Las condiciones climáticas adversas en la última campaña algodonera no solamente afectaron la productividad del cultivo, sino que también repercutieron en la calidad de la fibra, además de atrasar la cosecha y la recepción en la industria, mencionó en Nación Productiva David Campos, director de New Cotton.
Paraguay venía nuevamente ganando espacios con su alta calidad de fibra, pero la última campaña fue una excepción por la condición climática, destacó el director de New Cotton, David Campos. No obstante, resaltó que, de igual manera, hay mercados para diferentes calidades.
Mencionó que la última campaña algodonera presentó una condición muy particular a nivel climático, donde prácticamente se registraron 70 días seguidos de un clima con bastantes días nublados y lluvias, situación que generó un efecto de retraso en la cosecha.
“Las bochas de las bajeras del algodón se pudrieron en algunos casos y la recomendación de los técnicos fue esperar a que los botones de arriba volvieran a cargar. Entonces, lo que debería haber sido una cosecha normal en torno a los meses de junio, julio, eso llevó a que se corra el calendario. Tuvimos cosecha incluso hasta el mes de noviembre”, acotó Campos.
Eso también ocasionó que la industria tenga cierto atraso en la capacidad de recibir el algodón del campo. La dificultad o menor productividad en los campos hizo que el procesamiento industrial sea más rápido para todos los productores, pero no con los volúmenes deseados.
“Nosotros llegamos a unas 11.000 toneladas de algodón en rama, alrededor de 3.500 toneladas de fibra. La calidad del algodón también bajó un poco, con respecto a lo que fue la campaña pasada donde sí tuvimos calidades excepcionales”, explicó el director de New Cotton.
Subrayó que el rendimiento actual de fibra fue bastante bueno, sin variaciones importantes. “Tuvimos 33.4% de rendimiento en promedio general en la campaña”, expresó.
Campos enfatizó que el mundo tiene la capacidad de absorber todo el algodón que se produzca en las diferentes calidades. “Los compradores tomaron cierto tiempo para colocar este algodón en el mercado que requiere y que procesa. Son mercados que producen tela o productos usando hilados más gruesos. La calidad del algodón lógicamente afecta el precio, pero no la posibilidad de vender el producto”, manifestó.
Recordó que Paraguay, en la campaña 2023/24, llegó a calidades similares a lo que eran en la década del 90. “Comparables e incluso mejores calidades, en algunos casos, que el algodón brasilero mismo por longitud de fibra”, resaltó.
Agregó que con estas calidades nuestro país venía ganando y ocupando de nuevo espacios importantes en los hilanderos que compran algodón de alta calidad y que el resultado de la última campaña fue una excepción que se debió a la condición climática.
“El algodón, si bien va a tener un bache o un bajón para ese mercado por el producto de este año, igual en el mediano y en el largo plazo el algodón chaqueño va a terminar ocupando esos espacios con la producción de alta calidad”, concluyó.
[Foto: David Campos / Productiva C&M]


