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El cultivo del trigo se expande y se afianza en el Chaco Paraguayo

Lo que hace unos años parecía una utopía, hoy es una realidad que gana terreno en el Chaco. Agroganadera Don Chiquito, en Infante Rivarola, Boquerón, proyecta expandir 43 % su área de trigo en secano y 42 % bajo riego para este ciclo, alcanzando 1500 ha en ambos ambientes. La firma lleva cuatro campañas con el cultivo y lo consolida como una alternativa de renta y estructuración del suelo dentro del sistema de rotación. El Ing. Agr. Carlos Mereles, gerente de Agroganadera Don Chiquito, explicó a Nación Productiva que el establecimiento incorporó el trigo en 2023 y esta será la cuarta campaña. “El trigo entra como rotación para diversificar cultivos, reducir las manchas calvas del suelo y acelerar su estructuración”, señaló. Además de generar rentabilidad, el cultivo deja un rastrojo que favorece la siembra posterior de leguminosas. La empresa trabaja en dos ambientes: bajo riego y secano. El sistema bajo riego es el principal, con parcelas que vienen de soja y cuentan con suelos más estructurados y estables. “Es nuestro ambiente clave, donde planificamos con mayor inversión y tecnología”, dijo Mereles. En secano, esta será la segunda zafra de trigo tras una experiencia positiva en 2025. “Vamos a crecer también en esta área. El trigo entra en lotes que salen de soja y en áreas donde hubo sorgo”, detalló. El profesional, indicó que la campaña 2025 dejó buenos resultados, 4000 kg/ha bajo riego y entre 2200 y 2400 kg/ha en secano, en lotes de primer año de habilitación. El manejo en riego es intensivo, con tratamiento de semillas, insecticidas, fungicidas y nutrición con boro, nitrógeno y potasio en llenado de grano. En secano la inversión es menor y el manejo se ajusta al desarrollo del cultivo y las condiciones climáticas. “Depende de cómo viene el cultivo y el clima para decidir si se justifica aumentar la inversión”, aclaró. Para la presente campaña, la planificación bajo riego es de 640 hectáreas, con 240 ya sembradas. En secano se destinarán 800 hectáreas y se habilitarán 240 nuevas, totalizando 1000 hectáreas. Sumado al área bajo riego, el proyecto alcanza 1500 hectáreas, con crecimientos de 42 % y 43 % respectivamente, frente al ciclo anterior. Los mejores rindes se lograron en siembras de abril y mayo. Tras probar distintas variedades, la elegida fue Audaz, que hoy ocupa el 100 % de la superficie planificada. “Nos da estabilidad, buena calidad de grano y un techo productivo interesante. La calidad es superior a la que suele obtenerse en la región Oriental”, afirmó Mereles. El costo de producción en secano ronda los USD 270 por hectárea, con un punto de equilibrio de 1200 kg/ha. Bajo riego, la inversión sube a USD 400-420 por hectárea y el punto de equilibrio se ubica entre 1800 y 2000 kg/ha. En comercialización, la cosecha 2025 se entregó en Campo 9, en la región Oriental. Para este año se evalúa también la exportación a Bolivia por la menor distancia logística. “Es una opción que nos abre a ese mercado”, indicó. “Cada campaña trae desafíos, pero también trabajo, esperanza y desarrollo para la región. Hay que seguir apostando al campo y al futuro del paraguayo”, concluyó Mereles. [Foto: Ing. Agr. Carlos Mereles / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Jornada de trigo busca promover la adopción de variedades nacionales

El Día de Campo de Trigo, organizado por el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), será este jueves 12 de setiembre, a las 08:00, en el Centro de Investigación Capitán Miranda, departamento de Itapúa (Ruta N° 6 km 17). Con esto se busca difundir los avances tecnológicos en la investigación y producción de trigo, mediante una serie de presentaciones y demostraciones prácticas, donde se destacarán las últimas innovaciones y tecnologías aplicadas en el cultivo de este cereal.   A lo largo de cinco estaciones el propósito del evento es presentar las nuevas líneas avanzadas de trigo desarrolladas dentro del Programa Nacional de Investigación y Mejoramiento Genético de Trigo, promovido por una alianza público-privada entre el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y el IPTA.   Entre las líneas avanzadas se destacan las próximas variedades que serán lanzadas, los trabajos de mejoramiento genético y las tecnologías de manejo agronómico desarrolladas, con la finalidad de transferir conocimientos y promover la adopción de las variedades nacionales entre los productores.   La primera estación es de «Mejoramiento Genético», a cargo del Ing. Agr. Alberto Morel. Ahí se presentarán los trabajos de hibridación realizados para desarrollar nuevos y mejores materiales genéticos de trigo. También se discutirá sobre las ventajas de las hibridaciones locales en función de las necesidades actuales de los productores.   En la estación dos se observarán los «Ensayos Agronómicos – Primera Etapa» y la presentación estará a cargo del Ing. Agr. Alcides Villalba. Allí serán expuestos los materiales genéticos de trigo que están en la primera fase de evaluaciones agronómicas. Además, se explicarán los caracteres considerados en el proceso de selección, como sanidad, adaptación y potencial productivo.   La estación tres será sobre «Líneas avanzadas (candidatas a futuras variedades)» y estará a cargo del Dr. Mohan Kohli. Allí se presentarán las líneas avanzadas de trigo obtenidas por el programa de mejoramiento, que están en la etapa final de evaluación para su inscripción en el RNCC y RNCP. Aquí se destacarán la sanidad, el potencial productivo, la precocidad y la calidad industrial de estas líneas.   La cuarta estación será sobre «Análisis de Enfermedades Comunes en Trigo y Aplicaciones de la Biotecnología para el Manejo» y estará a cargo de la Ing. Agr. MSc. Ruth Sholz y la Lic. Biotec. Magaliz Reyes. Aquí realizarán demostración y análisis de enfermedades comunes en el trigo, como manchas foliares, roya y enfermedades de la espiga. También se discutirán métodos de control y se presentarán los trabajos del Departamento de Biotecnología en la introducción de genes de resistencia a estas enfermedades.   Finalmente, en la estación cinco se hará la «Presentación de las Variedades Actuales del IPTA» y estará a cargo del técnico Silvio Castillo. Aquí se presentarán las variedades comerciales de trigo del IPTA actualmente en el mercado y se destacarán sus principales características. Serán expuestas Itapúa 90 (precoz y resistente a Pyricularia) y Canindé 31 (ciclo intermedio, tolerante a sequía y altas temperaturas, con resistencia moderada a Pyricularia). En esta parada se discutirán las ventajas que estas variedades les pueden ofrecer a los productores.   El evento que es de acceso libre y gratuito va dirigido al sector empresarial, técnicos y productores agrícolas.    

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Construyendo una alta productividad de trigo

El trigo, un alimento preponderante en la mesa de los consumidores, pasa por situaciones variables en Paraguay, pero ante estas complicaciones, existen productores que no escatiman esfuerzos ni recursos para apuntar a la construcción de una alta productividad del trigo.   El equipo de Productiva C&M se trasladó hasta la región de Fram, Itapúa, en donde Cristhian Portal trabaja en su unidad productiva junto a sus hermanos y sus padres.   El joven productor, en el momento de la entrevista, resaltó que se venía trabajando con la soja zafriña para posteriormente sembrar trigo, por lo que se estableció un esquema de fertilización que apunta a obtener una alta productividad del cereal, utilizando al cultivo anterior para un mejor aprovechamiento de los nutrientes. En la siembra de la oleaginosa se utilizaron fertilizantes con micronutrientes con una óptima dosis, pensando en la reserva para el trigo.   Explicó que para el trigo se pensó en una reposición de azufre y NPK, considerando que lo primordial es el nitrógeno en el cultivo. Dependiendo del nivel de humedad, también se decidió hacer una aplicación de nitrógeno foliar dentro del rango de 200 a 220 kg de fertilizante por cultivo y una reposición de potasio y nitrógeno al boleo.   En lo que refiere a la soja, el agricultor optó por el uso Trichoderma en parcelas específicas que presentaban problemas de nematodos, en tanto que en trigo se utilizó lo básico en cuanto a insecticidas y fungicidas; es decir, el manejo arrancó en el cultivo precedente, pero teniendo como foco desde el vamos el cereal.   Condiciones. Acotó que en las primeras siembras de soja zafriña, durante el mes de enero, las condiciones fueron las adecuadas, pero a partir de febrero la situación se complicó con la llegada de las lluvias que propiciaron una alta presión de enfermedades. “Ya veníamos trabajando con espaciamiento de 15 días, pero aun así hubo parcelas que tuvieron bastante presión y pérdidas de 20 %”, precisó.   Estimó un promedio de 1800 kg por hectárea en este cultivo de la oleaginosa.   Sobre la experiencia con el trigo, explicó que es una pasión debido a que en cada campaña el productor sigue apostando por este cultivo. “Todas las campañas vamos apuntando a un buen trigo; el año pasado no se dio, pero no por eso vamos a hacer un trigo de menor calidad, por eso tratamos de apuntar a buenos rendimientos”, enfatizó.   Indicó que en esta campaña se determinó una distribución de tres épocas de siembra, abarcando prácticamente 30 % en cada golpe. Además, seleccionaron las mejores variedades respecto al año pasado.   “El 2023 fue un excelente año para seleccionar variedades y se está trabajando con las más resistentes en esta campaña. Creería que se va a sembrar muchísimo trigo, tal vez no tenga buena calidad panadera, pero sí una resistencia a ciertas enfermedades”, señaló.   Para la unidad de producción se adquirieron semillas para reproducción de variedades que son de mejor calidad panadera y para la próxima campaña se espera trabajar prácticamente con el 100 % de estos materiales. “Si querés un trigo de mejor rendimiento y calidad panadera necesitás de más inversión”, subrayó.   El productor habló de trabajar con 60 a 65 semillas por metro lineal y llevando en cuenta todos los requisitos, el piso estaría en torno a los 3000 kg en un año con buenas condiciones.   Por otro lado, mencionó que en las siembras tempraneras es común la aparición de orugas, por lo que resalta la atención a esta problemática. En el caso del manejo de enfermedades, recordó que en el mejor de los casos se llega a tres aplicaciones y en años de mucha lluvia y poco frío suma cinco aplicaciones de fungicidas.   A diferencia de otras regiones, destacó la facilidad que se tiene para la comercialización del trigo. “Prácticamente, todo el trigo que tenés es todo el trigo que vendés; no siempre tiene el mejor precio, pero se vende”, refirió.   En la ocasión, indicó que en la zona todavía no se aplica alguna bonificación por calidad de trigo. “Ese es el plagueo de muchos años y muchas veces eso repercute también en la rentabilidad del trigo y tal vez desalienta la siembra”, comentó el agricultor.   Con relación a los beneficios que ofrece la siembra de trigo para el cultivo siguiente, que es la soja, dijo que en promedio se registra un ahorro de USD 80 en costo de desecación. “Son resultados que se ven al final de tres campañas porque en la zafra uno no puede contabilizar eso”, destacó.   También hizo foco en escalonar la siembra de trigo para establecer una planificación más efectiva.   “Mi mensaje sería siempre seguir apostando por los cultivos de invierno pensando no tanto en la rentabilidad, sino en el beneficio de mantener cubierto el suelo en invierno y de mantenerlo limpio, porque en nuestro caso, el trigo es el que nos ayuda a limpiar la parcela. Por muchísimos años vimos gente que prácticamente tuvo la parcela destrozada por malezas y por dejar el invierno vacío”, concluyó.   [Material publicado en el segmento Agricultura Productiva de la edición Nº 116 de junio de Revista Productiva, página 18] [Foto icon-camera : Revista Productiva]    

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Paraguay avanza en la búsqueda de materiales de trigo resistentes a Fusarium

El Programa Nacional de Investigación de Trigo continúa avanzando en el mejoramiento de cultivos en Paraguay. Desde hace cinco años sus investigadores están trabajando en la incorporación de variedades con resistencia a Fusarium, una enfermedad que viene ganando mayor protagonismo en el país, comentó en Nación Productiva el Dr. Mohan Kohli, líder del programa y asesor científico de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).   Así como se ha logrado incorporar materiales con resistencia a Pyricularia en el país, una de las metas del Programa Nacional de Investigación de Trigo, una iniciativa público-privada desarrollada por la Capeco, el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), es la incorporación de la resistencia a Fusarium en las variedades nacionales.   Kohli mencionó que hace cinco años Paraguay viene trabajando en este objetivo. “Hoy tenemos materiales que son buenos, pero no sabemos qué tan buenos son cuando hay mucha presión de Fusarium”, refirió.   Hace diez años el programa también trabaja en conseguir que la mayoría de los germoplasmas de variedades nacionales e internacionales sean de calidad superior a mejorada. “Son de alta proteína, nivel y fuerza de gluten, que es apreciado por el mercado global”, relató el experto.   Por otra parte, sostuvo que Paraguay produce trigo de calidad para exportación. Igualmente, se busca afianzar el trabajo investigativo con científicos de otras nacionalidades.   Recordó, además, que a través de la iniciativa de la Capeco, Paraguay y Canadá crearon un factor de calidad donde el estándar del trigo fue aprobado, pero “quedó en el libro y no está siendo aplicado; el productor no recibe el precio de acuerdo al estándar, añadió.   En ese sentido, subrayó que es necesario segregar el trigo en las categorías de grado 1, 2 y 3, pero para ello el Gobierno también debe tomar el compromiso de dar continuidad a este punto.      

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