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Agricultura

Arroz: control de malezas, siembra y tecnología de aplicación

Las condiciones de humedad en el suelo para el inicio de la zafra arrocera 2021/22 no son las ideales, pero los productores toman sus recaudos y se arriesgan a la implantación del cereal. En la unidad de producción de Villa Oliva Rice la siembra arrancó el pasado 6 de agosto, debido a que si no inician en este periodo, no podrán escalonar la siembra de las 9005 hectáreas previstas para esta campaña.   Caio Melo, gerente de Villa Oliva Rice S.A., comentó que arrancaron un año con bastante sequía que complica el trabajo para el control de malezas en preemergencia. Acotó que están trabajando en la predesecación antes de preparar la siembra que se podrá efectuar cuando se logren las condiciones de humedad y temperatura.   Otra de las estrategias expuestas en esta campaña es la utilización de la variedad RI (Resistencia a la Imidasolinonas), para lograr una mejor eficiencia en la limpieza de las parcelas. “Probablemente, van a nacer juntos las malezas con el arroz, entonces con esta variedad se consigue una mayor eficiencia en el combate de malezas, principalmente del aguape, pero en años de sequía se consigue combatir mucho mejor”, acotó. Añadió que con la semilla que se utilizará tendrán una parcela bastante limpia.   Melo dijo que Villa Oliva está con proyectos de siembra de 9000 hectáreas. Debido a esta cantidad proyectada, la siembra arrancó en forma temprana. Además, generalmente en Paraguay se prevén lluvias en octubre y noviembre, por ende, se busca avanzar bastante entre agosto y setiembre. “Queremos que el 80 % de nuestros cultivos sean sembrados en esta época y el 20 % quede al último. A veces, por las condiciones climáticas no se consigue hacer una proyección como se desea para que después tampoco apriete en el periodo de la cosecha”, resaltó.   Adelantó que están buscando nuevas variedades de arroz porque la buena emergencia de las plantas no depende exclusivamente del trabajo realizado. “Ahora estamos sembrando y buscamos una buena calidad de siembra, pero no sabemos cuándo va a germinar porque eso depende más del clima, la humedad y la temperatura del suelo. Tenemos nuevas variedades que tienen ciclos más largos, entonces con eso vamos a poder escalonar más la cosecha”, indicó.   Por otra parte, Caio Melo comentó que utilizan 80 a 100 kg de potasio y después en la otra línea cerca de 120 kg en forma general. “Hicimos pruebas de suelos y conforme a las parcelas más deficitarias utilizamos otras variedades y otras dosificaciones”, añadió.   Además, mencionó que en Villa Oliva se tuvo una expansión importante en nuevas bombas y canales de bombeo, principalmente, para que no se tengan problemas de agua por la sequía. “Villa Oliva está creciendo en aproximadamente 1000 hectáreas más con el proyecto y necesita inversiones de manejo de agua. Vamos escalonando la siembra para que no falte el agua”, explicó.   Indicó que el año pasado de la misma forma se adelantó la siembra, pero no hubo lluvias. Luego, cuando comenzó el periodo de precipitaciones, las parcelas sembradas en diferentes épocas de siembra comenzaron a emerger al mismo tiempo, lo que generó inconvenientes en el lapso de cosecha.   Luego, el Ing. Agr. Marcelo Romero, responsable técnico de las aplicaciones en Villa Oliva Rice S.A., comentó que una de las mejores consideraciones sería la forma de aplicación, el caudal aplicado en forma terrestre con 60 litros por hectárea, la dosis y el tamaño de las malezas, en caso de uso de herbicidas.   Resaltó que el coadyuvante es muy importante para evitar la deriva. Además, se está utilizando el aceite vegetal para las desecaciones con glifosato u otros productos químicos. “Sin la humedad tarda el poder de actuación del producto químico, por eso nosotros aplicamos por la mañana cuando la humedad está más alta y estamos aplicando herbicidas tanto selectivos como otros tipos de productos químicos”, indicó.   Finalmente, dijo que ante estas condiciones de sequía los herbicidas pierden eficiencia por la falta de lluvia o de humedad. “Estamos haciendo el control de malezas con pulverizadoras terrestres y con avión, que sería la parte de fungicidas y herbicidas selectivos, ya que la parcela se encuentra con agua y la fumigadora ya no puede ingresar al terreno. Lo más importante es la buena forma de aplicación tanto de la fumigadora como del avión, ya que no tener limpios los picos hace que se pueda quedar una franja de fallas en la aplicación”, manifestó.   [Material publicado en el segmento Actividad de la edición Nº 82 de agosto de Revista Productiva, página 28] [Foto icon-camera : Revista Productiva]  

Entrevista

“La siembra de soja sobre arroz es un manejo que llegó para quedarse”

Inicia la campaña de arroz en medio de mucha expectativa y nuevos desafíos. El Lic. Raúl Enciso, director financiero de Villa Oliva Rice, uno de los ingenios de mayor crecimiento y que lleva la bandera del desarrollo del cultivo del cereal en Ñeembucú, habló con Productiva sobre las proyecciones de expansión, la rotación del arroz con la soja, la operación de la empresa en la Bolsa de Valores y la tendencia del mercado para este importante rubro.   ¿Cómo les fue en la última campaña? Nos fue muy bien dentro de todo ese escenario de sequía que tuvimos en la zafra pasada, cuando sufrimos la bajante del río y cuyas estadísticas fueron las peores de los últimos 50 años. Dentro de todo ese contexto llegamos a sembrar 8500 hectáreas y pudimos cosechar con mayores y menores dificultades. Nos fue muy bien en el sentido de la productividad del área y el tiempo de cosecha. Fue muy exitosa la campaña pasada.   ¿Cómo acompañó el mercado internacional al rubro? En Paraguay producimos aproximadamente 1 200 000 toneladas, un poco más de 200 000 toneladas es el consumo interno y cerca de 1 000 000 de toneladas es lo que se exporta. Del millón de toneladas, 60 % va al mercado brasileño y el 40 % restante se distribuye entre otros 20 países aproximadamente. De toda la problemática que tuvimos y la quiebra de producción que se tuvo en algunos sectores, el mercado externo siempre está comprando lo que se dispone, entonces nunca deja de haber un acompañamiento de demanda de pro ductos por parte de los grandes clientes que tenemos fuera del país, ya sea en Brasil o en otros países del continente.   ¿La tendencia alcista de precios que registran otros commodities este último año también se da con el arroz? Asimismo, la pandemia hizo que se levante el precio de todos los commodities y de todo lo que va acompañado a la producción. Recuerdo los precios de la soja del año pasado -y en mi experiencia personal- cuya comercialización giró en torno a USD 270 y USD 290 por tonelada, mientras que este año hubo momentos en los que el precio llegó a estar entre USD 560 y USD 600. Lo mismo sucedió con el arroz con cáscara, que tenía un precio prepandemia de USD 180 la tonelada, que es un precio piso en los últimos 20 años, y cuando empezaron a liberarse las restricciones de la pandemia el precio explotó y se fue a USD 370. Llegó un momento dentro del segundo semestre del 2020 cuando se empezó a normalizar un poco más, pero quedó muy por encima de los precios prepandemia.   ¿Cuál fue el promedio que tuvieron en rendimiento y producción total? Alcanzamos 68 000 toneladas de producción este año y la productividad estuvo en el orden de 7.7 toneladas por hectárea. Las primeras parcelas cosechadas a fines de diciembre y mediados de enero alcanzaron un rendimiento de más de 9000 kg por hectárea, que son las parcelas top. A causa de los efectos climáticos -especialmente el calor, que afecta mucho el rendimiento de la planta- a partir de enero empezó a caer la productividad, entonces también tuvimos una merma en el promedio, pero, en general, se alcanza 7.8 u 8 toneladas por hectárea. Cuando sos un productor más chico de 600 a 800 hectáreas podés llegar a alcanzar fácilmente 9500 kg por hectárea y es cuestión de timing, del momento en que sembrás, el acompañamiento que hacés con la fertilización y el momento justo de la cosecha. Si te atrasás una semana en la cosecha, perdés productividad, y ahí es muy importante que Dios nos ayude para no tener tanta lluvia en las épocas de cosecha, de modo a que nosotros podamos trabajar tranquilos metiendo las máquinas en el campo.   Además del clima, ¿tuvieron otras dificultades? Siempre hay dificultades y siempre hablamos con los colegas y la gente que nos acompaña, como los proveedores, que este no es un negocio para amateurs (principiantes), porque implica enfrentar muchísimas dificultades por el simple hecho de que tenés demasiados factores que no controlás y trabajás con base en todo lo que es estadístico. Tenemos más de 20 años de estudios de cómo se comporta el clima, de cuándo llueve o deja de llover y en qué momentos tenés mayores exposiciones a luminosidad y el momento de hacer toda la preparación previa, pero siempre hay algún factor que no se puede manejar. Por ejemplo, el año pasado estadísticamente estuvimos sembrando a un ritmo escalonado porque esperábamos la maduración de la planta para entrar a cosechar de manera escalonada; por lo tanto, se siembra, se espera la lluvia, se siembra, se espera la lluvia, pero en este caso nunca llovió, hasta el punto que estábamos a pasos de decidir irrigar el campo. En ese momento vino una lluvia, lo que generó que 5000 hectáreas empezaran a crecer todas juntas, o sea, 5000 hectáreas empezaron a madurar al mismo tiempo. Allí surge el desafío de cómo hago para cosechar 5000 hectáreas todas juntas sin perder productividad. Las dificultades siempre las vas a tener, estamos acostumbrados, y no nos amilana eso porque sabemos que de alguna u otra manera siempre estamos en condiciones de resolver y lo que haya que hacer se va a hacer.   ¿Tuvieron inconvenientes con las malezas? Nuestra técnica de control de malezas está en el proceso previo de la preparación y nuestra preocupación es el arroz rojo y ahí viene el tratamiento que se tiene que dar a la tierra para minimizar al máximo esta plaga en los campos.   ¿El hecho de no depender de un recurso hídrico tradicional como el Tebicuary, les dio la posibilidad de tener una mayor estabilidad? Por supuesto, el hecho de estar en el río Paraguay te da esa tranquilidad de contar con una fuente de agua inagotable. Tuvimos la sequía más grande de los últimos 50 años y Villa Oliva Rice no tuvo problemas de acceso al agua

Agricultura

Siembra de arroz se consolida en nuevas regiones a fuerza de tecnificación

La actividad agrícola demanda conocimiento y tecnología para alcanzar altos niveles de productividad y con ello mejorar la rentabilidad del negocio, pero, en un primer paso, el inicio de una unidad de producción genera mucha incertidumbre e incluso temor a la hora de emprender; sin embargo, a fuerza de inversiones y mucho coraje, los productores de arroz siguen apostando por regiones que anteriormente no pasaban de ser terrenos sin actividad agrícola o con una ganadería tradicional de baja carga animal.   En Productiva presentamos el enorme trabajo desarrollado en la localidad de Villa Oliva, departamento de Ñeembucú, en donde en el 2014 comenzó a forjarse el camino de uno de los más importantes proyectos agroindustriales de arroz, de la mano de Villa Oliva Rice.   En una visita realizada a este establecimiento, el gerente de la compañía Caio Melo recordó que cuando llegaron a este campo existían varios desafíos para poder producir arroz y desarrollar la región como un área agrícola productiva.   “Encontramos muchos desafíos por el camino y varios años después estamos con una superficie de 8500 hectáreas de cultivo y cada año contamos con mejor producción. Desde el principio pasamos por desafíos con los cambios que hicimos y creo que trajimos mucho desarrollo a la región de Villa Oliva”, explicó.   Inicialmente, estos campos eran esteros y no tenían caminos ni infraestructura. El trabajo arrancó desde cero con todo un equipo nuevo que demandó capacitación y conocimiento, con el fin de aplicarlos en este emprendimiento.   Melo dijo que Villa Oliva Rice S.A. desarrolla todos los pasos hasta llegar a la mesa de los consumidores. “Procuramos hacer todas las etapas desde la siembra hasta el último proceso del arroz blanco para que vaya a la mesa de los usuarios”, resaltó.   Campaña. Este año, Villa Oliva Rice -así como todos los productores de la región- pasó por una gran dificultad ante la bajante histórica del río. “Creo que nunca se registró una baja tan grande como esta”, acotó.   Mencionó que esta situación demandó un gran trabajo en la organización de las parcelas para que no falte agua en el ciclo de producción del arroz.   Dijo que la empresa posee una superficie cultivada de 8500 hectáreas. Las primeras siembras arrancaron en agosto del 2020, cuando sembraron 5000 hectáreas sin un normal caudal de agua. Recién a finales de setiembre, con las primeras precipitaciones, comenzó a germinar el cultivo.   Pese a todos los inconvenientes presentados por la falta de agua en prácticamente todo el ciclo del cultivo, en esta unidad de producción el promedio de rendimiento fue de 8300 kg de arroz seco y limpio por hectárea.   Manejo de agua. Villa Oliva Rice tiene un proyecto de reciclaje de agua para trabajar con reservorios, con el fin de que no falte agua en las parcelas. “El agua que pasa por las parcelas retorna otra vez en forma de bombeo mecánico y de esa forma podemos cubrir toda la necesidad del establecimiento”, refirió el gerente.   En cuanto a la fertilización, en esta unidad emplean 100 kg de potasio y 120 kg de fosfato monoamónico (MAP) y en algunas parcelas, 220 kg de urea. Melo acotó que este manejo varía con relación a años anteriores, sobre todo en cuanto al nitrógeno, ya que incide en la altura de la planta. Explicó que como la superficie es muy plana, un manejo desbalanceado del agua puede generar en algunas áreas problemas de vuelco una vez que la planta crezca. “Afortunadamente, no es el caso de este año porque la planta tuvo un porte medio y buenos rendimientos”, explicó.   Expresó que realizaron la aplicación de nitrógeno con base en la altura de la planta y la cantidad varía de 180 a 220 kg de este nutriente en tres aplicaciones: una terrestre y otras dos aéreas.   La presión de malezas viene aumentando, pero en esta compañía se utilizan los materiales Clearfield, aunque también existen variedades comunes que son manejadas con control manual y sistema de piola, guantes, esponja y glifosato. “El manejo de Clearfield compensa el costo, dependiendo de la cantidad y del arroz colorado, pero es fundamental realizar el manejo de verano para la limpieza de las parcelas”, precisó.   Soja. En la zafra 2019/20 la empresa desarrolló una primera experiencia de siembra de soja sobre 800 hectáreas, mediante una rotación de cultivos de modo a que se puedan limpiar las parcelas de arroz colorado. Añadió que el arroz cultivado sobre siembras anteriores de soja presentó una gran diferencia, en comparación con las otras parcelas que no fueron sembradas con la oleaginosa.   “Vamos a ir rotando, pero por la topografía del campo es muy difícil entrar con el cultivo de soja porque es una planta de secano y nosotros tenemos prácticamente esteros. Es un desafío muy grande, pero tenemos la tecnología para producir soja en campos bajos y el drenaje de siembra por surco es un sistema que trajimos del Brasil para fabricar en el taller un implemento que hace surcos de 70 cm y encima se siembra la soja, lo que facilita el drenaje”, manifestó.   Destacó que en el primer año de la siembra de soja la experiencia fue positiva, ya que se cubrió el costo de producción y hubo un reducido margen, aunque el beneficio mayor fue la limpieza de las parcelas del arroz colorado.   Cosecha. El trabajo de cosecha fue agotador, debido a las condiciones climáticas. Melo comentó que gracias a la gran capacidad de cosecha lograron concluir una zafra exitosa. Describió que cuentan con diez cosechadoras New Holland CR 980, cuatro cosechadoras CLAAS y dos New Holland TC 5090, que utilizan de forma tercerizada.   Expresó que en promedio cosechaban 2 millones de kilos por día. Explicó que en las parcelas que se iban cosechando, se incorporaba paja para que no se activara el banco de semillas y así se limpiaran las áreas de arroz colorado. Allí se utilizó el rolo cuchilla para luego hacer el drenaje, de modo

Agricultura

Cultivo de arroz con potencial de expansión de 500 mil ha

El cultivo de arroz es uno de los rubros más promisorios en Paraguay y con el potencial de crecimiento más importante de Sudamérica, ya que posee una expectativa de crecimiento de 500 000 hectáreas para los próximos años, según se concluyó en el programa Nación Productiva -una producción periodística de Productiva C&M- emitido en vivo y en directo los domingos a las 20:00 por Canal PRO.   En el país, las dos cuencas que sostienen este potencial de crecimiento en área de siembra se encuentran sobre el río Paraguay. La primera es, aguas arriba, en la zona de Pozo Colorado, departamento de Presidente Hayes, en donde existe un potencial de albergar 400 000 hectáreas de producción de arroz, mientras que la segunda, aguas abajo, a la altura de Villa Oliva, departamento de Ñeembucú, hay entre 90 000 y 100 000 hectáreas de potencial de siembra.   El Lic. Raúl Enciso, director financiero de Villa Oliva Rice S.A., expresó en Nación Productiva que existe un potencial de crecimiento de 90 000 hectáreas en los próximos años, considerando las condiciones de esta región. Agregó que la infraestructura mejoró en los últimos años y eso, sumado a la experiencia que se va ganando en este rubro, podría dar lugar a una expansión del cultivo de arroz en esta zona.   “Creemos que esta zona tiene mucho potencial, sin necesidad de derribar un solo árbol, porque las condiciones son ideales para instalar los ingenios arroceros”, expresó.   A su vez, el Ing. Agr. Fabián Pereira, director comercial de Grupo Pereira SAE, expresó que en la zona de Pozo Colorado, en donde llevan adelante el proyecto Arrozales del Chaco, una alianza entre GPSAE y Arrozal S.A., existe un potencial de crecimiento de 400 000 hectáreas, aunque expresó que falta infraestructura de caminos y energía eléctrica, principalmente, para sostener esa expansión.   Por su parte, Enciso expresó que la empresa Villa Oliva Rice tiene el plan de desarrollar 15 000 hectáreas de cultivos de arroz y convertirse así en referente de la zona, no solo en producción, sino en el procesamiento del cereal procedente del campo propio y de otros inversores que decidieran instalarse en la región.   Pereira, por otro lado, resaltó que Arrozales del Chaco tiene un plan de desarrollo de 14 000 hectáreas. De ese objetivo, 5000 hectáreas fueron sembradas en esta campaña.   Considerando el promedio de rendimiento actual del arroz, que asciende a 6300 kg por hectárea, sumando a la superficie de siembra, Paraguay podría pasar de producir 1,2 millones de toneladas a 4,35 millones de toneladas; es decir, volumen de producción puede cuadruplicarse, lo que posicionaría al país como uno de los grandes jugadores a nivel mundial con capacidad de excedente exportable.   Luego, el Dr. Ing. Agr. Héctor Ramírez, director de Arrozal S.A., en un contacto virtual, expresó que apenas comienza la cosecha de la presente campaña 2020/21, pero, actualmente, las precipitaciones constantes impiden el avance normal. Destacó, por el contrario, que al inicio faltaron lluvias para acompañar la siembra en forma eficiente.   Ramírez dijo que el crecimiento de la superficie de siembra en la última década obedece principalmente al uso de tecnología y la capacitación que ayudaron a establecer un sistema mucho más profesional y eficiente.   Para esta zafra se estiman unas 190 000 hectáreas de siembra y una producción cercana a los 1,2 millones de toneladas.  

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