El actual escenario del negocio ganadero plantea un cambio claro en la lógica productiva. Con un ternero cada vez más caro y escaso, la eficiencia deja de ser una opción para convertirse en una necesidad. Así lo señaló Eugenio Valente Gomes, directivo de la estancia Taj Mahal, quien fue contundente: “Hoy, hay que agregar más kilos en menos tiempo para que el negocio cierre”.
Según explicó, el alto costo de reposición obliga a los productores a intensificar sus sistemas para diluir ese mayor valor inicial. “Al comprar un ternero caro, ya estás obligado a hacerlo más eficiente, a ponerle más kilos en menos tiempo”, sostuvo, remarcando que el margen del negocio depende cada vez más de la capacidad de gestión dentro del campo.
En esa línea, indicó que existen variables que escapan al control del productor (como el tipo de cambio o el contexto internacional), por lo que el foco debe estar puesto en lo que sí se puede manejar: la productividad. “Hay que trabajar sobre el área productiva, que es donde realmente podemos incidir”, afirmó.
Escasez estructural de terneros. Para Valente Gomes, el problema de fondo no es coyuntural, sino estructural. La falta de terneros responde a una retracción en los rodeos de cría, fenómeno que no solo afecta a Paraguay, sino también a otros grandes jugadores como Estados Unidos, Brasil y Argentina.
“El cuello de botella de la ganadería está en la cría. Si no hay cría, no hay ciclo”, explicó. En ese sentido, advirtió que esta situación podría sostenerse en el tiempo, manteniendo firme el precio del ternero y condicionando las decisiones productivas.
No obstante, señaló que este escenario también genera expectativas en el mercado: “El ternero caro es el que estira al gordo caro”, indicó, sugiriendo que, en condiciones normales, el precio del ganado terminado debería acompañar esa tendencia.
Tecnología y planificación, claves del sistema. Frente a este contexto, el directivo enfatizó la necesidad de avanzar en la adopción de tecnología, pero con criterio. “Es fundamental asesorarse y planificar bien. No se trata solo de incorporar herramientas, sino de aplicarlas de forma correcta, según cada sistema productivo”, subrayó.
Finalmente, insistió en que cada establecimiento debe ajustar su estrategia a su realidad, combinando eficiencia productiva con una planificación que permita sostener la rentabilidad en un negocio cada vez más exigente.
[Foto: Eugenio Valente Gomes / Productiva C&M]


