La Cooperativa Chortitzer, con sede en Loma Plata, departamento de Boquerón, fue reconocida este mes por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) por sus prácticas sostenibles desarrolladas para recuperar suelos, manejar de forma responsable el agua y promover una agricultura resiliente en el Chaco paraguayo. Para Maiko Doerksen, gerente del Servicio Agropecuario de la entidad, esta distinción, que reconoce tanto el trabajo de los productores como del equipo técnico que impulsa la extensión e investigación agropecuaria, tiene dos mensajes: por un lado, quiere decir que están haciendo bien las cosas, y, por otro, que deben seguir desafiándose para estar preparados ante cualquier eventualidad climática o de mercado.
La Cooperativa Chortitzer recibió este mes el reconocimiento mundial otorgado por la FAO por destacarse como un caso de éxito dentro del marco de la Neutralidad de la Degradación de la Tierra (NDT), un gesto que resalta el trabajo de la entidad en la implementación de buenas prácticas sostenibles para revertir la degradación de la tierra en el Chaco paraguayo, además de su gestión de recursos hídricos, de suelo y de tierra, y la promoción de una agricultura resiliente.
En conversación con Productiva C&M, Doerksen afirmó: “Hoy, tener el certificado en mano significa un doble mensaje: por un lado, que estamos haciendo bien las cosas, y, por otro, que debemos seguir desafiándonos para ser más rentables, resilientes y estar mejor preparados ante cualquier eventualidad climática o de mercado”.
Comentó que este logro se remonta a junio de 2023, cuando una comitiva integrada por representantes del Ministerio del Ambiente (Mades), la FAO y Naciones Unidas visitó fincas de la zona para observar de cerca las acciones adoptadas por los productores. “Querían ver las actividades y la tecnología de producción que estamos aplicando, no solo para evitar la degradación, sino para implementar buenas prácticas agrícolas orientadas al mejoramiento del suelo”, señaló.
El galardón, según Doerksen, es un reconocimiento tanto al trabajo de los productores como al equipo técnico que impulsa la extensión e investigación agropecuaria. “La información generada a nivel finca, que luego se aplica a mayor escala, da como resultado una agricultura más resiliente, basada en un manejo sostenible y responsable del agua y del suelo”, destacó.
Aunque el proyecto no nació con la intención de obtener un premio, la cooperativa decidió formalizar la experiencia y documentar los avances para compartirlos con la comunidad científica y otros actores. “Al inicio, nunca tuvimos como meta lograr un reconocimiento. Queríamos mostrar nuestra realidad, los modelos de éxito y también aquellos aspectos que aún se pueden mejorar”, acotó.
De acuerdo con Doerksen, el reconocimiento fue resultado de una combinación de factores. “Resalto, principalmente, la cooperación entre socios dentro del modelo cooperativo y la colaboración entre equipos técnicos. Ese buen asesoramiento interno fue clave”, mencionó.
La distinción de la FAO se otorgó tras un proceso en el que se recibieron más de mil postulaciones, de las cuales poco más de 200 fueron seleccionadas. Entre ellas se destacó la experiencia de Chortitzer, valorada por su enfoque integral en la gestión sostenible de recursos hídricos, de suelo y tierra, así como por su aporte en la construcción de sistemas agroalimentarios resilientes.
“Con mucha satisfacción y orgullo celebramos este reconocimiento”, expresó la semana pasada la Cooperativa en un comunicado oficial, en el que reafirmó, además, su compromiso en seguir promoviendo buenas prácticas que contribuyan a transformar positivamente la producción agropecuaria en la región. “Nuestro objetivo es dejar a las generaciones futuras condiciones aún mejores para una producción sostenible”, subrayó.
[Foto: Maiko Doerksen, gerente del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chotitzer / Gentileza]