David Campos, director de New Cotton, en conversación con Productiva Radio, sostuvo que las desmotadoras del Chaco están realizando gestiones para conseguir nuevas variedades. Remarcó, en este sentido, la importancia de contar con más herramientas y biotecnologías para mejorar el posicionamiento y la productividad de este cultivo en suelo chaqueño.
Aparte de la estabilización del suelo, las condiciones climáticas y todos los aprendizajes para la consolidación del algodón en suelo chaqueño, existe otro factor determinante para mejorar el rendimiento de este cultivo en la región, que consiste en la disponibilidad de materiales genéticos, explicó Campos.
En ese sentido, señaló que están trabajando entre los representantes de las diferentes industrias algodoneras para contar con materiales mejorados y herramientas tecnológicas. Mencionó que, además de la Nu Opal, las provenientes de Argentina son las únicas registradas en Paraguay.
“Pero hay otras variedades que los productores manejan; los productores producen sus semillas, amparados en la posibilidad de sembrar su propia semilla”, acotó.
Como Productiva sabemos que hoy existen en el mercado variedades, como la TMG 44 o la Fiber MAX Cotton, de BASF, pero que no están liberadas comercialmente en Paraguay.
En cuanto a la adopción de nuevas herramientas para el algodón, sostuvo que el grado de inversión que ha logrado Paraguay es una posibilidad también de que los desarrolladores de nuevos materiales y nueva genética estén interesados en trabajar para nuestro país.
“Si hoy no podemos acceder a esas tecnologías, es por falta de confianza. El que invirtió por esa biotecnología debe recibir su pago, sus royalties. Ellos invirtieron en el desarrollo y tienen que recuperar comercialmente porque es su negocio”, precisó.
Resaltó la importancia de organizarse como país entre todos los actores para darles seguridad a las empresas obtentoras, a fin de lograr una mayor apertura y brindarles más herramientas al campo.
En cuanto al rendimiento de fibra, afirmó que cuando se realiza la cosecha con una picker se hace un cálculo previo de 33 % de rendimiento para mirar las proyecciones en campo, mientras que con la cosechadora stripper el rinde estimado es menor.
“Nosotros somos propicker, tenemos siete máquinas cosechadoras, una capacidad para levantar unas 15 000 hectáreas. Miramos el modelo brasileño, miramos el modelo americano, vemos que el picker es el modelo que debe seguir el algodón para consolidar su calidad”, enfatizó.
Mencionó que tras las últimas adecuaciones y mejoras, la industria en el Chaco cuenta con una capacidad de procesamiento de una superficie de 50 000 hectáreas en un tiempo óptimo, que no pasaría de octubre.
Aseguró, además, que el algodón se posicionará como un rubro estrella en el mediano plazo, cuando haya una provisión de energía eléctrica suficiente y estable.
“Un grupo de traders muy importante que vino a hacer estudios a Paraguay habla de 200 000 hectáreas de algodón para 2030”, recordó.
Enfatizó que desde la industria están comprometidos a brindarles confianza a los productores para que apuesten por el rubro, que es rústico, estable y demostró que en condiciones difíciles se puede producir.
[Foto : Nación Productiva / Archivo]