Norman Klassen: “Hoy tenemos mucha agua y forraje, lo que falta son los animales”
El clima óptimo y la mejora de los precios del gordo terminado generan un cambio de ánimo en el campo. Para el médico veterinario Norman Klassen, el principal desafío actual ya no pasa por la disponibilidad de pasturas o agua, sino por la escasez de hacienda, consecuencia de varios años de liquidación forzada de stock en distintas zonas productivas del Chaco. El profesional advirtió que la ganadería enfrenta ahora un nuevo escenario, la disponibilidad de recursos productivos supera a la oferta de animales. Indicó que actualmente existe abundancia de agua, buena disponibilidad de pasturas y reservas forrajeras suficientes, pero la cantidad de hacienda sigue siendo limitada debido a la reducción del stock registrada en años anteriores. “Hoy hay mucha pastura disponible, mucha agua y reservas forrajeras, pero lo que faltan son animales”, afirmó. En ese sentido, mencionó que existe escasez de terneros, vaquillas, vacas e incluso una fuerte demanda de reproductores para recomponer los rodeos. Klassen explicó que muchos productores optan por retener hembras y reducir las ventas con el objetivo de reconstruir gradualmente sus rodeos. La estrategia incluye la conservación de vientres, desmamantes hembras, vaquillas y vacas, buscando aumentar la capacidad productiva de los establecimientos en los próximos años. A su criterio, la relación entre una demanda creciente y una oferta limitada de hacienda es una consecuencia directa de ese proceso de recomposición. Mejores precios para el criador. A la recuperación climática se sumó un contexto comercial más favorable para la producción de terneros. Según Klassen, los valores actuales reflejan de mejor manera el esfuerzo y la inversión que requiere la actividad de cría. Consideró que históricamente el productor de terneros recibió una remuneración inferior a la que realmente correspondía dentro de la cadena cárnica, por lo que los precios observados actualmente representan una corrección necesaria. “El criador hoy recibe un precio mucho más justo por su trabajo, algo que debía ocurrir hace varios años”, expresó. Aprovechar el buen momento. Analizando la situación, el Dr. comentó que luego del prolongado período marcado por la sequía y la falta de agua en numerosas regiones ganaderas, especialmente en aquellas donde no existe acceso a reservas subterráneas, el escenario comenzó a cambiar desde el año pasado con el retorno de las precipitaciones y una mejora sustancial de las condiciones productivas. Recordó que durante los años más difíciles muchos establecimientos se vieron obligados a desprenderse de animales antes de tiempo, incluso de categorías que no estaban previstas para la venta, debido a la escasez de forraje y agua. “Las reservas forrajeras se fueron terminando y muchos productores tuvieron que vender animales sin terminar porque no tenían otra alternativa”, señaló. No obstante, destacó que las lluvias registradas desde el año pasado permitieron recomponer gradualmente la situación. Si bien llegaron más tarde de lo esperado, fueron suficientes para recuperar los campos y garantizar una mejor disponibilidad de recursos durante el otoño e invierno. Finalmente, alentó al sector a continuar apostando por el crecimiento del stock nacional, considerando que Paraguay aún dispone de recursos y espacio para expandir su producción ganadera. “Hay que aprovechar este momento para volver a crecer. Paraguay tiene potencial para aumentar su hato ganadero y recuperar los animales que se perdieron durante los años más complicados”, concluyó. [Foto: Norman Klassen / Productiva C&M]


