Se espera que Turquía envié su informe final, tras la auditoría realizada en nuestro país para la exportación de carne vacuna y ganado bovino en pie, siendo esta última una oportunidad estratégica de alto impacto para la ganadería paraguaya, aunque plantea importantes desafíos logísticos que el país aún debe resolver. Así lo afirmó Albert Gunther, miembro de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), al analizar el escenario internacional.
Turquía es un comprador relevante y sostenido de hacienda en pie, que opera habitualmente con países como Argentina, Uruguay y Brasil. Para Paraguay, acceder a este mercado significaría sumar un demandante de peso, capaz de aportar volumen, competencia y previsibilidad al sistema productivo.
Desde el punto de vista productivo, Gunther aseguró que Paraguay está en condiciones de competir en igualdad con Uruguay. “La limitante no está en la producción, sino en la logística”, sostuvo. La condición de país mediterráneo y la falta de infraestructura adecuada dificultan el traslado de la hacienda hasta puertos de ultramar, así como el cumplimiento de los tiempos y exigencias sanitarias que requieren este tipo de operaciones.
Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de organizar puertos, desarrollar centros de cuarentena certificados y estructurar una logística capaz de concentrar grandes volúmenes de hacienda (entre 5.000 y 20.000 cabezas) bajo estándares homogéneos de peso y sanidad. “No es imposible, pero requiere planificación, inversión y experiencia”, afirmó.
Al comparar la situación paraguaya con la de Uruguay, Gunther recordó que el país vecino cuenta con más de 30 años de experiencia en la exportación de ganado en pie, además de ventajas estructurales como el acceso directo al mar y una institucionalidad consolidada. En ese marco, destacó el rol del Instituto Nacional de la Carne (INAC), que permite ordenar, regular y gestionar de manera eficiente la comercialización tanto de carne como de hacienda en pie.
En contraste, Paraguay solo registra antecedentes limitados de exportación de animales jóvenes, principalmente hacienda reproductiva de calidad, con destinos regionales como Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay. “La experiencia es poca, pero se puede construir”, señaló Gunther, al tiempo de remarcar que avanzar en este camino es clave para ampliar mercados, sostener precios y acompañar el crecimiento de la ganadería nacional.
[Foto: Ganado en pie / Archivo / Productiva C&M]


