La zona norte del país viene atravesando cuatro años de muy malas cosechas que repercutieron negativamente en las finanzas de los agricultores. Para sobrellevar esta situación, el rol del cooperativismo fue fundamental manteniendo las líneas crediticias y proveyendo acompañamiento técnico, mencionó a Productiva, el Ing. For. Norbert Weichselberger, responsable del Departamento de Asistencia Técnica de la Cooperativa Volendam.
Asimismo, remarcó la importancia de la diversificación productiva, donde el repunte del precio del ganado ayudó a sostener el negocio agropecuario.
Weichselberger resaltó que, gracias al acompañamiento de la cooperativa, los productores mantuvieron su línea crediticia después de cuatro años de cosechas no muy buenas, inclusive muy malas para muchos productores.
“Que el productor tenga acceso a crédito, asistencia técnica, eso es algo fuera de serie, nosotros vemos eso, somos conscientes de que el norte siempre tiene ese tema de la seca y el calor, entonces las evaluaciones se tienen que hacer durante varios años”, acotó.
Si bien el peso de la responsabilidad recae principalmente sobre el productor, la cooperativa entiende la situación generada a partir de las complicaciones climáticas y se ha adaptado a la necesidad de sus socios.
“La cooperativa sostiene, mantiene y otorga créditos, asistencia, trata de vender a mejor precio los productos y si hay algunos casos que necesitan de acompañamiento de otro productor, entonces, esa asistencia se hace entre productores, inclusive. Yo creo que es fundamental el rol de la cooperativa dentro de esta estructura con los productores”, aseguró.
Subrayó que trabajar en la zona norte del país requiere tomar las precauciones necesarias y en un buen año, como se está perfilando en esta campaña, se debe aprovechar para capitalizar los resultados económicos. “Sabemos que después de cuatro zafras difíciles la gente deja de invertir en el suelo o hace lo mínimo, entonces, es un buen año para recuperarse”, indicó.
La cooperativa Volendam se destaca por su producción agrícola, ganadera y forestal. En ese sentido, la diversificación productiva también fue un factor importante para sobrellevar los periodos de estrés hídricos y de escasos resultados agrícolas.
“Más la producción pecuaria, que fue un muy buen año, el año pasado, los precios estuvieron muy bien, los rendimientos bien, la pastura, o sea en general fue muy bueno y es muy sano para el productor que tenga esa diversificación, inclusive el tema forestal, que todavía las ventas son pequeñas, pero la gente está vendiendo y está ingresando plata a la caja de la familia gracias a eso”, destacó.
Weichselberger enfatizó la importancia de la sostenibilidad productiva y que el productor debe prepararse agronómica y financieramente en los años buenos para afrontar los años difíciles.
“Todo es cíclico, si era por el año pasado, la gente iba a tirar la toalla, pero no pasa por ahí, hay que mantenerse en el tiempo”, concluyó.


