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Agricultura

Productores reportan pérdidas por heladas en el sur y sureste

Las heladas registradas en la semana pasada causaron daños en cultivos del sur y sureste del país. Productores de Itapúa reportaron fuertes afectaciones en sorgo, maíz y pasturas, con preocupación por pérdidas que se podrán evaluar en las próximas semanas. En Alto Paraná, los lotes de chía quedaron comprometidos, mientras que en Caaguazú se registraron daños en chía y maíz, sobre todo en parcelas en etapas sensibles, según el último boletín informativo de la Unión de Gremios de la Producción (UGP). Las intensas heladas registradas durante la madrugada del jueves 25 y viernes 26 de junio provocaron daños en diversos cultivos agrícolas y pasturas, especialmente en el sur y sureste del país, según reportes de productores y referentes gremiales. El productor Marcio de Souza, referente de la Coordinadora Agrícola del Paraguay CAP Itapúa, informó que las bajas temperaturas afectaron con fuerza a los cultivos de sorgo, maíz y pasturas, generando preocupación entre los productores por las posibles pérdidas y el impacto sobre la alimentación animal en las próximas semanas. En el departamento de Alto Paraná, el presidente de la CAP regional Alto Paraná, Rubén Sanabria, señaló que las heladas afectaron principalmente a los cultivos frutihortícolas y a la chía, cuyos lotes quedaron comprometidos debido a la intensidad del frío. Por su parte, productores de Caaguazú reportaron daños en cultivos de chía y maíz, especialmente en parcelas que se encontraban en etapas más sensibles de desarrollo. Los productores continúan evaluando el alcance de los daños para determinar el impacto final de las heladas sobre la producción agrícola de esta campaña. [Foto: Helada en Edelira / Gentileza Agro Parlamento]

Agricultura

El sorgo se desinfla en el norte y la chía gana terreno como cultivo de segunda zafra

El sorgo se desinfló en el norte paraguayo, mientras que el cultivo de chía creció en superficie en la presente campaña. El Ing. Agr. Pedro Viveros, de la Cooperativa Volendam, mencionó a Productiva que el año pasado hubo una alta producción del cereal, pero los precios bajaron estrepitosamente, a los cuales se suma el ataque de plagas, siendo una cultura sin biotecnología, que terminaron desanimando al productor. Por su parte la chía registró una fuerte expansión tras el buen negocio de la zafra pasada, con heladas en el sur el norte abasteció el mercado y llegó a USD 2/kg, dejando margen positivo. Actualmente, cubre unas 3000 ha en la zona de Volendam y se encuentra la etapa de floración. El profesional resaltó que la chía se sembró bastante en esta campaña en la zona de influencia de la Cooperativa Volendam. “Nosotros en la planificación con los asociados de la cooperativa, sembramos alrededor de las 3000 hectáreas o un poquito más. Y también por el antecedente que tengo, hablando con colegas del norte, también en casi todas las partes están teniendo muchas superficies de siembra, lo cual no quiere decir que se va a cosechar mucho”, acoto. Comentó que el cultivo está en etapa de floración en estos momentos, y otros están en fase vegetativa. “Hay mucho tiempo todavía para la cosecha, pero se sembró bastante. Llegó a ocupar una buena superficie de lo que era maíz zafriña”, expresó. En ese sentido, señaló que el área de acción de la cooperativa, hace unos 5 años, era de alrededor de 9000 hectáreas de maíz zafriña, que ahora bajó a entre 2000 a 3000 hectáreas. La superficie que perdió el cereal fue ocupada por la soja zafriña y por la chía. El profesional recordó que el año pasado, la zona sur del país tuvo una helada muy tempranera, la cual afectó las parcelas de chía. “Eso hizo que el norte sea la principal zona de provisión y los precios ahí llegaron USD 2 por kilo. Entonces, la gente que plantó y cosechó alrededor de 800 a 1000 kilos por hectárea con un costo bajo, llegó a hacer mucha plata con eso”, señaló. Agregó que esta situación alentó a los productores e hizo que la expectativa de siembra de este año sea igual o mayor que el año pasado. Recordando que la cotización del producto responde a la oferta y la demanda del mercado. “Está en etapa de floración y falta mucho todavía para la cosecha, falta básicamente dos meses para la cosecha. Tenemos informaciones de que hay temperaturas bajas, esperemos que no sea tan baja que queme el grano”, manifestó. En ese proceso de ir buscando las mejores opciones para el campo, con resultados agronómicos y económicos, este año el productor perdió el interés por el cultivo de sorgo en el norte del país, mencionó el profesional. “El sorgo, el año pasado se sembró muchísimo y los precios eran muy bajos por la cantidad de oferta. Acá hay una industria que procesa, pero tuvieron tanta producción que bajó bastante el precio”, remarcó. Esta situación desanimó al productor, ya que no ganó plata, en algunos casos llegó a perder por el alto costo que tiene. “Además, el cultivo le gusta mucho a la oruga y no tiene ninguna biotecnología que le proteja”, añadió. Recordó que el año pasado competía con la chía y el maíz zafriña y este año prácticamente desapareció del área de acción de la cooperativa. “El año pasado tuvimos una buena superficie y este año ya mermó bastante”, concluyó. [Foto: Chía / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Argentina oficializó baja de retenciones al agro con cronograma hasta 2028

El Gobierno redujo los derechos de exportación que gravan a productos de trigo y cebada y estableció un esquema de disminución gradual desde enero próximo para soja, maíz, girasol y sorgo, que se extenderá hasta diciembre de 2028. La medida quedó formalizada mediante el Decreto 423/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial. De esta manera, el gobierno de Javier Milei confirmó la mayor reducción para la soja. El poroto, que hoy paga 24 %, bajará a 23,75 % desde enero próximo. En 2027 la alícuota caerá un cuarto de punto por mes hasta llegar a 21 % en diciembre de ese año. Y en 2028 la baja será de medio punto mensual hasta alcanzar 15 % en diciembre de 2028. El decreto diferencia entre cultivos de invierno y cultivos de verano. Según explicó el Poder Ejecutivo en los fundamentos de la medida, las reducciones inmediatas responden a la proximidad de las decisiones de siembra de los cultivos invernales, mientras que para los estivales se diseñó un cronograma gradual que permitirá que las rebajas se encuentren vigentes al momento de la comercialización de la producción, informó el medio argentino La Nación. En el caso del trigo y la cebada, el decreto instrumentó la reducción anunciada en mayo por el presidente Javier Milei y fijó una alícuota -de aplicación inmediata- de 5,5 % para los granos, frente al 7,5 % que regía previamente. La norma también estableció nuevos derechos de exportación para distintos productos derivados de ambas cadenas, incluidos harinas, sémolas, almidones, malta y otros subproductos industriales, con tasas que van desde 1 % hasta 3,5 %, según la mercadería. Para la soja, el Gobierno dispuso uno de los principales cambios incorporados por la norma. El poroto de soja, hoy en 24 %, pasará a partir de enero próximo de una alícuota de 23,75 % a 21 % en diciembre de 2027, con la baja de un cuarto de punto por mes que se hará ese año. A diciembre de 2028 llegará a 15 % con la baja de medio punto porcentual durante ese año. El cronograma también alcanza a aceites, harinas, pellets y otros derivados industriales, que registrarán reducciones escalonadas durante los próximos dos años. Entre los productos alcanzados figuran aceites de soja con alícuotas que descenderán desde niveles de entre 18 % y 22 % hasta valores de entre 11 % y 13,5 % hacia fines de 2028, según la posición arancelaria correspondiente. Los pellets y otros subproductos de la molienda también quedarán sujetos a un sendero de reducción gradual hasta alcanzar tasas de 14 % desde diciembre de ese año. El maíz y el sorgo también quedaron incorporados al esquema de disminución progresiva de retenciones. Según el producto involucrado, algunas posiciones arancelarias quedarán exentas del tributo, mientras que otras reducirán sus alícuotas de manera escalonada durante 2027 y 2028. En determinados casos, las tasas pasarán de 8,5 % en 2026 a 7,5 % a fines de 2027 y a 5,5 % desde diciembre de 2028. Para la cadena del girasol, el decreto fijó reducciones escalonadas para semillas, aceites y otros derivados. Mientras algunas variedades específicas quedarán exentas del tributo, determinadas posiciones de aceite de girasol pasarán de alícuotas de entre 2,5 % y 4,5 % en 2026 a niveles de entre 1 % y 3 % hacia fines de 2028, según el producto alcanzado por la medida. La medida también incorpora modificaciones para determinados biocombustibles. En particular, fija una alícuota de derecho de exportación de 0 % para biodiéseles obtenidos a partir de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa, además de otros biodiéseles que no contengan aceite de soja. Para los restantes biodiéseles comprendidos dentro de la misma posición arancelaria, el decreto prevé una reducción gradual de las alícuotas. En esos casos, el derecho de exportación descenderá desde 21 % en 2026 hasta 18 % desde diciembre de 2027 y continuará reduciéndose hasta 13 % a partir de diciembre de 2028. En el texto publicado, el Gobierno sostuvo que el sector agroindustrial constituye una de las principales fuentes de generación de divisas, empleo y desarrollo regional vinculadas a las exportaciones. También afirmó que la medida apunta a fortalecer la competitividad de las cadenas de valor, facilitar el comercio exterior, simplificar trámites y promover la apertura de nuevos mercados. El decreto ratifica, además, la posición oficial respecto de los derechos de exportación. En ese sentido, sostiene que las retenciones constituyen un “impuesto distorsivo” y plantea avanzar hacia una reducción gradual de esos gravámenes en la medida en que las condiciones fiscales lo permitan. Según la norma, el objetivo final es avanzar hacia su eliminación. La disposición entrará en vigencia a partir de este jueves 4 de junio, el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial, y será remitida a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su tratamiento conforme al procedimiento previsto para los decretos dictados en ejercicio de facultades delegadas. [Foto: Cosecha de trigo en Argentina / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Brasil se encamina a una cosecha récord de granos de 358 millones de toneladas

Impulsada por el buen rendimiento de la soja, el maíz y el sorgo, la producción del gigante sudamericano podría crecer un 1,6 % en comparación con el ciclo anterior, según el último relevamiento de datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). Se espera que la cosecha de soja alcance un número histórico de 180 millones de toneladas. La producción de granos en el vecino país se estima en 358 millones de toneladas. El volumen es un 1,6 % superior al obtenido en la última cosecha, lo que representa un aumento de 5,7 millones de toneladas. Las cifras apuntan a una expectativa de cosecha récord, impulsada por el buen rendimiento de soja, maíz y sorgo, según datos de la octava encuesta de cosecha de granos, publicada por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). Proyectada en 180,1 millones de toneladas, la producción de soja debería alcanzar un hito sin precedentes, superando la previsión anterior en 978 mil toneladas, equivalente a un ajuste del 0,5 %, con el 98,3 % de la superficie ya cosechada. En cuanto al volumen a obtener, se espera un crecimiento de 8,6 millones de toneladas para la oleaginosa en referencia a la cosecha 2024/25, lo que representa un aumento del 5 %, marcando el séptimo crecimiento en las últimas diez cosechas. También destacan la primera cosecha de maíz, que nuevamente mostró un aumento en la superficie sembrada en comparación con años recientes, lo que se refleja en una cosecha de aproximadamente 28,5 millones de toneladas, superando la producción anterior en 3,5 millones de toneladas, y el sorgo, que podría alcanzar los 7,6 millones de toneladas producidas. Para el total de las tres cosechas de maíz, la Compañía estima que se cosechará la segunda mayor producción en la serie temporal, con un volumen calculado de 140,2 millones de toneladas. En comparación con la última encuesta, los datos apuntan a un aumento del 0,4 %, correspondiente a 600 mil toneladas. Con el 71,5 % de la superficie cosechada a principios de mayo, la primera cosecha de cereales registró un aumento del 1,8 % en relación con la encuesta anterior, con un incremento de 493 mil toneladas. Una vez completada la siembra, la segunda cosecha debería alcanzar los 108,5 millones de toneladas, con una ligera caída del 0,6 % respecto al ciclo anterior. En los estados de Goiás y Minas Gerais, esta variación se debe a la influencia climática en la producción y, en el panorama nacional, los datos aún apuntan a un aumento del 2,1 % en la superficie sembrada. La perspectiva de un aumento de hasta un 23,8 % del sorgo se asocia a un avance significativo en la superficie cultivada, ya que el cereal, además de tener mayor tolerancia al déficit hídrico, tiene un destino muy cercano al del maíz. La superficie sembrada creció en todas las regiones del país, especialmente en el Centro-Oeste, con un incremento del 50,7 %. El mayor productor nacional en la cosecha 2024/25, el estado de Goiás debería tener un aumento de producción del 40,3 %, superando el volumen de 2,2 millones de toneladas. «Este crecimiento se explica por la migración estratégica de áreas originalmente destinadas al maíz. Con el fin de la ventana ideal de siembra para este cereal, parte de los productores optó por el sorgo, considerando su mayor adaptación a las ventanas de cultivo tardías, debido a la mayor tolerancia del cultivo a periodos de déficit hídrico, además de la posibilidad de utilizar el grano en diferentes segmentos, como la producción de piensos para animales y etanol», analiza el responsable de Seguimiento de Cultivos en Conab, Fabiano Vasconcellos. Para el arroz, un elemento fundamental en la dieta de los brasileños, las proyecciones indican una caída del 0,3 % en la producción, calculada en 11,1 millones de toneladas, lo que se mantiene estable en comparación con lo estimado en el mes anterior. En relación con la cosecha 2024/2025, la disminución esperada es de 1,7 millones de toneladas, consecuencia de la disminución en la superficie sembrada de aproximadamente un 13,7 %. Para el poroto feijão, otro producto destacado en la mesa de los brasileños, la producción total tiende a disminuir un 5,2 % en volumen cosechado en comparación con la cosecha anterior, manteniéndose dentro de la previsión de estabilidad en la última encuesta publicada por la Compañía, estimada en 2,9 millones de toneladas añadidas a las 3 cosechas del grano. Con el 95,4 % de la superficie cosechada, la primera cosecha de la leguminosa registró un aumento de productividad del 4,3 %, y debería alcanzar poco más de 969 mil toneladas en volumen producido. Con la mayoría de los cultivos ya en fase precosecha, la producción esperada de algodón debería alcanzar aproximadamente 4 millones de toneladas de fibra, una caída del 2,6 % respecto al volumen de la cosecha de 2024/2025. La producción estimada de trigo también debería disminuir en 1,5 millones de toneladas, afectado por la reducción de la superficie sembrada en Rio Grande do Sul y Paraná. Según los valores calculados por la empresa, el país debería producir 6,4 millones de toneladas de cereal. [Foto: Soja – cosecha / Archivo / Productiva C&M]

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