El trigo opera con bajas en los mercados estadounidenses en el arranque de la cosecha de invierno en el sur de EE.UU., donde fuertes lluvias previstas para los próximos días podrían ralentizar la recolección y afectar la calidad del cereal, en un contexto ya complicado por el mal estado de los cultivos. En contraste, las precipitaciones en el norte de las Grandes Planicies mejoran el balance hídrico para el trigo de primavera. El mercado también sigue atento a señales de demanda china tras el anuncio de la Casa Blanca de compras por al menos 17.000 millones de dólares anuales entre 2026 y 2028.
Este viernes los precios se negociaron en bajas, de USD 0,09 en Chicago y de USD 1,84 en Kansas, posicionándose en USD 237,80 y USD 250,56 la tonelada, respectivamente, para contrato a julio.
El trigo opera con mayoría de bajas en las plazas estadounidenses, en el arranque de la cosecha de invierno en el Sur de Estados Unidos, región que en los próximos días recibiría fuertes lluvias que podrían ralentizar la recolección y poner en riesgo la calidad de cultivos maduros. Aunque no lo reflejan las pizarras de Kansas, esto podría agravar un panorama ya muy complejo para el cereal, dado el mal estado que registran las plantas.
En cambio, lluvias en el Norte de las Grandes Planicies mejoran el balance hídrico para el trigo de primavera.
También en este mercado los operadores esperan alguna señal de interés desde la demanda china, en función de los anuncios de la Casa Blanca en el inicio de esta semana sobre compras chinas por, al menos, 17.000 millones de dólares por año entre 2026 y 2028.
Ayer el gobierno argentino anunció que desde el mes próximo habrá una baja de los derechos de exportación del trigo del 7,5 al 5,5 %. La medida puede leerse como un estímulo del Estado a la nueva siembra 2026/2027 que arrancará en breve, con mayores costos por el aumento de los combustibles y de insumos clave como la urea, todo derivado de la guerra declarada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
[Foto: Trigo / Archivo / Productiva C&M]


