La Cámara Paraguaya del Cannabis Industrial se encuentra ajustando detalles para solicitar a las autoridades nacionales que todas las empresas que cumplan con los requisitos accedan a la licencia para la producción de aceite de cannabis de modo a abrir la cancha a más jugadores y así incentivar la competencia en este atractivo nuevo mercado, informó José Cardona, directivo de la a mencionada agremiación empresarial.

 

En principio el Gobierno iba a conocer sólo 5 licencias, lo cual fue ampliado a 12 laboratorios, ido del gremio empresarial. En las últimas semanas hubo poco a avances en la materia debido a la crisis generada por llegada del COVID-19 a Paraguay, comentó Cardona.

 

Consultado sobre márgenes de rentabilidad y cuánto movería el negocio- una vez que arranque la producción-, señaló que es muy variable pues el cáñamo tiene diversos usos industriales, cada uno con sus respectivas particularidades y manejo de costos y mercado. Lo que sí se arriesgó a dar- en términos de cifras- es que dejaría unos G. 10 millones por hectárea para el sector productivo, de acuerdo a estimaciones preliminares del Ministerio de Agricultura.

 

Recordó que el principal motivo de retraso en el negocio es la falta de semillas. En esta línea hay sólo una empresa que obtuvo la autorización del MAG para los ensayos experimentales; se trata Healthy Grains, cuyos dueños (los hermanos Marcelo y Ándres Demp) fueron sentenciados a 3 y 2 años de cárcel, por otro caso.

 

Desde la Cámara también ajustan la burocracia de modo a que más empresas puedan acceder a los experimentos y luego puedan importar las semillas. Hoy al ser la única habilitada, Healthy Grains corre con la ventaja.

 

El Gobierno, por su parte, postergó hasta setiembre la habilitación de las semillas de modo a que se pueda dar el uso industrial.