Los mejores resultados para el manejo de la cigarrita del maíz (Dalbulus maidis), que transmite enfermedades como el achaparramiento, entre otras, se están logrando con la mezcla de insecticidas químicos y biológicos, que disminuye considerablemente los periodos de reingreso de las siguientes aplicaciones, afirmó a Productiva la Dra. Karen Pereira, especialista en Protección de Cultivos y encargada de Desarrollo de Mercado para productos biológicos, bioestimulantes y semillas de girasol de la firma Caltech.

 

Durante la quinta edición del TecnoDay 2025, evento organizado por la firma Caltech, que tuvo lugar el pasado 22 de noviembre en Colonia Yguazú, Alto Paraná, la profesional compartió su experiencia en el manejo de patosistemas que afectan al cultivo de maíz y uno de ellos fue el complejo de achaparramiento transmitido por la cigarrita (Dalbulus maidis).

 

Explicó que el manejo de enfermedades es diferente cuando el patógeno es causado por un vector. En el caso de la cigarrita del maíz, resaltó que la selección de un material en función a la enfermedad ya es una estrategia de manejo pensando en el insecto.

 

“Actualmente, ya contamos con híbridos que poseen buenos niveles de tolerancia con nota 7 y 8, y si comenzamos con un cultivar tolerante, tenemos que hacer un manejo de cigarrita, aproximadamente, hasta V8 sería lo indicado. Si tenemos materiales que son susceptibles, tendríamos que hacer un manejo de cigarrita más o menos hasta V10, V12 y hasta V15. En eso nos está ayudando mucho la genética, la tolerancia que tienen los materiales”, acotó.

 

Resaltó que los mejores resultados se logran con la mezcla de insecticidas químicos y biológicos. “Ellos están disminuyendo mucho los periodos de reingreso”, remarcó y agregó que cuando comenzó la fiebre del achaparramiento en el 2019, había agricultores que tenían que hacer entre 9 y 11 aplicaciones.

 

La profesional indicó que una buena estrategia es el uso de trampa cromática, que permite hacer una detección temprana y ver de dónde viene la migración del insecto y también el porcentaje de control que se está teniendo con las aplicaciones.

 

En ese sentido, la profesional resaltó que como empresa están posicionando dos herramientas biológicas con muy buenos resultados. “La Beauveria bassiana, que es nuestro Bauveshot, que estamos posicionando en mezcla con insecticidas químicos. También nuestra Isashot, que sería la Isaria o ahora Cordyceps javanica para los que siguen los nombres más nuevos que, serían los hongos con que tenemos los mejores resultados”, expresó.

 

Señaló que los dos productos consiguen establecerse bastante bien en el campo. “Incluso tenemos trabajos que muestran que haciendo la premezcla de estos hongos con el IOP (adyuvante de última generación) conseguimos aumentar el tiempo de permanencia de estos hongos y aumentar su tolerancia a las variaciones de humedad, temperatura, y su adhesión sobre la hoja de maíz”, acotó.

 

Agregó que con esta estrategia se aumenta la posibilidad de contaminación, ya que la cigarrita es un insecto que emigra bastante. “Es un insecto bastante móvil y a medida que se va moviendo nosotros aumentamos esta protección y aumentamos también la posibilidad de contaminación”, subrayó.

 

Explicó que no se puede saber de forma anticipada si la cigarrita está infectada con alguno de los tres patógenos, por lo que es muy importante controlar el insecto. “Tenemos la presencia de tres patógenos y la cigarrita tiene la característica de transmitir de forma persistente estos tres patógenos y puede inocular en una planta los tres al mismo tiempo, cada uno tiene su periodo de inoculación, pero es vector de los tres”, advirtió.

 

[Foto: Dra. Karen Pereira / Productiva C&M]