China volvió a marcar el pulso del comercio global de carne bovina en el arranque de 2026, con un nivel de importaciones sin precedentes que reafirma su rol como principal demandante mundial de proteínas. De acuerdo con datos de la Administración General de Aduanas del gigante asiático, en el primer bimestre del año, las compras externas alcanzaron cerca de 628.000 toneladas, por un valor aproximado de USD 3500 millones, configurando el mayor registro histórico para este periodo.
En términos interanuales, el crecimiento fue significativo: el volumen importado aumentó 34 %, mientras que la facturación avanzó 44 %, reflejando no solo una mayor dinámica de demanda, sino también un escenario de precios internacionales más firmes. El valor promedio se ubicó en torno a USD 5573 por tonelada, lo que representa una suba del 8 % respecto al mismo lapso del año anterior.
Fuerte arranque y ajuste en febrero. El comportamiento mensual mostró un inicio particularmente dinámico. Durante enero, las importaciones treparon a unas 366.400 toneladas, marcando un pico en las compras, mientras que en febrero se registró una corrección a 261.400 toneladas, lo que implica una caída del 29 % frente al mes previo.
No obstante, este ajuste no altera la tendencia general, ya que el acumulado del bimestre se mantiene en niveles récord, consolidando la firmeza del mercado chino.
Cuotas y estrategia de anticipación. Uno de los factores que explica este fuerte ritmo de compras es la implementación de un sistema de cuotas de importación para 2026. El esquema fija un límite anual en torno a 2,7 a 2,8 millones de toneladas, lo que generó una aceleración de operaciones en los primeros meses del año.
En este contexto, los importadores buscan asegurar volumen antes de que se agoten los cupos disponibles. De hecho, lo adquirido en el primer bimestre ya representa cerca del 24 % del total permitido para todo el año.
A esto se suma un elemento clave: fuera del esquema de cuotas, los aranceles pueden superar el 55 %, lo que desalienta nuevas operaciones y refuerza la lógica de anticipación en las compras.
China, eje del mercado global. Con estos números, China no solo consolida su posición como principal destino de la carne bovina a nivel mundial, sino que también continúa condicionando la dinámica de precios y flujos comerciales.
Para los países exportadores, este comportamiento confirma que el mercado chino seguirá siendo un factor determinante en la formación de precios y en la planificación comercial durante el resto del año.
[Foto: Carne bovina / Archivo / Productiva C&M]


