El Ing. Agr. Marlon Marques, vicepresidente de Eladia S.A., destacó en Nación Productiva, que la producción de arroz de alta productividad requiere de materiales genéticos diferenciados. Enfatizó que la estabilidad y calidad de estas variedades son fundamentales para lograr altos rendimientos y satisfacer las demandas del mercado. Agregó que dentro de la firma están probando algunos materiales tropicales que se destacan por su resistencia al acame, capacidad para soportar cargas adicionales de fertilizante y que brinden la posibilidad de en una ventana ideal de siembra y cosecha.
Durante su participación en el agroclásico de la televisión paraguaya, el profesional resaltó que el gran desafío que tiene la producción de arroz para llegar a los altos rindes productivos es contar con una genética adaptada y diferenciada.
“Cuando entró el nuevo gobierno dijo que necesitábamos organizar la casa y legalizar los materiales genéticos, las variedades que estaban en el mercado y bueno, se puso en campaña junto con las instituciones en ese proceso. A partir de ahí empezamos a tener acceso a materiales tropicales, para la investigación y realizar las pruebas en las áreas experimentales”, acotó.
En ese proceso de probar nuevos materiales tropicales, explicó que primero se apunta a la estabilidad del material y luego a la cuestión de calidad, que es sumamente importante para poder comercializar el producto. “No puede un material producir mucho en un año y otro no. Entonces el primero busca la estabilidad y lo segundo es la calidad. Para qué producir 15 toneladas si no tenemos comprador, nosotros exportamos el 90 % de la producción”, señaló.
Otro punto importante, una vez que se supera la exigencia de la estabilidad y la calidad, es encontrar materiales tropicales que brinden la posibilidad de trabajar en una ventana de siembra y cosecha que mantenga la calidad conforme a nuestro clima.
“Por la amplitud térmica, si meto el termómetro, tengo 45 grados y después te llueve a la tardecita, ese grano si está muy seco ya acaba teniendo problemas de calidad. Pero la calidad no es solamente el quebrado. También se habla de cocción, de translucidez. A la doña de casa le gusta algo que no solamente cocine, por más que la calidad requerida del arroz pueda variar. Bueno, acá se come el arroz quesú; en Brasil se come el arroz suelto; en Colombia arroz con coco. Entonces yo creo que nosotros tenemos que enfocarnos en no perder eso”, remarcó.
En ese contexto, de trabajar con arroz de alta productividad y lograr los 15 k, se apuntó principalmente a la estabilidad productiva y la calidad de los materiales.
“Bueno creo que nosotros ya tenemos ese material, se está estudiando en el área experimental. Tuvimos la introducción de dos materiales muy importantes acá a nivel país, uno que tiene una aceptabilidad de calidad enorme, también con una buena resistencia al vuelco para no acamarse. Y tenemos otro material que nos deja poner una carga más de fertilizante y una calidad enorme con un potencial productivo para llegar a eso”, afirmó.
Subrayó que hace unos días recibieron la visita de un investigador de Embrapa, quien destacó el trabajo que se viene realizando, remarcando que hay materiales genéticos y condiciones climáticas, por lo que se puede lograr el objetivo de obtener materiales de altos rindes productivos, pero que las investigaciones deben seguir.
“Me sorprendió su dato, creo que eran 2000 kilos en 10 años o en 20 años, sé que esos eran 150 kilos por año de aumento de genética, lo que siempre decía es que hay que hacer las cosas bien. Nosotros hace 15 años que tenemos 10 a 12 toneladas, bueno ahora estamos buscando ese arroz de 15 toneladas que sea ese arroz nutritivo, que sea arroz de calidad y que dé una seguridad al productor”, enfatizó.
Marques señaló que con el trabajo que están haciendo las instituciones públicas, más el trabajo investigativo que realiza la parte privada se abre un nuevo horizonte para la producción de arroz en nuestro país.
[Foto: Campo de arroz / Archivo / Productiva C&M]


