Etiqueta: Unidad de Gestión de Riesgos

Agricultura

Aconsejan reforzar humedad del suelo en maíz zafriña y cultivos sensibles ante ingreso de heladas

Ante el riesgo de heladas agrometeorológicas en zonas del centro y sur de la Región Oriental, el Ministerio de Agricultura y Ganadería emitió una serie de recomendaciones técnicas enfocadas en reducir el impacto sobre los cultivos y la producción pecuaria. Uno de los principales focos de atención está puesto actualmente sobre el maíz zafriña y el sorgo, donde el MAG recomienda evitar situaciones de estrés previo en las plantas y mantener adecuados niveles de humedad en el perfil del suelo, considerando que cultivos debilitados o con déficit hídrico presentan menor tolerancia a eventos de frío intenso. El reporte técnico también insta a planificar cuidadosamente futuras fechas de siembra, atendiendo la evolución de las condiciones climáticas previstas para las próximas semanas. En cuanto a los cultivos extensivos de invierno, como trigo, avena y canola, la cartera agropecuaria aconseja trabajar con variedades más tolerantes a bajas temperaturas, además de mantener cobertura de rastrojo para proteger el suelo y conservar humedad. Las hortalizas aparecen entre los rubros más vulnerables frente a las heladas. Para reducir daños, se recomienda la utilización de mantas térmicas, túneles y microinvernaderos, además del riego por aspersión nocturno como herramienta para disminuir el impacto de las bajas temperaturas sobre los tejidos vegetales. La advertencia también alcanza a la producción pecuaria, donde se recomienda reforzar medidas para disminuir el estrés térmico animal, garantizando refugio, disponibilidad de agua y adecuada alimentación durante los días más fríos. Según el informe de la Dirección de Extensión Agraria y la Unidad de Gestión de Riesgos, las heladas agrometeorológicas pueden producirse cuando la temperatura del aire desciende a 3 °C o menos en condiciones específicas de medición, afectando principalmente zonas bajas y depresiones del terreno, donde el frío suele acumularse con mayor intensidad. El MAG pidió a los productores mantenerse atentos a la evolución de los pronósticos meteorológicos y aplicar medidas preventivas de forma anticipada para evitar pérdidas productivas en un escenario climático que podría tornarse más riesgoso en los próximos días. [Foto: Maíz – helada / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

Ante el intenso frío, recomiendan evitar traslados y reforzar alimentación del ganado

El ingreso de bajas temperaturas y el riesgo de heladas en varias zonas del país encendieron la alerta en el sector agropecuario, especialmente por el posible impacto sobre cultivos sensibles y la producción pecuaria. Ante este escenario, la Unidad de Gestión de Riesgos emitió una alerta agrometeorológica advirtiendo sobre mínimas que podrían registrarse principalmente en áreas del centro y sur de la región Oriental, donde las condiciones climáticas podrían afectar tanto el desarrollo agrícola como la sanidad animal. En el ámbito pecuario, las recomendaciones apuntan principalmente a reducir el estrés térmico en los animales. Entre las medidas sugeridas figuran la provisión de refugios adecuados para protegerlos del viento y las bajas temperaturas, asegurar una alimentación suficiente y mantener disponibilidad permanente de agua limpia. Asimismo, se aconseja evitar traslados innecesarios durante las horas de mayor frío, debido a que esos movimientos pueden incrementar el desgaste físico y sanitario del ganado. Las autoridades también remarcaron la necesidad de brindar atención especial a las crías y animales preñados, considerados los más vulnerables frente a eventos climáticos extremos. A esto se suma la importancia de un monitoreo sanitario constante para prevenir enfermedades asociadas a cambios bruscos de temperatura. En cuanto al manejo de pasturas, desde el Viceministerio de Ganadería recomendaron evitar el sobrepastoreo y preservar la cobertura vegetal, estrategias que ayudan a disminuir el impacto de las heladas y favorecen una mejor recuperación de los recursos forrajeros. Según señalaron, estas prácticas son fundamentales para sostener la productividad de los establecimientos y minimizar pérdidas económicas durante la temporada invernal. Cultivos. En cuanto al sector agrícola, las principales recomendaciones clave para cultivos de trigo, avena y canola es ajustar el calendario de siembras, elegir variedades tolerantes al frío y usar siembra directa para cobertura vegetal. En relación al maíz zafriña y sorgo, se plantea un monitoreo constante de pronósticos para tomar decisiones oportunas. Para las hortalizas de alto riesgo, se sugiere riego por aspersión nocturno, mantas térmicas, túneles, microtúneles o invernaderos para resguardar plantas vulnerables. [Foto: Helada – ganado / Imagen sacada de internet]

Agricultura

“Existe alta probabilidad de migrar de una neutralidad en el clima a un evento del Niño”

Si bien actualmente estamos en una etapa neutral de clima, existe una alta probabilidad de una transición hacia el fenómeno climático El Niño, debido al aumento de temperatura que se está registrando en el Océano Pacifico, pero que se deben darse otros acoplamientos para que se consolide efectivamente el evento, mencionó a Productiva, el Ing. Agr. Edgar Mayeregger, especialista en agrometeorología y director de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Agregó que la confirmación se dará entre los meses de agosto y setiembre. El profesional destacó a nuestro medio que esta posibilidad ya se venía monitoreando desde hace un mes y, en la última semana de marzo, con el pronóstico trimestral, se consolidó. “Seguimos en una etapa neutral, no hay ni Niño ni Niña, pero tenemos la proyección que después de julio ya está empezando a calentarse el Pacífico”, subrayó. De confirmarse esta proyección agroclimática, la campaña agrícola 2026/27 se enmarcaría dentro de un ciclo productivo húmedo, que, si bien suele ser más benévolo que la falta de agua, también trae muchos desafíos para el sector productivo. En ese contexto, instituciones meteorológicas de la región, como de Argentina, pronostican una transición de un periodo neutral a un evento climático El Niño. Mayeregger mencionó que, entre los meses de agosto y septiembre, ya se podría tener la confirmación de que el evento pueda manifestarse en nuestro país. “Entonces, si es correcta la información, el pronóstico trimestral que generamos normalmente cada tres meses, ya habla de eso, está en la página de la Dirección de Meteorología e Hidrología, y ahí habla de pronósticos climáticos”, remarcó. Agregó que, en nuestro país, específicamente en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ya se generó un informe hace unos días sobre esta posibilidad, utilizando la información disponible en la región y a nivel país. “Efectivamente existe una alta probabilidad de que empecemos a migrar de una neutralidad en el clima a un evento niño. Eso tiene su consistencia con las temperaturas que se están dando en el Pacífico, aumento de temperatura, y bueno, deben darse otros acoplamientos para que efectivamente se consolide”, enfatizó. El profesional recalcó que en el último informe trimestral que abarcó abril, mayo y junio, ya se habla de esta posibilidad. En el contexto regional, en los últimos días, hubo varios informes que lo ratificaron, incluso uno que sorprendió, elaborado por parte de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA): la posibilidad de que llegue El Niño, y que además tenga una gran intensidad, es tan firme que esta entidad emitió un documento recomendando a los productores que vayan tomando recaudos. El Niño es un fenómeno provocado por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico Ecuatorial y que tiene como principal impacto en Argentina un incremento en el caudal de lluvias. Esto, en general, garantiza una oferta de agua suficiente para lograr altos rendimientos, pero también conlleva el riesgo de anegamientos e inundaciones perjudiciales para la producción agropecuaria. Uno de los reportes que se dio a conocer recientemente fue el pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La previsión del organismo oficial es clara: más lluvias y temperaturas que lo normal entre abril y junio; es decir, en pleno período otoñal. [Foto: Ing. Agr. Edgar Mayeregger (der.) / Gentileza]

Agricultura

Déficit hídrico afectaría producción de soja y maíz

La continuidad de la escasez de lluvias y la prolongada sequía previstas para diciembre de este año y enero del 2021 ponen en riesgo la producción de soja y maíz, de acuerdo con el informe sobre perspectiva climática elaborado por la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).   El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) publicó el informe sobre perspectiva climática y riesgos en la producción para los meses de diciembre de 2020 y enero 2021, elaborado por la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que indica que durante estos periodos existirá un déficit hídrico en todo el país que podría afectar a diversos cultivos, entre ellos el maíz y la soja.   A lo largo del tercer trimestre del 2020 la prolongada sequía y las elevadas temperaturas han afectado a la producción agrícola en Sudamérica. Según datos disponibles de diversos observatorios climáticos analizados por el Ing. Agr. Eduardo Sierra, especialista en Agroclimatología y asesor de la Bolsa de Cereales de Argentina, esta situación se debió a los efectos de una activación atípica de masas de aire seco provenientes del extremo sur del continente (polo) que mantuvieron seco todo el aire de la masa continental al igual que los suelos de producción durante el último semestre.   En cuanto a los efectos de La Niña, la misma fuente explica que en el año 2020 se presenta relativamente débil y que las variaciones atribuidas a este fenómeno climático se iniciaron en octubre 2020 e irán hasta abril de 2021, y la mayor incidencia se dará de noviembre 2020 a febrero del 2021, pero con intensidad relativamente baja en comparación con años anteriores.   Al mismo tiempo, con la llegada de la primavera los vientos polares van en retirada y dan paso a aire húmedo y precipitaciones, situación que se ha verificado en nuestro país con la llegada de las lluvias en las últimas semanas que terminaron con la prolongada sequía.   Situación actual de la producción agrícola De acuerdo con los datos recabados a nivel de campo y consultas a técnicos del MAG, con la recuperación de la humedad del suelo a raíz de las precipitaciones registradas en las últimas semanas se ha podido realizar la siembra de los principales rubros estivales (soja, maíz, sésamo). Sin embargo, se verifica un considerable atraso en la implantación.   Asimismo, los efectos de la prolongada sequía han incidido sobre rubros que se encontraban en producción, como aquellas parcelas con siembra temprana de soja realizadas en el sur y este de la región Oriental que no han podido resistir la falta de agua y en muchos casos fueron remplazadas con el maíz. Por otro lado, para las que resistieron se estiman mermas en la oleaginosa de hasta el 20 % en la producción de la zona de Alto Paraná e Itapúa norte.   El informe señala que las parcelas de soja sembradas en forma tardía y después de las lluvias se encuentran en mejores condiciones. En los departamentos del norte la siembra de variedades de soja de ciclo corto, medio y largo fue realizada a la vez en la segunda quincena de octubre y también se observa un buen desarrollo.   Otra adversidad presentada en todas las zonas productoras del país fue el ataque atípico de plagas debido a las altas temperaturas que aceleran el ciclo de vida de los insectos, lo que produce mayores daños a los cultivos.   Perspectivas Teniendo en cuenta los efectos de La Niña y la perspectiva climática proveída por la Dirección de Meteorología e Hidrología de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), entre los últimos dos meses del 2020 y enero del 2021, los valores de precipitación en todo el país serán inferiores a la normal y las temperaturas mínimas y máximas serán superiores a la normal.   En conclusión, se seguirán registrando precipitaciones durante el periodo de referencia (diciembre y enero), pero existirá un déficit hídrico en todo el país con respecto al promedio histórico de estos meses y los diversos cultivos podrían verse afectados según sus características.   El principal rubro que sería afectado por el estrés hídrico (por sequía) durante el trimestre (diciembre de 2020, enero y febrero 2021) es el maíz por el régimen de precipitaciones estimado en las zonas de Concepción, San Pedro, Amambay y Cordillera, mientras que los demás cultivos (soja, poroto, sésamo, mandioca) permanecerían relativamente sin efectos por la falta de agua. La soja se vería rezagada en los departamentos de Amambay y San Pedro por la escasez de lluvias.   Es importante señalar que el atraso en la siembra de la oleaginosa debido a la sequía del 2020 pone en riesgo la realización o el buen resultado de la soja y del maíz zafriña, en gran parte del área sembrada que aguantó la llegada de las lluvias para sembrar.   Resultados Finalmente, se menciona que los resultados de esta campaña para la soja y maíz se encuentran condicionados por las pérdidas y/o el poco desarrollo por la sequía de los cultivos sembrados tempranamente y el atraso de la siembra en varias zonas productivas en espera de las lluvias, que ocasiona un acortamiento del periodo de producción con posibles mermas y arriesga la zafriña.   Además, la estimación de precipitaciones por debajo del promedio histórico podría afectar el cargado de las vainas de la soja, especialmente en los departamentos del norte del país. El mismo escenario perjudicaría a la producción del maíz, principalmente, en la zona norte y en Cordillera.   [Fuente: Senave y MAG]  

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