• Home  
  • Situación del río Pilcomayo y falta de lluvia preocupa a ganaderos del bajo Chaco
- Ganadería

Situación del río Pilcomayo y falta de lluvia preocupa a ganaderos del bajo Chaco

Pese a los trabajos de dragado, el bajo nivel del río Pilcomayo y la escasez de lluvias vuelven a encender señales de alerta y preocupación en la cuenca chaqueña, donde ganaderos de la zona ya advierten que la combinación de ambos factores podría derivar en una nueva crisis productiva si no se normaliza el ingreso de agua a zonas clave como Estero Patiño. Así lo expresó Manuel Cardozo, productor y representante de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) ante la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la cuenca del Río Pilcomayo, quien explicó que el área comprendida desde General Díaz hasta Fortín Caballero arrastra desde hace años un déficit estructural de agua. “La cuenca, que abarca Estero Patiño, General Díaz para abajo hasta Fortín Caballero, viene siendo afectada por la falta de agua del río. Si no entra agua al Estero y tampoco hay lluvias, vamos a volver a una crisis enorme”, advirtió. Según el dirigente, el problema no es únicamente la disponibilidad directa de agua para el ganado, sino el impacto sobre la producción de forraje. Incluso los establecimientos que cuentan con reservorios podrían enfrentar limitaciones si las precipitaciones no acompañan, ya que la oferta de pasto natural depende fuertemente del régimen hídrico. Cardozo explicó que los suelos de la zona son salitrales y arcillosos, con escasa presencia de arena, lo que condiciona el tipo de vegetación. Allí se desarrollan gramíneas naturales de alto valor proteico, comparables en calidad nutricional a pasturas implantadas como el Gatton panic, pero cuya productividad está directamente vinculada al aporte de agua, ya sea por lluvias o por desbordes del Pilcomayo. El deterioro productivo ya se refleja en la carga animal. Mientras que años atrás (cuando el río mantenía un flujo más regular) los campos podían sostener una relación de 1,5 hectáreas por cabeza, actualmente, esa cifra se ubica entre 4 y 5 hectáreas por animal, evidenciando una fuerte caída en la capacidad forrajera de la región. A la situación climática se suma, según el representante de la ARP, un factor operativo que agrava el escenario. Cardozo señaló que las empresas contratistas que realizan trabajos de dragado en la zona de General Díaz continúan ejecutando obras sin haber recibido anticipos por parte del Gobierno. “Están trabajando sin anticipo; en algún momento cobrarán, pero eso repercute en el ritmo de las obras y termina afectando a todos”, afirmó. En un contexto donde la regulación del cauce y el mantenimiento de los canales resultan estratégicos para garantizar el ingreso de agua a territorio paraguayo, el productor subrayó que la continuidad y previsibilidad de las intervenciones son determinantes para evitar un nuevo colapso productivo en una de las zonas ganaderas más dependientes del comportamiento del Pilcomayo. De no revertirse el déficit hídrico en las próximas semanas, el sector teme que la combinación de bajo caudal, escasas lluvias y limitaciones operativas vuelva a comprometer seriamente la capacidad productiva de la cuenca chaqueña. [Foto: Río Pilcomayo / Gentileza]

Pese a los trabajos de dragado, el bajo nivel del río Pilcomayo y la escasez de lluvias vuelven a encender señales de alerta y preocupación en la cuenca chaqueña, donde ganaderos de la zona ya advierten que la combinación de ambos factores podría derivar en una nueva crisis productiva si no se normaliza el ingreso de agua a zonas clave como Estero Patiño.

Así lo expresó Manuel Cardozo, productor y representante de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) ante la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la cuenca del Río Pilcomayo, quien explicó que el área comprendida desde General Díaz hasta Fortín Caballero arrastra desde hace años un déficit estructural de agua.

“La cuenca, que abarca Estero Patiño, General Díaz para abajo hasta Fortín Caballero, viene siendo afectada por la falta de agua del río. Si no entra agua al Estero y tampoco hay lluvias, vamos a volver a una crisis enorme”, advirtió.

Según el dirigente, el problema no es únicamente la disponibilidad directa de agua para el ganado, sino el impacto sobre la producción de forraje. Incluso los establecimientos que cuentan con reservorios podrían enfrentar limitaciones si las precipitaciones no acompañan, ya que la oferta de pasto natural depende fuertemente del régimen hídrico.

Cardozo explicó que los suelos de la zona son salitrales y arcillosos, con escasa presencia de arena, lo que condiciona el tipo de vegetación. Allí se desarrollan gramíneas naturales de alto valor proteico, comparables en calidad nutricional a pasturas implantadas como el Gatton panic, pero cuya productividad está directamente vinculada al aporte de agua, ya sea por lluvias o por desbordes del Pilcomayo.

El deterioro productivo ya se refleja en la carga animal. Mientras que años atrás (cuando el río mantenía un flujo más regular) los campos podían sostener una relación de 1,5 hectáreas por cabeza, actualmente, esa cifra se ubica entre 4 y 5 hectáreas por animal, evidenciando una fuerte caída en la capacidad forrajera de la región.

A la situación climática se suma, según el representante de la ARP, un factor operativo que agrava el escenario. Cardozo señaló que las empresas contratistas que realizan trabajos de dragado en la zona de General Díaz continúan ejecutando obras sin haber recibido anticipos por parte del Gobierno. “Están trabajando sin anticipo; en algún momento cobrarán, pero eso repercute en el ritmo de las obras y termina afectando a todos”, afirmó.

En un contexto donde la regulación del cauce y el mantenimiento de los canales resultan estratégicos para garantizar el ingreso de agua a territorio paraguayo, el productor subrayó que la continuidad y previsibilidad de las intervenciones son determinantes para evitar un nuevo colapso productivo en una de las zonas ganaderas más dependientes del comportamiento del Pilcomayo.

De no revertirse el déficit hídrico en las próximas semanas, el sector teme que la combinación de bajo caudal, escasas lluvias y limitaciones operativas vuelva a comprometer seriamente la capacidad productiva de la cuenca chaqueña.

[Foto: Río Pilcomayo / Gentileza]

2026 | Todos los derechos reservados

error: Contenido protegido