La implementación de herramientas objetivas para medir eficiencia productiva continúa ganando terreno en la ganadería paraguaya. En el marco de la Expo Canindeyú, la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay confirmó que retoma con fuerza las pruebas de RFI (Residual Feed Intake o Consumo de Alimento Residual), incorporando este año hembras jóvenes registradas al esquema de evaluación.
El gerente del gremio, Juan Carlos Martínez, explicó a Productiva, que la iniciativa responde a uno de los objetivos trazados el año pasado por la institución y que hoy se concreta con la puesta en marcha de una nueva etapa del programa. Las pruebas se realizarán en la central ubicada en Benjamín Aceval, mediante un convenio con la firma Ganadera Los Lazos.
El RFI es un indicador que mide la diferencia entre el consumo real de alimento de un animal y el consumo esperado para su peso y ganancia diaria, permitiendo identificar individuos más eficientes dentro de un mismo ambiente. Según Martínez, se trata de “una herramienta más a la hora de seleccionar y de planificar el mejoramiento genético”, con impacto directo en la productividad y en la optimización de los recursos forrajeros.
El objetivo de esto, según el directivo, es identificar animales sobresalientes que permitan aumentar la carga de los campos sin comprometer la eficiencia, en un escenario donde cada kilo de alimento y cada punto de conversión cuentan en la ecuación económica del productor.
Cronograma y capacidad operativa. Las pruebas comenzarán el 10 de abril y se extenderán hasta el 20 de junio. Posteriormente, el 4 de julio se realizará el remate de las hembras evaluadas, instancia en la que también se presentarán e interpretarán los resultados productivos, incluyendo eficiencia de conversión, datos de carcasa y parámetros genéticos complementarios.
La central cuenta con capacidad para 60 animales, distribuidos en dos corrales de 30 cabezas cada uno, divididos por categoría etaria: de 8 a 9 meses y de 10 a 12 meses. La separación por edad busca minimizar efectos de competencia que puedan distorsionar el consumo y garantizar mayor precisión en los datos.
Además, el programa contempla mediciones de carcasa al ingreso y al egreso de los animales, en alianza con la firma Bizdata, incorporando variables como peso metabólico para enriquecer la base de información técnica.
Desde la asociación destacan la buena respuesta de los productores, que permitirá completar los corrales previstos, reflejando el interés del sector por profundizar estudios científicos aplicados a la selección.
Antecedentes con machos. Antes de avanzar con hembras, la Brangus Paraguay ya había ejecutado dos pruebas de RFI con machos, priorizando el mayor impacto genético que genera un toro dentro de los rodeos. De acuerdo con Martínez, los resultados fueron altamente positivos y se tradujeron incluso en la comercialización de pajuelas de toros identificados como superiores en eficiencia de conversión.
Para el gremio, el desafío es no quedarse atrás en la incorporación de tecnología aplicada a la genética. La meta es seguir generando información objetiva que respalde decisiones de selección y consolide a la raza Brangus como una opción competitiva, eficiente y alineada con las demandas productivas actuales.
[Foto: Ganado de la raza Brangus / Archivo / Productiva C&M]


