Confinamiento: merma productiva por estrés calórico y falta de lectura de batea
La merma productiva por el estrés calórico y la falta de una lectura de batea en el confinamiento puede ser importante, según se difundió en la jornada de campo organizada por Salto Diamante, Granusa y Athena Foods, en el establecimiento Alfred Gomes, ubicado en Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay. El zootecnista Jonas Daltrini, consultor regional de bovinos de carne de Nutron, disertó sobre “Hábitos para obtener buenos resultados en el confinamiento”. Como uno de los puntos vitales habló sobre el estrés calórico que sufren los animales debido a la sumatoria de humedad y alta temperatura (THI). “Cuando en verano tenemos altas temperaturas y humedad lo ideal es tener un espacio con sombra para que los animales puedan descansar sin tener tanto estrés térmico”, indicó. Expresó que el estrés térmico es un punto que interfiere directamente en la producción, ya que genera menores ganancias de peso y peores conversiones alimentarias. Por esa razón consideró que es indispensable prestarle cada vez más mayor atención a este aspecto. La sumatoria de análisis muestra diferencias de hasta 130 gramos de ganancia diaria con sombra que en un encierre de 90 a 100 días puede representar muchos kilos de carne perdidos y una renta dilapidada. Así también, mencionó que el otro componente a considerar en los establecimientos de terminación es la lectura de batea, principalmente en este periodo en donde los insumos se han incrementado de precio, por lo que es necesario optimizar los recursos alimenticios para obtener un punto de equilibrio importante. La lectura de batea es el momento más importante en confinamiento porque se toma la decisión de cuánto se va a ofrecer de ración a los animales. Además, es esencial que no falte comida, pero que tampoco sobre. “No queremos animales llenos, pero con hambre; es decir, queremos ofrecer la cantidad correcta a los animales y ser lo más eficiente posible en la conversión”, resaltó. Luego, el Dr. Carlos Osorio, gerente general de Granusa, comentó que en esta unidad de confinamiento, como todos, se buscan los mejores resultados de engorde animal. “Hay tres factores principales: el animal, la dieta y el manejo. Por eso aquí estamos trabajando con una dieta bastante sencilla con prácticamente cuatro insumos que son el ensilaje de maíz de buena calidad, maíz molido, burlanda y los núcleos específicos de Granusa”, indicó. Aparte de eso, resaltó que otros factores importantes son la adaptación del animal, la dieta al final del engorde y otros detalles que impactan mucho en los resultados. Indicó que buscan obtener más kilos de carcasa por día porque los ganaderos venden carcasas a los frigoríficos y ante esta situación de crisis, el objetivo principal es consumar el máximo de carcasa por día. “Se tiene que hacer todo un trabajo de monitoreo, ver cómo están la dieta y el manejo. Este tipo de trabajo se tiene que hacer cada vez más, principalmente en una situación como este año en el que los insumos se dispararon. En épocas de altos precios de los insumos se tiene que ser más eficientes para que el animal aproveche lo que está consumiendo y estamos mostrando este concepto de manejo para que tengamos mejores resultados”, agregó. Expresó que se habla bastante de que del manejo depende el 60 a 70 % del éxito porque el animal debe consumir la misma ración todos los días y si existe algún error, la respuesta es distinta. Los rumiantes tienen un sistema de ingestión distinto que los cerdos o pollos; por lo tanto, la constancia es un punto fundamental, enfatizó. Indicó que el manejo es elemental, pero a la vez también se debe considerar que la mejor genética va a tener una ganancia mayor en comparación con una genética inferior. “Lo que impacta mucho son el manejo y la formulación de dietas”, acotó. En este establecimiento se trabaja con maíz seco molido, pero se puede mejorar la eficiencia con maíz grano húmedo. “Para el próximo año buscamos que los ganaderos empiecen a trabajar con maíz grano húmedo porque el animal tiene la capacidad de aprovechar más la energía que está en este maíz y con los mismos conceptos van a tener mayores ganancias y eficiencia”, aseveró. Sistema. El Ing. Zoo. Marcelo Gomes, gerente técnico de Salto Diamante, manifestó que este sistema de producción que desarrollan arrancó en noviembre de 2018 cuando se hizo el primer encierre del lote de animales. “Seguimos con ese trabajo de terminación donde recriamos dentro de la estancia y traemos aquí para terminar y llevar al frigorífico”, indicó. Dijo que estos animales cuentan con una carga genética importante que les ayuda a responder a una conversión eficiente de carne. “Eso es fundamental en este tiempo en donde los recursos nutricionales son costosos”, acotó. Explicó que los animales nacen en la estancia, pasan por el destete y recría. Dependiendo de la condición de la hacienda, se dispone de un consumo de balanceado de 1% al peso vivo para que lleguen más pesados al confinamiento. “Este año, como estuvo fuerte la sequía, el peso de ingreso mínimo fue de 300 kg con un periodo de encierre de 90 a 100 días”, indicó. Comentó que tienen un histórico de ganancia de 1,5 a 1,7 kg diarios, pero en promedio es 1,5 kg/cabeza/día. Agregó que la dieta consiste en silaje de maíz molido, núcleo, urea agrícola y ahora implementan la cascarilla de soja para bajar el costo y consumir menos maíz. Destacó que en los lotes anteriores se lograron buenos datos de terminación por la intensificación lograda. Acotó que la mejor estrategia es producir la propia comida. En ese afán, constituyeron una alianza con su vecino para sembrar maíz, hecho que apuntaló la buena disponibilidad de raciones y a un buen costo, contrariamente a lo que el mercado estaba sufriendo por la falta de este recurso indispensable para la intensificación de la producción animal. “El mayor desafío es continuar engordando creyendo que los precios van


