China decidió extender por dos meses el plazo para definir si aplicará una salvaguardia a la importación de carne vacuna, una medida que podría repercutir directamente en Argentina, principal proveedor del producto al gigante asiático. La resolución quedó fijada para el 26 de enero de 2026, según informó la agencia oficial Xinhua.

 

El Ministerio de Comercio de China explicó que la prórroga responde a “la complejidad del caso”, por lo que se extenderá aún más el período de investigación iniciado el 27 de diciembre de 2024. La primera ampliación se había anunciado el 6 de agosto de 2025, cuando se postergó la decisión hasta el 26 de noviembre. Ahora, la definición se desplazó nuevamente.

 

El proceso se inició tras una presentación de productores ganaderos locales, quienes sostienen que el alto volumen de carne vacuna importada afecta negativamente al desarrollo de su propia actividad. A raíz de ello, China abrió una investigación sobre los países proveedores, entre ellos Argentina, uno de los principales actores del expediente.

 

Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), indicó a Clarín Rural que la prórroga apunta a profundizar el análisis previo a una determinación final. “Hubo audiencias con todos los países involucrados y a nosotros nos tocó el 4 de noviembre. Presentamos argumentos e información adicional; entiendo que China está recopilando todo eso y se tomará más tiempo”, sostuvo.

 

La reunión mencionada tuvo lugar en el marco de la Feria CIIE en Shanghai, donde participaron autoridades del Ministerio de Comercio chino, representantes de la embajada argentina en Beijing y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Allí, los delegados argentinos remarcaron que los envíos —unas 600.000 toneladas anuales— no representan una amenaza para la ganadería china.

 

La decisión final de China podría tomar dos caminos: aplicar una sanción comercial, que podría traducirse en mayores aranceles o en la imposición de cupos de exportación, y desestimar la denuncia, permitiendo que el comercio continúe sin cambios.

 

Este resultado es crucial para Argentina, dado que China es su principal mercado: en 2024, el país exportó 931.000 toneladas de carne vacuna, de las cuales 53 % tuvo como destino al gigante asiático.

 

Solo en octubre de 2025, según datos del ABC, Argentina exportó a China: 17.000 toneladas de carne con hueso y huesos bovinos, por US$ 35,7 millones, y 31.400 toneladas de carne deshuesada, por US$ 163,9 millones.

 

En total, China absorbió el 72,8 % de los embarques de carne vacuna argentina en ese mes y el 70 % del acumulado de los primeros diez meses del año.

 

Con la decisión ahora postergada hasta enero, el sector exportador argentino atraviesa semanas decisivas a la espera de un fallo que podría reconfigurar el flujo comercial con el mayor comprador de su producción cárnica.

 

[Fuente: Clarín Rural]