La aparición de la roya dentro de la unidad productiva de Miguel Portal, productor de Fram, Itapúa, requirió un plan inmediato para atacar directamente la enfermedad, que consistió en cambiar de principios activos y reducir el intervalo de aplicaciones. El agricultor agregó en Nación Productiva que a esta situación se le suma el reporte de presencia de los hongos del género Diaporthe, que causa la anomalía de la soja, por lo que –aseguró- es importante estar atentos y si es necesario, cambiar la planificación inicial para salvaguardar la productividad del cultivo ante los desafíos actuales.
El productor comentó en el agroclásico de los domingos, que tuvo como tema central la “Evaluación de la campaña de soja 2025/26”, que cuando se escucharon comentarios de roya en la zona se realizó un recorrido y monitoreo de las parcelas y, efectivamente, se constató la presencia de la enfermedad.
«Ya estaba instalada la enfermedad y tal vez eso fue por el atraso en algunas zonas para realizar las aplicaciones, tal vez se debió a la entrada tardía con algunos fungicidas en la etapa inicial, por el tema del atraso que veníamos llevando por la inclemencia del tiempo», acotó.
Portal mencionó que el hecho de tener la enfermedad en la finca les obligó a atacar a la afección directamente y también tuvieron que cambiar los principios activos. Además, las aplicaciones siguientes ya se plantearon en intervalos menores.
«Comúnmente, estábamos trabajando en torno a 14 a 16 días y una vez que se identificó la roya se bajó a 12 días, dependiendo del clima también, y si había lluvia, tratábamos de adelantar las aplicaciones y no atrasarlas por las precipitaciones», expresó.
Asimismo, el productor comentó que se está hablando también de la aparición de la anomalía de la soja, causada por hongos del género Diaporthe, que ya crea bastante preocupación por la severidad de la enfermedad, ya que le ocasiona mucho daño a la soja.
«Si bien se inicia antes la enfermedad, en la etapa final causa mucho daño en el rendimiento y en la calidad del grano, por lo que tenemos que estar muy atentos a esta enfermedad, realizando los monitoreos para ir a planificando las aplicaciones, previendo la aparición para no tener sorpresa, porque sería perder kilos en estadios finales del cultivo», acotó.
Finalmente, el productor recomendó estar atentos, realizar los monitoreos de las parcelas y estar abiertos a los cambios de planificación para salvaguardar la productividad del cultivo ante los nuevos desafíos del sector.
[Foto: Miguel Portal / Archivo / Productiva C&M]