Científicos crean trigo CRISPR que reduce hasta 93 % de asparagina sin perder rendimiento
Investigadores de Rothamsted Research, Reino Unido, desarrollaron un trigo editado con CRISPR, logrando reducir 59 % a 93 % los niveles de asparagina en el grano. Eso disminuye drásticamente la formación de acrilamida, un compuesto potencialmente dañino que se genera al hornear o freír productos de trigo. A diferencia de la mejora convencional que recortaba 25 % el rinde, este trigo “de asparagina ultra baja” mantiene la misma productividad que las variedades tradicionales. En colaboración con otras instituciones alemanas y británicas, los investigadores de Rothamsted Research en Reino Unido, desarrollaron un trigo editado genéticamente (CRISPR) que reduce drásticamente los niveles de asparagina, lo que a su vez disminuye la formación de acrilamida en los productos alimentarios, según informó Rothamsted Research News. Este trigo de “asparagina ultra baja” demuestra que la edición genética puede mejorar la calidad y la seguridad de los alimentos con precisión, sin comprometer la productividad del agricultor, algo que la mejora convencional no había logrado hasta ahora. La investigadora principal, la Dra. Navneet Kaur de Rothamsted Research, dijo que este trabajo demuestra el poder de la tecnología CRISPR para aportar cambios precisos y beneficiosos en la genética de los cultivos. “Con marcos regulatorios favorables, podemos obtener beneficios significativos para la agricultura y los sistemas alimentarios”, explicó. La reducción masiva de asparagina mediante la tecnología CRISPR, logró “noquear” genes específicos (TaASN2 y parcialmente TaASN1), alcanzando reducciones de asparagina libre en el grano en un 59 % y hasta en un 93 % en la línea con doble edición. Lo destacado de este trabajo es que no afecta el rinde del cultivo. A diferencia de los métodos de mejora tradicional (como la mutagénesis TILLING) que lograban reducir la asparagina, pero perdían un 25% de la cosecha, el trigo editado con precisión mantiene el mismo rendimiento que las variedades convencionales. [Foto: Trigo / Archivo / Productiva C&M]


