas para promover no solo la producción y el desarrollo, sino también instrumentos financieros útiles para ensamblar un proyecto de gran magnitud. En el predio de Agro Itati, ubicada en Villa Oliva, departamento de Ñeembucú, se desarrolló una jornada de campo organizada por Molino Campo, una unidad de negocios de Molino San Luis, en donde el Ing. Agr. Cristóbal Ramírez, consultor técnico de la firma, habló con Productiva sobre la situación actual de la producción arrocera y el bajo precio del producto a nivel internacional y de cómo, en contrapartida, el productor debe seguir trabajando para obtener el máximo rendimiento para compensar este escenario. En el caso de este establecimiento, al momento de la jornada de campo se registraba un promedio de 9620 kg por hectárea, lo cual es positivo en términos de rinde. Resaltó que es impresionante ver cómo el proyecto ha crecido desde su inicio en agosto de 2025, cuando comenzaba con solo 150 hectáreas, y ahora ya alcanza 800 hectáreas. A pesar de las lluvias en setiembre y octubre, que interrumpieron la siembra, en Agro Itati pudieron manejar la situación de manera efectiva. “Es un alivio que no hayan tenido problemas como inundaciones y que el clima haya sido favorable para el cultivo”, destacó el profesional. El uso del sistema RTK para el riego es una excelente estrategia para obtener un manejo eficiente del agua. Al poder identificar los accidentes del suelo, pueden aplicar riego de manera más precisa, lo cual es esencial para maximizar la producción en un terreno casi plano, manifestó. A su vez, mencionó que hasta el momento no fue necesario realizar correcciones en el suelo, pero, de todas formas, es recomendable seguir monitoreando el terreno y el sistema de irrigación para anticiparse a cualquier cambio que pueda afectar la producción. Ramírez explicó que implementaron un régimen de fertilización bien estructurado para el cultivo de arroz. Utilizaron 200 kg/ha de fertilizante 10-26-26, además de aplicar urea en tres etapas, que totalizó 180 kg/ha. También aplicaron 75 kg/ha de potasio (00-00-60). Este enfoque proporciona un balance adecuado de nutrientes y asegura un crecimiento óptimo de las plantas. Expansión. Por otra parte, Carlos Doldán, propietario de Agro Itati, manifestó que la zona de Ñeembucú, específicamente Villa Oliva y Villa Franca, tiene un enorme potencial agrícola, especialmente para el arroz. A partir de este potencial trabajaron junto con otros productores y lograron establecer una empresa independiente con un modelo de trabajo diferenciado, que está diseñado para ofrecerles a los dueños de terrenos una opción viable para desarrollarse como productores. “La idea es enseñarles y brindarles la oportunidad de ser independientes en dos o tres años, tal como lo hicimos nosotros al iniciar”, indicó. Doldán expresó que el acuerdo establece que los propietarios de campos recibirán el 50 % de la producción, descontando los gastos de siembra, cuidado, cosecha y flete. Esto implica que el dueño no asume riesgo financiero alguno, ya que no necesita hacer inversiones ni hipotecar su inmueble. Su única responsabilidad es permitir el acceso a su terreno y firmar un contrato que asegure su parte en la producción. De esta forma, productores y propietarios pueden colaborar sin que este último enfrente riesgos significativos. Llave en mano. Posteriormente, el Ing. Agr. Óscar Santacruz, asesor técnico de Molino Campo, expresó que con Agro Itatí están fortaleciendo una alianza centrada en el acompañamiento durante todas las etapas productivas, además del financiamiento a los agricultores a través del Plan Zafra. El objetivo es permitir que los productores generen una utilidad adicional, que puedan reinvertir en otros cultivos, ampliar sus áreas de siembra o adquirir nuevas maquinarias. La propuesta de valor que presentan al mercado se basa en esta financiación y el apoyo en la producción, herramientas necesarias para que los agricultores puedan mejorar su productividad y sostenibilidad. Esto no solo les facilita el acceso a recursos, sino que también promueve un crecimiento integral en el sector agrícola. Santacruz destacó que Agro Itatí arrancó con 20 hectáreas propias y, en la actualidad, está cerca de alcanzar las 800 hectáreas, con una proyección de llegar a 2500 o 5000 hectáreas en el corto a mediano plazo. Enfatizó que con Agro Itatí crearon una alianza, que es beneficiosa para ambas partes, con un enfoque de «ganar-ganar», por lo que esto no solo le favorece a la empresa, sino también a todos los proveedores que colaboran, como Molino San Luis. “Esta sinergia contribuye al crecimiento y desarrollo de toda la cadena productiva involucrada”, acotó. El proyecto «Llave en Mano» en agricultura ofrece financiación integral para servicios tercerizados, maquinarias y todos los insumos necesarios, tanto en cultivos como en ganadería. Expresó que, en ganadería, que es una novedad, se financian servicios y suplementos veterinarios a lo largo del ciclo productivo, que puede durar de seis meses a un año y medio. El objetivo es permitirles a los productores generar rentabilidad adicional sin afectar su flujo de caja. Además, Molino Campo actúa como acelerador de procesos, ya que facilita expansiones más rápidas en áreas de cultivo, como ocurrió en Agro Itati, que pudo crecer significativamente en poco tiempo. El enfoque abarca diversas producciones agrícolas, incluidos arroz, soja y maíz, y busca potenciar toda la cadena productiva en Paraguay. Luego, el director de Molino San Luis, Miguelángel Solís, expresó que desde la empresa han identificado una oportunidad significativa para apoyarles a los ganaderos mediante la producción de arroz. Este soporte financiero busca facilitarles sus labores y aliviar la presión financiera durante la zafra. Para ello, desarrollaron un producto que ofrece un acompañamiento integral, que incluye crédito para servicios de maquinarias y la provisión de insumos agrícolas, como semillas. Además, Molino San Luis se plantea financiar no solo las zafras, sino también los trabajos de infraestructura necesarios para mejorar la producción. Al concluir, Doldán dijo que la financiación es fundamental para la siembra de arroz, debido a sus

No cabe duda de que Ñeembucú es la principal región arrocera en expansión de Paraguay y en la medida en que se va consolidando, se encuentran más herramientas para promover no solo la producción y el desarrollo, sino también instrumentos financieros útiles para ensamblar un proyecto de gran magnitud.

En el predio de Agro Itati, ubicada en Villa Oliva, departamento de Ñeembucú, se desarrolló una jornada de campo organizada por Molino Campo, una unidad de negocios de Molino San Luis, en donde el Ing. Agr. Cristóbal Ramírez, consultor técnico de la firma, habló con Productiva sobre la situación actual de la producción arrocera y el bajo precio del producto a nivel internacional y de cómo, en contrapartida, el productor debe seguir trabajando para obtener el máximo rendimiento para compensar este escenario. En el caso de este establecimiento, al momento de la jornada de campo se registraba un promedio de 9620 kg por hectárea, lo cual es positivo en términos de rinde.

Resaltó que es impresionante ver cómo el proyecto ha crecido desde su inicio en agosto de 2025, cuando comenzaba con solo 150 hectáreas, y ahora ya alcanza 800 hectáreas.

A pesar de las lluvias en setiembre y octubre, que interrumpieron la siembra, en Agro Itati pudieron manejar la situación de manera efectiva. “Es un alivio que no hayan tenido problemas como inundaciones y que el clima haya sido favorable para el cultivo”, destacó el profesional.

El uso del sistema RTK para el riego es una excelente estrategia para obtener un manejo eficiente del agua. Al poder identificar los accidentes del suelo, pueden aplicar riego de manera más precisa, lo cual es esencial para maximizar la producción en un terreno casi plano, manifestó.

A su vez, mencionó que hasta el momento no fue necesario realizar correcciones en el suelo, pero, de todas formas, es recomendable seguir monitoreando el terreno y el sistema de irrigación para anticiparse a cualquier cambio que pueda afectar la producción.

Ramírez explicó que implementaron un régimen de fertilización bien estructurado para el cultivo de arroz. Utilizaron 200 kg/ha de fertilizante 10-26-26, además de aplicar urea en tres etapas, que totalizó 180 kg/ha. También aplicaron 75 kg/ha de potasio (00-00-60). Este enfoque proporciona un balance adecuado de nutrientes y asegura un crecimiento óptimo de las plantas.

Expansión. Por otra parte, Carlos Doldán, propietario de Agro Itati, manifestó que la zona de Ñeembucú, específicamente Villa Oliva y Villa Franca, tiene un enorme potencial agrícola, especialmente para el arroz. A partir de este potencial trabajaron junto con otros productores y lograron establecer una empresa independiente con un modelo de trabajo diferenciado, que está diseñado para ofrecerles a los dueños de terrenos una opción viable para desarrollarse como productores. “La idea es enseñarles y brindarles la oportunidad de ser independientes en dos o tres años, tal como lo hicimos nosotros al iniciar”, indicó.

Doldán expresó que el acuerdo establece que los propietarios de campos recibirán el 50 % de la producción, descontando los gastos de siembra, cuidado, cosecha y flete. Esto implica que el dueño no asume riesgo financiero alguno, ya que no necesita hacer inversiones ni hipotecar su inmueble. Su única responsabilidad es permitir el acceso a su terreno y firmar un contrato que asegure su parte en la producción. De esta forma, productores y propietarios pueden colaborar sin que este último enfrente riesgos significativos.

Llave en mano. Posteriormente, el Ing. Agr. Óscar Santacruz, asesor técnico de Molino Campo, expresó que con Agro Itatí están fortaleciendo una alianza centrada en el acompañamiento durante todas las etapas productivas, además del financiamiento a los agricultores a través del Plan Zafra. El objetivo es permitir que los productores generen una utilidad adicional, que puedan reinvertir en otros cultivos, ampliar sus áreas de siembra o adquirir nuevas maquinarias.

La propuesta de valor que presentan al mercado se basa en esta financiación y el apoyo en la producción, herramientas necesarias para que los agricultores puedan mejorar su productividad y sostenibilidad. Esto no solo les facilita el acceso a recursos, sino que también promueve un crecimiento integral en el sector agrícola.

Santacruz destacó que Agro Itatí arrancó con 20 hectáreas propias y, en la actualidad, está cerca de alcanzar las 800 hectáreas, con una proyección de llegar a 2500 o 5000 hectáreas en el corto a mediano plazo.

Enfatizó que con Agro Itatí crearon una alianza, que es beneficiosa para ambas partes, con un enfoque de «ganar-ganar», por lo que esto no solo le favorece a la empresa, sino también a todos los proveedores que colaboran, como Molino San Luis. “Esta sinergia contribuye al crecimiento y desarrollo de toda la cadena productiva involucrada”, acotó.

El proyecto «Llave en Mano» en agricultura ofrece financiación integral para servicios tercerizados, maquinarias y todos los insumos necesarios, tanto en cultivos como en ganadería.

Expresó que, en ganadería, que es una novedad, se financian servicios y suplementos veterinarios a lo largo del ciclo productivo, que puede durar de seis meses a un año y medio. El objetivo es permitirles a los productores generar rentabilidad adicional sin afectar su flujo de caja. Además, Molino Campo actúa como acelerador de procesos, ya que facilita expansiones más rápidas en áreas de cultivo, como ocurrió en Agro Itati, que pudo crecer significativamente en poco tiempo.

El enfoque abarca diversas producciones agrícolas, incluidos arroz, soja y maíz, y busca potenciar toda la cadena productiva en Paraguay.

Luego, el director de Molino San Luis, Miguelángel Solís, expresó que desde la empresa han identificado una oportunidad significativa para apoyarles a los ganaderos mediante la producción de arroz. Este soporte financiero busca facilitarles sus labores y aliviar la presión financiera durante la zafra. Para ello, desarrollaron un producto que ofrece un acompañamiento integral, que incluye crédito para servicios de maquinarias y la provisión de insumos agrícolas, como semillas.

Además, Molino San Luis se plantea financiar no solo las zafras, sino también los trabajos de infraestructura necesarios para mejorar la producción.

Al concluir, Doldán dijo que la financiación es fundamental para la siembra de arroz, debido a sus altos costos y al proceso de cuidado, que dura entre cinco y seis meses. Gracias a su socio estratégico, Molino San Luis, están recibiendo apoyo financiero, que cubre insumos como herbicidas, abonos, fertilizantes y semillas. Este año también se incluyen los servicios de maquinarias agrícolas, lo cual es importante para reducir la carga económica mensual. Este apoyo les permite enfocarse en el crecimiento de sus cultivos con menor presión económica.

[Nota Agricultura Productiva publicada en la Revista Productiva, edición 136, páginas 16 y 17]

[Foto: Arroz – cosecha / Revista Productiva]

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