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El maní se afianza como alternativa en los suelos arenosos de San Pedro

El cultivo de maní en San Pedro muestra un potencial importante, especialmente en áreas arenosas, donde se adapta muy bien, ya que requiere suelos sueltos y no necesita mucha agua, expresó a Productiva, el Ing. Agr. Fabián Pereira, directivo del grupo GPSA. Agregó que el rubro es un cultivo costoso que necesita hasta 10 aplicaciones de fungicidas, pero con una buena producción deja un margen de rentabilidad. Comentó que la empresa sembró 600 hectáreas en la Estancia Paso Kurusu en esta campaña y que el cultivo muestra un excelente potencial productivo, de entre 3500 a 5000 kg/ha. El cultivo de maní está mostrando un potencial importante y en especial en el departamento de San Pedro, que cuenta con un 70 % de áreas arenosas, donde el maní tiene una correlación fuerte para poder desarrollarse en ese tipo de suelos. “El cultivo del maní necesita un suelo suelto, que inmediatamente vos puedas entrar después de alguna lluvia importante, un suelo suelto que permita poder entrar los arrancadores y que puedan sacar eficientemente la producción que está debajo de la tierra, poder volcar y sacar afuera para que entre la cosechadora”, acotó. Estas características hacen que el incremento del desarrollo del cultivo del maní sea cada vez más fuerte a lo largo de los últimos años en el segundo departamento. “Hoy el grupo GPSA está produciendo cerca de 600 hectáreas de maní, en la Estancia Paso Kurusú”, expresó. Enfatizó que el cultivo expresa una capacidad productiva importante. “Conste que el cultivo del maní no requiere mucha o abundante agua durante todo su desarrollo. Y este año hemos pasado con muy buena lluvia, gracias a Dios, porque le vino bien a la soja, le vino bien al maíz, también le vino bien al maní”, remarcó. Pereira subrayó que el cultivo del maní es costoso, que requiere casi nueve a diez aplicaciones de fungicidas para preservar toda su calidad. “A medida que vamos, aplicamos más por el exceso de lluvia, también va creciendo el costo, eso hace que también le ponga un poco de equilibrio al sector”, manifestó. En esa misma línea, dijo que los precios del maní no están ajenos a la situación de mercado, como otros cultivos. “Es un cultivo que empezó muy bien, hace dos años estaban pagando USD 600, USD 650 la tonelada, hoy podemos estar hablando cerca de USD 500”, precisó. Agregó que todavía compensa con una buena producción, pero requiere de mucho cuidado, prácticamente de dos aplicaciones y media por mes, para mantener calidad suficiente. “Es un cultivo que vos no ves el grano, está por debajo de la tierra. O sea, tenés que arrancar la planta del suelo para poder ver el potencial productivo que tiene. Pero sí tenemos que cuidar el índice de área foliar, que esté sano, que esté bien cuidado, que no tenga presencia de patógenos que puedan afectar la productividad de ese cultivo”, remarcó. Resaltó que es una alternativa de renta para todos los productores que hoy no están viendo la posibilidad de generar valor en ese tipo de suelos con otros cultivos. “Nosotros, en años anteriores, estábamos probando con la soja en ese tipo de suelos y, con una leve seca de una semana o doce días, el cultivo de la soja ya se ve altamente impactado por la falta de humedad. En cambio, el cultivo del maní le tolera muchísimo más a esa falta de humedad y sigue creciendo”, destacó. En ese sentido, comentó que, en esta campaña igual con la buena lluvia, el cultivo del maní muestra un altísimo potencial. “Creemos que la producción va a estar en torno a los 3500 a 5000 kilos”, afirmó y agregó que el punto de equilibrio está en torno a los 3000 kg/ha. Pereira señaló que ese nivel de producción permite que la rentabilidad en ese tipo de suelos sea bastante importante. “Es una apuesta del grupo y es una apuesta de muchos productores”, subrayó. [Foto: Cultivo de maní, Grupo GPSA / Gentileza]

El cultivo de maní en San Pedro muestra un potencial importante, especialmente en áreas arenosas, donde se adapta muy bien, ya que requiere suelos sueltos y no necesita mucha agua, expresó a Productiva, el Ing. Agr. Fabián Pereira, directivo del grupo GPSA. Agregó que el rubro es un cultivo costoso que necesita hasta 10 aplicaciones de fungicidas, pero con una buena producción deja un margen de rentabilidad. Comentó que la empresa sembró 600 hectáreas en la Estancia Paso Kurusu en esta campaña y que el cultivo muestra un excelente potencial productivo, de entre 3500 a 5000 kg/ha.

El cultivo de maní está mostrando un potencial importante y en especial en el departamento de San Pedro, que cuenta con un 70 % de áreas arenosas, donde el maní tiene una correlación fuerte para poder desarrollarse en ese tipo de suelos.

“El cultivo del maní necesita un suelo suelto, que inmediatamente vos puedas entrar después de alguna lluvia importante, un suelo suelto que permita poder entrar los arrancadores y que puedan sacar eficientemente la producción que está debajo de la tierra, poder volcar y sacar afuera para que entre la cosechadora”, acotó.

Estas características hacen que el incremento del desarrollo del cultivo del maní sea cada vez más fuerte a lo largo de los últimos años en el segundo departamento. “Hoy el grupo GPSA está produciendo cerca de 600 hectáreas de maní, en la Estancia Paso Kurusú”, expresó.

Enfatizó que el cultivo expresa una capacidad productiva importante. “Conste que el cultivo del maní no requiere mucha o abundante agua durante todo su desarrollo. Y este año hemos pasado con muy buena lluvia, gracias a Dios, porque le vino bien a la soja, le vino bien al maíz, también le vino bien al maní”, remarcó.

Pereira subrayó que el cultivo del maní es costoso, que requiere casi nueve a diez aplicaciones de fungicidas para preservar toda su calidad. “A medida que vamos, aplicamos más por el exceso de lluvia, también va creciendo el costo, eso hace que también le ponga un poco de equilibrio al sector”, manifestó.

En esa misma línea, dijo que los precios del maní no están ajenos a la situación de mercado, como otros cultivos. “Es un cultivo que empezó muy bien, hace dos años estaban pagando USD 600, USD 650 la tonelada, hoy podemos estar hablando cerca de USD 500”, precisó.

Agregó que todavía compensa con una buena producción, pero requiere de mucho cuidado, prácticamente de dos aplicaciones y media por mes, para mantener calidad suficiente.

“Es un cultivo que vos no ves el grano, está por debajo de la tierra. O sea, tenés que arrancar la planta del suelo para poder ver el potencial productivo que tiene. Pero sí tenemos que cuidar el índice de área foliar, que esté sano, que esté bien cuidado, que no tenga presencia de patógenos que puedan afectar la productividad de ese cultivo”, remarcó.

Resaltó que es una alternativa de renta para todos los productores que hoy no están viendo la posibilidad de generar valor en ese tipo de suelos con otros cultivos. “Nosotros, en años anteriores, estábamos probando con la soja en ese tipo de suelos y, con una leve seca de una semana o doce días, el cultivo de la soja ya se ve altamente impactado por la falta de humedad. En cambio, el cultivo del maní le tolera muchísimo más a esa falta de humedad y sigue creciendo”, destacó.

En ese sentido, comentó que, en esta campaña igual con la buena lluvia, el cultivo del maní muestra un altísimo potencial. “Creemos que la producción va a estar en torno a los 3500 a 5000 kilos”, afirmó y agregó que el punto de equilibrio está en torno a los 3000 kg/ha.

Pereira señaló que ese nivel de producción permite que la rentabilidad en ese tipo de suelos sea bastante importante. “Es una apuesta del grupo y es una apuesta de muchos productores”, subrayó.

[Foto: Cultivo de maní, Grupo GPSA / Gentileza]

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