La estructura de destinos de la carne bovina paraguaya atraviesa una profunda transformación, y que, si bien Chile mantiene su liderazgo indiscutible como principal mercado, su peso relativo presenta una clara tendencia descendente respecto al avance sostenido de nuevos destinos estratégicos. En 2021 los envíos al país trasandino generaban el 45 % del total de divisas; el 40 % y el 41% en 2022 y 2023, respectivamente; el 36 % en 2024 y, actualmente, apenas 29 %, lo que refleja una desconcentración del comercio exterior cárnico nacional, que reduce el riesgo sistémico del sector ante shocks específicos y mejora la capacidad de negociación del complejo exportador local.
De acuerdo con la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), ese espacio ganado por otros mercados no responde a una pérdida de competitividad en Chile, sino a la apertura de nuevos destinos, como Taiwán, Estados Unidos e Israel, que hoy ocupan el 2°, 3° y 4° lugar, respectivamente.
A noviembre de 2025, Taiwán se posiciona como segundo mercado con 44.609 toneladas exportadas (13 % del valor total), seguido muy de cerca por Estados Unidos en tercer lugar, con 42.279 toneladas (13 %), mientras que Israel completa el cuarto puesto con 30.247 toneladas (9 %). En conjunto, estos tres destinos absorbieron 117.136 toneladas, equivalentes al 35 % del total exportado y configuran así un bloque de mercados de alto valor que ya supera en importancia al liderazgo histórico chileno, que a noviembre adquirió 97.685 toneladas.
Desde la CPC se destaca que la relevancia de este nuevo podio no está solo en el volumen, sino en la calidad estratégica de la demanda. Taiwán y Estados Unidos registraron en 2025 precios promedios prácticamente idénticos —USD 6,15 por kg y USD 6,10 por kg, respectivamente—, mientras que Israel alcanzó el mayor valor unitario de los grandes destinos, con USD 6,59 por kg.
Esto contrasta con mercados tradicionales en volumen como Rusia, que continúa siendo un actor relevante —quinto destino por volumen con 15.971 toneladas, equivalentes al 5 % del total— pero con un precio promedio sensiblemente inferior (USD 4,34/kg). Este país conserva importancia como estabilizador de salida de producto, pero carece del impacto estructural que generan los mercados premium en términos de rentabilidad y posicionamiento país.
La CPC destaca que la mayor diversificación reduce el riesgo sistémico del sector ante shocks específicos —regulatorios, sanitarios, logísticos o geopolíticos— y mejora la capacidad de negociación del complejo exportador paraguayo.
Agrega que más importante aún, el ascenso de Taiwán, Estados Unidos e Israel al podio refleja el resultado directo del fortalecimiento competitivo de la cadena cárnica nacional. “Estos mercados no habilitan países por oportunidad coyuntural: habilitan sistemas productivos e industriales confiables. El cumplimiento de protocolos sanitarios estrictos, auditorías permanentes, certificaciones de inocuidad, trazabilidad creciente desde el campo y profesionalización de frigoríficos han permitido sostener acceso continuo a estos destinos, consolidando una oferta paraguaya capaz de competir en el segmento premium global”, enfatiza.
La carne paraguaya ya no depende de un único comprador dominante. El surgimiento del nuevo podio integrado por Taiwán, Estados Unidos e Israel, acompañado por la paulatina reducción relativa del peso de Chile y la menor presencia de Rusia, indica que Paraguay ha ingresado en una fase madura de diversificación exportadora de alta calidad, sustentada en la competitividad integral de su cadena productiva y en el acceso a los mercados más exigentes del mundo, concluye la CPC.


