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“La pelota ahora está en cancha del productor ovino, hay que ir creciendo en vientres”

Con los mercados internacionales comenzando a abrirse para la carne ovina nacional, la producción paraguaya enfrenta ahora su principal desafío, que es aumentar la base productiva para sostener y ampliar las exportaciones. Así lo planteó Mustafá Yambay, productor ovino y expresidente de la APCO, al analizar el escenario actual del sector. Afirmó que los productores ovinos tienen el gran reto de ir creciendo en vientres. Si bien Paraguay cuenta con condiciones naturales favorables para la producción de carne ovina, el principal cuello de botella hoy es la escasez de vientres comerciales. “Estamos en un proceso de crecimiento, pero todavía falta mucho. Nuestro gran problema es la cantidad de vientres”, advirtió. En contraste, el nivel de mejoramiento genético dejó de ser una limitante. Yambay sostuvo que Paraguay hoy se encuentra prácticamente a la par de países como Brasil, Argentina y Uruguay. “Esa brecha que existía hace 15 años ya está prácticamente empatada. El desafío ya no es genético, sino productivo: crecer en la majada comercial que permita producir volumen y llenar contenedores”, afirmó. La situación actual del mercado refleja con claridad esa demanda insatisfecha. “No paran de llegar llamadas y mensajes pidiendo vientres comerciales”, describió el productor. Durante años, el sector convivió con la duda sobre qué debía aparecer primero: la oferta de animales o el frigorífico exportador. “Esa discusión se terminó. Apareció primero el frigorífico, ahora la responsabilidad está en nosotros”, remarcó. En ese contexto, importar vientres no siempre resulta viable debido a los altos costos, por lo que el crecimiento deberá apoyarse principalmente en la eficiencia productiva, la selección genética y la capacitación de los productores. “No hay otra alternativa hoy que mejorar lo que tenemos”, sostuvo. Finalmente, Yambay subrayó que la consolidación del negocio dependerá de la capacidad del sector primario para asegurar materia prima de forma sostenida. “La industria no puede cerrar contratos si no tiene garantizada la producción. Está en nosotros apurar la máquina, producir más corderos y dar previsibilidad, para que se genere un esquema de ganar-ganar para todos”, concluyó. [Foto: Mustafá Yambay / Archivo / Productiva C&M]

Con los mercados internacionales comenzando a abrirse para la carne ovina nacional, la producción paraguaya enfrenta ahora su principal desafío, que es aumentar la base productiva para sostener y ampliar las exportaciones. Así lo planteó Mustafá Yambay, productor ovino y expresidente de la APCO, al analizar el escenario actual del sector. Afirmó que los productores ovinos tienen el gran reto de ir creciendo en vientres.

Si bien Paraguay cuenta con condiciones naturales favorables para la producción de carne ovina, el principal cuello de botella hoy es la escasez de vientres comerciales. “Estamos en un proceso de crecimiento, pero todavía falta mucho. Nuestro gran problema es la cantidad de vientres”, advirtió.

En contraste, el nivel de mejoramiento genético dejó de ser una limitante. Yambay sostuvo que Paraguay hoy se encuentra prácticamente a la par de países como Brasil, Argentina y Uruguay. “Esa brecha que existía hace 15 años ya está prácticamente empatada. El desafío ya no es genético, sino productivo: crecer en la majada comercial que permita producir volumen y llenar contenedores”, afirmó.

La situación actual del mercado refleja con claridad esa demanda insatisfecha. “No paran de llegar llamadas y mensajes pidiendo vientres comerciales”, describió el productor. Durante años, el sector convivió con la duda sobre qué debía aparecer primero: la oferta de animales o el frigorífico exportador. “Esa discusión se terminó. Apareció primero el frigorífico, ahora la responsabilidad está en nosotros”, remarcó.

En ese contexto, importar vientres no siempre resulta viable debido a los altos costos, por lo que el crecimiento deberá apoyarse principalmente en la eficiencia productiva, la selección genética y la capacitación de los productores. “No hay otra alternativa hoy que mejorar lo que tenemos”, sostuvo.

Finalmente, Yambay subrayó que la consolidación del negocio dependerá de la capacidad del sector primario para asegurar materia prima de forma sostenida. “La industria no puede cerrar contratos si no tiene garantizada la producción. Está en nosotros apurar la máquina, producir más corderos y dar previsibilidad, para que se genere un esquema de ganar-ganar para todos”, concluyó.

[Foto: Mustafá Yambay / Archivo / Productiva C&M]

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