En un contexto marcado por una elevada oferta pastoril y un mercado de reposición ajustado, el productor ganadero y presidente de la Expo Rodeo Trébol, Egon Neufeld, instó a los ganaderos del Chaco a capitalizar el buen momento forrajero para fortalecer sus reservas, anticipándose a los ciclos climáticos adversos que históricamente afectan a la región.
Neufeld señaló que, si bien muchos establecimientos atraviesan actualmente una situación de exceso de pasturas, esta condición no siempre se traduce en mayor eficiencia productiva. “Tener mucho pasto y no poder utilizarlo, porque la reposición es cara y escasa, termina golpeando la eficiencia del campo”, explicó y advirtió que comprar ganado solo para aprovechar la pastura y luego venderlo a menor valor representa un riesgo financiero considerable.
Ante este escenario, recomendó destinar las áreas mecanizadas a la confección de reservas forrajeras, especialmente en forma de fardos. “Lo ideal es aprovechar para hacer uno o dos cortes y destinar esas parcelas exclusivamente a fardo, pensando en los años de ‘vaca flaca’”, sostuvo.
El dirigente recordó que, en el Chaco, los períodos de buenos años suelen alternarse con etapas de sequía, por lo que contar con reservas suficientes resulta clave para sostener la producción. En ese sentido, remarcó que el mínimo recomendado es de tres fardos por vaca en producción, lo que equivale a una cobertura aproximada de tres meses. “Una vaca consume cerca de un fardo por mes, considerando unos 10 kilos diarios de heno de buena calidad”, detalló.
Sobre esta lógica, ejemplificó que un establecimiento con mil vacas debería contar al menos con 3.000 fardos en reserva, como una regla básica de manejo en la región. No obstante, destacó que ampliar esa reserva a cinco o seis fardos por animal permitiría afrontar con mayor respaldo años de sequía prolongada o períodos en los que no sea posible confeccionar forraje.
“Hoy, si miramos solo la oferta pastoril, parecería que no hace falta hacer grandes reservas. Pero en el Chaco uno nunca sabe. Este año hay mucho pasto y poco ganado, y gran parte de esa pastura puede terminar envejeciendo sin ser aprovechada”, advirtió.
Finalmente, Neufeld consideró que el contexto actual representa una oportunidad difícil de repetir. “Si no es en años como este, con exuberancia forrajera, ¿cuándo vamos a hacer buenas reservas?”, planteó y subrayó que, aunque no se utilicen de inmediato, esas reservas serán clave para enfrentar los años secos que, tarde o temprano, volverán. También aclaró que los esquemas de silaje, como maíz o sorgo, continúan siendo una herramienta válida para aquellos sistemas que apuntan a mayor carga por hectárea mediante confinamiento.
[Foto: Egon Neufeld / Archivo / Productiva C&M]


