Si bien el precio de la soja registró repunte en los últimos días, el productor sufre con la cotización, debido a los altos costos de los basis, por lo que el precio pagado por la oleaginosa se mantiene alrededor de los USD 340 la tonelada para el agricultor, según expresó a Productiva, Lucas Osvaldo, productor de la zona de San Alberto, Alto Paraná. Agregó que, en la región, la cosecha avanza en torno al 50 % con resultados variados, de entre 2000 a 6500 kg/ha.
Osvaldo señaló que el productor sufre mucho con el precio actual de la soja, ya que, si bien registró un repunte en los últimos días, el descuento por los basis negativos también crece. “Las multinacionales alzan todos los costos. Entonces, mantenemos los USD 20 la bolsa, USD 340 más o menos por tonelada. Sube el mercado, pero también suben los costos”, explicó.
Dentro de este escenario, la oleaginosa no logra registrar un precio atractivo para el productor, por lo que el punto de equilibrio del productor es bastante alto, inclusive pudiendo llegar a los 3500 kilos por hectárea en campos alquilados.
Agregó que el ciclo agrícola se presentó prácticamente atípico, con resultados bastante variados en cuanto a producción, algunas áreas con alta productividad y otras con rindes muy bajos. “Entre noviembre y diciembre tuvimos unos 20 días de falta de lluvia y algunas parcelas, principalmente, en suelos más arenosos, tuvieron pérdidas significativas y ahora también estamos en una falta de lluvias en varios lugares y regiones”, manifestó.
Mencionó que se registran lluvias aisladas y el estrés hídrico afecta a algunos campos, lo que se traduce en rendimientos variados. Agregó que la región en esta semana llega a un avance de cosecha en torno al 50 %.
Subrayó que la falta de lluvias de los últimos días afecta a la soja más tardía y la siembra de la segunda zafra de las parcelas ya liberadas de la zafra principal. “Necesitamos una lluvia en general, hay lugares donde llueve prácticamente todos los días, pero hay lugares que ya están con más de 20 días sin lluvia”, acotó.
En cuanto a rendimientos, dijo que los números son muy variados y en la región hay parcelas que registran desde 2000 kilos hasta 6500 kilos por hectárea. “Escuché de productor de 2000 kilos, pero también escuché de 6000, 6500 kilos”, remarcó.
En cuanto a zafriña, el productor mencionó que avanza, pese a la falta de lluvias en algunas zonas y que algunos productores optaron por sembrar nuevamente soja, mientras otros se inclinaron por el maíz. “Yo soy maicero, ya va a cumplir ocho años que no planto más soja zafriña, solamente maíz”, enfatizó.
Argumentó que su decisión por el maíz se debe, principalmente, a su aporte agronómico. “Yo estoy siempre pensando en mi suelo, en mejorar la vida del suelo. Entonces siempre maíz con brachiaria en la entrezafra, el sistema Santa Fe”, aseguró.
En cuanto a la rentabilidad del maíz, el productor dijo que hay años que deja margen y otros que no, atendiendo el alto costo de producción del cereal y las oscilaciones del mercado. “Ya estamos acostumbrados, igual seguimos trabajando si sale negativo”, expresó y remarcó que el productor sigue produciendo alimentos, pese a las vicisitudes propias y extrañas del campo.
[Foto: Lucas Osvaldo / Archivo / Productiva C&M]


