La faena de hembras registró una marcada caída interanual en febrero, 37.487 menos, en un contexto donde el sector ganadero paraguayo busca recomponer el stock bovino y aumentar la producción de terneros. Datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), analizados por Productiva, muestran que tanto la categoría de vacas como la de vaquillas tuvieron reducciones significativas respecto al mismo mes del año pasado.
En la categoría vacas, durante febrero de este año se faenaron 32.701 cabezas, que totalizaron 7807 toneladas. En comparación con febrero del año pasado, cuando se registraron 50.894 cabezas y 12.113 toneladas, se observa una caída de 18.193 animales (-35,8 %) y de 4306 toneladas (-35,6 %).
Una tendencia similar se registró en la categoría vaquillas. En febrero de este año se enviaron a frigorífico 28.345 cabezas, equivalentes a 6254 toneladas, mientras que en el mismo periodo del año pasado, la faena había alcanzado 47.639 animales y 9929 toneladas. Esto representa una reducción de 19.294 cabezas (-40,5 %) y de 3675 toneladas (-37,0 %).
Al considerar conjuntamente las categorías vacas y vaquillas, en febrero de este año, se faenaron 61.046 hembras, frente a 98.533 registradas en el mismo mes del año pasado, lo que representa 37.487 cabezas menos, equivalente a una caída interanual de 38,0 %. En volumen, la faena pasó de 22.042 a 14.061 toneladas, una reducción de 7981 toneladas (-36,2 %).
Señales de mayor retención. La caída en la faena de hembras se produce en un momento en que la ganadería paraguaya enfrenta el desafío de recomponer su hato bovino, tras varios años de elevada extracción que impactaron en la disponibilidad de vientres.
En los últimos meses, además, se encendieron alertas dentro del sector por la faena de vientres preñados, una práctica que preocupa a técnicos y gremios debido a su impacto directo en la producción futura de terneros.
En ese contexto, esta disminución interanual registrada en el envío de vacas y vaquillas a frigorífico podría interpretarse también como una señal de mayor retención de hembras en los establecimientos, en línea con la necesidad de fortalecer la base reproductiva del rodeo.
Si bien el debate sobre la faena de hembras continúa dentro del sector, los datos de febrero sugieren que parte de los productores estaría optando por preservar más vientres, buscando acompañar el proceso de recuperación del stock ganadero y sostener la oferta futura de terneros para la cadena cárnica.
[Foto: Vaquillas / Archivo / Productiva]


