Se estima que el área sembrada de arroz en el mundo registre una reducción de 19 % para 2028, en comparación con el 2024, cuando alcanzó su pico más alto y, consecuentemente, se prevén que los valores del cereal se vayan normalizando, expresó a Productiva, el economista Manuel Ferreira. Comentó que, dentro de este escenario de precios bajos, el productor más eficiente podrá sobrellevar la situación, mientras que los de menor productividad tendrán más dificultades. Agregó que este es un año donde seguramente no se va a ganar plata, pero sí uno donde el productor se puede proteger para seguir en el rubro.
Según el profesional, la estimación de reducción del área sembrada es de 19 % para el año 2028, en comparación con el año 2024, cuando alcanzó su pico de área cultivada.
“El arroz no aguanta estos precios porque los costos no se ajustan. Entonces, al no aguantar estos precios, el precio necesariamente va a tener que subir y va a haber gente que va a salir de la producción”, expresó.
En ese sentido, señaló que en Brasil ya registra una reducción del 9 % de área. “Ya llegó a la mitad del número que estamos hablando”, remarcó.
Al tiempo de remarcar que el gigante sudamericano es el país que marca el ritmo en toda la región. “Argentina creo que va a tener reducciones importantes, a pesar de que es más o menos un poco más grande que Paraguay y no mucho más. Paraguay también va a reducir área, pero creemos que va a ser el que menos va a reducir en toda la región”, subrayó.
Enfatizó que este escenario va a empujar los precios para arriba a valores que son mucho más normales. “No van a ser los valores del 2024, pero sí van a ser valores más normales”, acotó.
Agregó que punto de equilibrio oscila entre USD 180 a USD 185 y que el promedio a nivel país se encuentra en torno a los 6500 kilos por hectárea. “Eso quiere decir que hay productores de 5000 kilos y así también hay productores de 10.000 kilos”, añadió.
En este contexto, dijo que el productor más eficiente podrá sobrellevar la situación, mientras que para los agricultores de menor productividad será más complicado cubrir sus costos.
“Posiblemente esa gente tenga que tomar decisiones que sean drásticas, tal vez, utilizar su campo para otro tipo de explotación”, manifestó.
En cuanto a herramientas financieras especiales para el sector, dijo que probablemente no salga desde la banca matriz, ya que el sector no maneja una cartera muy grande, como sí lo tiene el rubro sojero.
“Hoy en día no se está planteando algo que podría ayudar a salvar el momento, el Banco Central no va a tener, creo yo, una consideración especial hacia el sector arrocero porque el Banco Central se preocupa por los bancos fundamentalmente, y la cartera arrocera no es una cartera grande que involucre un problema serio para ningún banco”, explicó.
Dentro de este escenario, el profesional señaló que probablemente no haya una medida especial, pero sí normales, que el productor debe estar atento para utilizar a su favor. “Por ejemplo, hay que pagar antes del vencimiento, porque ahí se puede refinanciar pagando solo intereses. Si se deja la cuenta vencer, ya se tiene que pagar el capital, ya se vuelve más complejo el tema”, remarcó.
Ferreira también hizo hincapié sobre la posibilidad de rotar los campos con otros cultivos, que aparte de ayudar en la diversificación económica, también servirá para manejar la aparición de arroz rojo, que es un problema serio en los campos de producción.
Enfatizó que el momento actual del arroz es una cuestión cíclica del mercado y que es importante defenderse y aguantar la situación con estrategias y las herramientas disponibles.
“Este es un año para defenderse. Este no es un año seguramente donde se va a ganar plata, pero sí es un año donde se puede proteger y no quebrar”, concluyó.
[Foto: Manuel Ferreira / Productiva C&M]


