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Agricultura

Ciagropa presenta nuevas tecnologías para el control de plagas, enfermedades y malezas

En el marco de Innovar 2026, la empresa Ciagropa presentó nuevas soluciones para la campaña agrícola, reafirmando su apuesta por la innovación y el desarrollo de tecnologías adaptadas a las necesidades del productor. Nicolás Caballero, líder de la línea de agroquímicos de la firma, explicó a Productiva, con estos insecticidas, fungicidas y herbicidas, la empresa busca fortalecer la productividad del campo paraguayo. En este contexto, Caballero comentó que la compañía lanzó al mercado el insecticida Trarvix Dúo, una mezcla que combina ethiprole y un piretroide, orientada principalmente al control de chinches y otros insectos chupadores. Según explicó, el producto ofrece un rápido efecto de volteo junto con una buena residualidad, lo que permite integrarlo dentro de estrategias de manejo más eficientes. “Hoy la problemática de chinches es compleja, por eso apuntamos a soluciones que se inserten en un manejo integrado, combinando distintos mecanismos de acción”, indicó. En la misma línea, la empresa presentó el fungicida Primoris, una triple mezcla que incorpora carboxamida, triazol y un protector multisitio. Este producto está posicionado para aplicaciones clave en soja, con ensayos también en maíz, y busca complementar el portafolio existente, incluyendo su producto insignia. Asimismo, Ciagropa desarrolló una nueva mezcla herbicida en redimix, que combina glufosinato de amonio con saflufenacil, orientada al control de malezas en aplicaciones secuenciales previas a la siembra. “Partimos de prácticas que el productor ya venía realizando en tanque y avanzamos hacia una formulación lista, con muy buenos resultados a campo”, explicó. Caballero remarcó que todas estas innovaciones responden a una estrategia basada en el manejo integrado, que no solo contempla agroquímicos, sino también soluciones biológicas. En ese sentido, mencionó el posicionamiento de productos a base de microorganismos para el control de plagas, especialmente en maíz. Contexto internacional. En cuanto al contexto internacional, advirtió que factores geopolíticos y logísticos generan incertidumbre en la provisión de insumos, especialmente por su impacto en costos de flete y materias primas. “Estamos en monitoreo constante, con equipos trabajando en origen para asegurar abastecimiento y tomar decisiones estratégicas”, afirmó. Respecto a la planificación de la campaña, subrayó la importancia de anticipar decisiones. “Hoy es el momento de cerrar pedidos, considerando que los tiempos de provisión pueden superar los 120 días. La previsión es clave para garantizar disponibilidad en el momento oportuno”, sostuvo. Finalmente, el ejecutivo valoró la participación en la feria Innovar como un espacio clave para el intercambio con productores de distintas regiones del país. “Cada zona tiene sus particularidades y este contacto directo nos permite ajustar nuestras propuestas a la realidad del campo paraguayo”, concluyó. [Foto: Nicolás Caballero / Productiva C&M]

Agricultura

“Hoy no se trata solo de traer productos nuevos, sino de mejorar lo que ya tenemos”

“El productor busca cada vez más practicidad y soluciones integradas”, señaló Juan Pablo Galeano, director de Tafirel Paraguay, al destacar el desarrollo de nuevas formulaciones y mezclas, en un contexto internacional que también presiona sobre costos y decisiones comerciales. Señaló a Productiva, que la evolución del negocio agrícola ya no pasa únicamente por la incorporación de nuevos productos, sino por la mejora de tecnologías existentes. En el marco de Innovar, el director de Tafirel Paraguay destacó que el foco de la compañía está puesto en el desarrollo de soluciones más eficientes y adaptadas a las nuevas demandas del productor, en un escenario donde la practicidad y la optimización de recursos ganan cada vez más protagonismo. Según explicó, la evolución del negocio agrícola ya no pasa únicamente por la incorporación de nuevos productos, sino por la mejora de tecnologías existentes, con formulaciones más avanzadas y eficientes. “Hoy no se trata solo de traer productos nuevos, sino de mejorar lo que ya tenemos. Estamos trabajando en formulaciones más tecnológicas, como productos microencapsulados, que permiten una liberación más progresiva y menor impacto sobre el cultivo”, indicó. En esa misma línea, remarcó que el productor demanda cada vez más soluciones integradas. “Antes aplicaba varios productos por separado; hoy busca tener todo en una sola aplicación, con mezclas que le permitan optimizar tiempo y eficiencia”, afirmó. Galeano adelantó además que la empresa se encuentra desarrollando nuevas combinaciones, principalmente en fungicidas, así como un herbicida innovador que próximamente será presentado al mercado. Volatilidad internacional y presión sobre costos. El ejecutivo también se refirió al contexto internacional y su impacto en el negocio, señalando que, aunque los conflictos geopolíticos parezcan lejanos, terminan afectando directamente al sector. “El primer impacto lo vemos en el diésel, que ya subió más de un 10%, y también en la logística, que hoy es uno de los principales desafíos”, explicó. En ese sentido, advirtió que la inestabilidad en los costos logísticos y de insumos está reduciendo los plazos de decisión dentro del negocio. “Hoy una cotización tiene muy poca validez. Lo que se define hoy puede cambiar mañana. Eso obliga a tomar decisiones más rápidas y a anticiparse mucho más”, señaló. Si bien reconoció que existe cautela en el mercado, sostuvo que se trata de una dinámica conocida para el sector. “Es una variable más que tenemos que manejar. No es algo inmanejable, pero sí requiere mayor atención y planificación”, agregó. Importancia de la feria. Más allá del componente comercial, Galeano valoró la feria como un espacio clave para fortalecer el vínculo con productores y distribuidores, así como para analizar la campaña en curso y proyectar la siguiente. “La idea no es venir a buscar negocios puntuales. Nosotros trabajamos todo el año con el productor, planificando. Innovar es un momento para encontrarnos en otro ambiente, evaluar la zafra y empezar a pensar en lo que viene”, comentó. En un contexto de alta dinámica, donde los tiempos de planificación se acortan, el ejecutivo subrayó la necesidad de mantenerse en constante seguimiento del mercado. “Lo que antes planificabas para mitad de año, hoy ya lo tenés que haber definido a comienzos de año. Es un negocio que no para”, afirmó. Finalmente, el director de Tafirel Paraguay invitó a productores y público en general a visitar la feria y conocer de cerca el nivel de evolución del sector. “El campo hoy trabaja con mucha tecnología, planificación y profesionalismo. No es solo sembrar y cosechar, hay todo un proceso previo que muchas veces no se ve”, concluyó. [Foto: Juan Pablo Galeano / Productiva C&M]

Programas

Costo de manejo de enfermedades de soja por campaña llega a USD 600 millones

Hace 25 años, el Ing. Agr. Wilfrido Morel, fitopatólogo e investigador, descubrió la roya de la soja en Paraguay, una enfermedad devastadora que cambió el curso de la producción de soja en el país. Según el profesional, actualmente en nuestro país, el costo de manejo de las enfermedades que tiene como foco principal la roya, supera los USD 600 millones por campaña, con un promedio de USD 162 por hectárea. Durante su participación en el agroclásico de la televisión paraguaya, Nación Productiva, donde se recordó un cuarto de siglo de la aparición de la enfermedad de la roya asiática de la soja (Phakopsora pachyrhizi) en Paraguay, el experto aseguró que hoy día el monto de inversión es más de USD 600 millones para el manejo de enfermedades en la soja, especialmente enfocado a la roya de la soja. “Esto es un monto real, porque justamente la última medición que nosotros habíamos realizado el año pasado, en mi presentación en Agrodinámica 2025, habíamos obtenido los datos de costos de fungicida más costos operacionales. Viene a representar USD 162 por hectárea, considerando una media de 4 aplicaciones de fungicida en soja en nuestro país durante un ciclo, incluyendo la soja de siembra normal más la soja de segunda”, explicó. Agregó que para llegar a ese monto se debe multiplicar unas 3,5 a 3,6 millones de hectáreas por USD 162. “Usted puede sacar la cuenta, cuánto representa hoy día la inversión que se tiene que realizar para combatir una enfermedad tan destructiva, pero que, al mismo tiempo, implícitamente representa para el productor desarrollar un cultivo con mejor sanidad, protección y, digamos, asegurar los rendimientos por efecto de una enfermedad en el cultivo de soja”, resaltó. La roya de la soja se detectó por primera vez en Paraguay en 2001, y desde entonces se ha convertido en un desafío constante para los productores. Morel recuerda que en ese momento no se sabía cómo manejar la enfermedad, pero gracias a la investigación y la cooperación internacional, se han desarrollado estrategias efectivas para combatirla. «La roya de la soja es una enfermedad que requiere un manejo integral, incluyendo la resistencia genética y el uso de fungicidas», explicó Morel. Explicó que a lo largo de estos años se han identificado genes de resistencia en variedades y que se han desarrollado herramientas efectivas para controlar la enfermedad. No obstante, resaltó la importancia del monitoreo constante, ya que es fundamental detectar la enfermedad a tiempo para tomar medidas de control. Según el profesional, la roya de la soja es un desafío que ha sido superado gracias a la investigación y la cooperación internacional. Sin embargo, es importante seguir trabajando para mejorar las estrategias de manejo y reducir el impacto económico de la enfermedad. [Foto: Ing. Agr. Wilfrido Morel / Archivo / Productiva C&M]

Programas

Valores actuales del maíz ubican el punto de equilibrio en 4000 kg/ha

Con el precio actual del maíz, de aproximadamente USD 150 la tonelada, el punto de equilibrio se ubica en 4000 Kg/ha, afirmó en Nación Productiva, el productor Robson Affonso, quien estimó un crecimiento del 25 % a 30 % en el área de maíz zafriña en sus zonas de trabajo (Alto Paraná y Amambay), impulsado por condiciones climáticas favorables y precios relativamente buenos, aunque con cautela en la inversión debido a los riesgos del cultivo. El productor manifestó que, con el precio actual del grano, el punto de equilibrio se ubica en 4000 kilos por hectárea. “Tenemos un costo de aproximadamente 4000 kilos por hectárea y si cosechas más ya tienes un poco de lucro”, sostuvo. En cuanto al precio del maíz, dijo que está un poco mejor, con negocios que rondan los USD 150 la tonelada. “No podemos vender mucho porque tenemos contrato y si no cumplimos el contrato las multas son severas, pero con el costo de producción hoy podemos cerrar a USD 150, que para mí ya es bueno”, manifestó. Affonso resaltó que en la cultura del maíz el productor actúa con más cautela en cuanto a inversión, considerando que es un cultivo con más riesgo. “Tenemos que ir con cautela, invertimos lo que hay que poner, el abono, semillas de buena calidad y el tratamiento que sí o sí tenemos que hacer”, remarcó y agregó que en estos puntos no se puede escatimar ya que se puede comprometer la productividad. Resaltó que se observa un crecimiento importante de maíz zafriña en esta campaña en la zona de Alto Paraná. “Estuvimos hablando con varios productores, aquí en Pedro Juan Caballero también vemos eso, que aumentó un 25 % a 30 % la siembra del maíz”, acotó. Comentó que la campaña de siembra de maíz zafriña arrancó con lluvias reducidas, pero con humedad suficiente para avanzar con la siembra, además, de cierta presión de cigarritas en algunas zonas. “Es poca lluvia, pero son lluvias así de 8 a 15mm que viene y eso para la germinación del maíz ya es muy bueno. No tenemos ningún problema así de estrés hídrico hasta el momento”, expresó. A pesar de estas condiciones aseguró que el área de maíz crecerá como mínimo un 25 %. Agregó que, en su caso particular, el 70 % de la superficie productiva es destinada al maíz, un 10 % a cobertura y el resto, al maíz zafriña. Mencionó que el uso de cobertura es sumamente importante y muestra resultados auspiciosos, si bien no se puede dejar una superficie grande sin producir en la entrezafra, el objetivo es ir rotando las áreas. Dentro del plan de manejo, mencionó que para el maíz están previstas dos aplicaciones de fungicidas, mientras que el uso de insecticidas depende de cómo se presenta el clima. “Puede ser que cuatro o cinco aplicaciones de insecticidas, de repente puede ser más. En el desarrollo final de la soja tuvimos mucha infestación de chinches y este es un insecto de difícil control, pero estamos manejando bien, para que no tengamos problemas, si eso le ataca al maíz ahora, las pérdidas son irreversibles”, remarcó. [Fuente: Maíz / Archivo / Productiva C&M]

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