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Ganadería

Finaliza 2º estudio sobre producción de carne sostenible en el Chaco

CREA Paraguay y la Fundación Solidaridad presentaron por segunda vez un trabajo de generación de información sobre la producción de carne sostenible en el Chaco paraguayo, a fin de cuantificar los diferentes indicadores productivos y comenzar a estudiar alternativas de financiamiento para promover buenas prácticas ganaderas (BPG).   Debido al potencial de la ganadería chaqueña de incorporar nuevos criterios de selectividad en la producción de carne, como los conceptos de “Ganadería Climáticamente Inteligente” o “Ganadería Amiga del Medioambiente”, la Fundación Solidaridad y CREA Paraguay desarrollaron un segundo estudio del programa “Carne Sostenible en el Chaco”.   Tras la primera edición, realizada en el periodo 2014-2019, fue publicado un manual de buenas prácticas ganaderas, que recopiló las mejores herramientas para producir carne de manera eficiente cuidando a las personas, los animales y el ambiente. En esta segunda instancia, se aumentó el número de empresas analizadas y se introdujeron algunos conceptos nuevos.   Uno de los objetivos de esta investigación fue medir y exponer los resultados independientemente de las conclusiones que se puedan sacar. “Tanto en Solidaridad como CREA estamos en la búsqueda de datos básicos, procurando generar información preliminar que sirva para el desarrollo de nuevos o mejores métodos de producción, siendo una de las características de nuestro trabajo el análisis exploratorio que permitirá la discusión dentro de los interesados”, destacaron desde el CREA.   En el nuevo estudio se realizaron mediciones en 12 establecimientos pertenecientes a miembros de los grupos CREA. Con los registros existentes en sus administraciones se determinaron los indicadores productivos que habitualmente se utilizan para el análisis de las empresas en las reuniones grupales mensuales. Esto estuvo acompañado de un trabajo a campo donde se tomaron muestras de suelos y clasificaron los distintos ambientes.   Los establecimientos cubren una superficie total de 87 117 hectáreas, de las cuales 44 073 hectáreas (50,7 %) se dedican a la producción ganadera y 42 942 hectáreas (49,3 %) se encuentran como reservas de bosques nativos. Los valores extremos de superficie total oscilaban entre 1701 hectáreas y 20 882 hectáreas; la superficie ganadera, entre 1078 hectáreas y 15 227 hectáreas y la superficie ocupada por montes, entre 535 y 15 453 hectáreas. Se pudo observar que las dimensiones de los establecimientos presentaban una alta variabilidad en hectáreas. De igual manera, la cantidad total de bovinos fue de 36 712 cabezas, con rodeos desde 856 hasta 9425 cabezas.   Las producciones de carne por hectárea oscilaron entre 48 y 214 kg de carne/hectárea/año y la producción individual entre 79 y 185 kg/cabeza/año. Esto equivale a ganancias diarias de peso desde 0,22 kg/cabezas/día hasta 0,51 kg/cab/día. La carga media de todos los establecimientos varió entre 0,3 y 1,4 cab/ha, con la salvedad de que existen ganaderías que fueron aumentando el stock durante el ejercicio productivo. La carga media promedio fue de 295 kg/ha con valores extremos de 114 y 531 kg/ha. Como consecuencia de los valores anteriores, la eficiencia del stock (kilos producidos por cada cien kilos de carga en stock) promedio fue de 44 % con oscilaciones entre 23 y 60 %.   Estos datos permitieron determinar en base a ecuaciones las emisiones de metano y óxido nitroso de cada rodeo ganadero. Las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de origen bovino expresadas en CO₂eq fueron 1081 kg CO2eq/cab/año (mínimo: 892 y máximo: 1280 kg CO₂eq.). Estos valores varían de acuerdo al peso vivo y a la performance productiva del animal. El principal indicador a tener en cuenta, siguiendo los principios de la Ganadería Climáticamente Inteligente es el de “Emisiones por kilo vivo producido”. El promedio calculado fue de 8,2 kg CO₂eq/kg PV con variaciones desde 5,9 hasta 13,9 kg CO₂eq/kg PV.   El estudio también especifica que los modelos zonales calculados tienen valores promedios de 13 kg CO₂eq por kilo de peso vivo producido. La aplicación de buenas prácticas ganaderas permitió disminuir un 37 % los kg CO₂eq/kg de peso vivo producido, en el promedio de los casos estudiados. Con esto se podría considerar un ahorro en las emisiones de GEI, a diferencia entre lo que tendría que emitir por kg producido en un modelo sin BPG y lo emitido por kg producido con la implementación de BPG.   A partir de estos datos, se desarrollaron técnicas de producción que, en la misma superficie y emitiendo la menor cantidad de GEI, produzcan la mayor cantidad de producto. Esto mejorará el indicador: kg CO₂eq/kg de peso vivo producido, base de una Ganadería Climáticamente Inteligente.   Asimismo, con los muestreos de suelos se determinaron tres situaciones: monte, pastura productiva y pastura degradada, en cada una de ellas se cuantificó el contenido de materia orgánica y la densidad aparente del suelo, datos imprescindibles para determinar el contenido de carbono orgánico del suelo (COS). El muestreo se realizó en dos niveles de profundidad, de 0 a 10 cm y de 10 a 30 cm. En los primeros 30 cm, expresado en tonelada/hectárea, el contenido promedio de COS del monte es de 35,03 tn COS/ha, levemente inferior al contenido de la pastura productiva, cuyo valor promedio es 38,23 tn/ha. A su vez, cuando por distintos motivos se produce la pérdida de productividad de una pastura productiva el contenido de COS disminuye a un promedio de 32,53 tn/ha (pastura degradada).   Si se compara con los valores promedios obtenidos en el trabajo realizado en el año 2019 se puede observar que las pasturas productivas tenían valores similares al contenido de COS del Monte, pero en las mediciones del mismo periodo el promedio de las pasturas degradadas tenía valores equivalentes al 56 % del correspondiente a las pasturas productivas. Esto no se repitió en las mediciones del año 2021 donde las pasturas degradadas no presentaron valores muy inferiores comparadas con las pasturas productivas, conteniendo el 85% del valor. Estos datos no son comparativos entre años, ya que pertenecen a poblaciones distintas, indica la institución.   “A medida que se produzca la degradación de las pasturas o una recuperación, el COS disminuirá o aumentará, generando una variación

Ganadería

Buenas prácticas ganaderas triplican producción

Un mayor impacto positivo en las áreas económica, productiva y ambiental, gracias a la adopción de las buenas prácticas ganaderas, fue el resultado del programa «Carne Sostenible en el Chaco», desarrollado por medio de una alianza entre la Asociación de Grupos CREA del Paraguay y la Fundación Solidaridad, en el periodo 2014-2019.   Un trabajo implementado en seis fincas piloto, en el periodo 2014-2019, que permitió medir los resultados de buenas prácticas de producción (manejo de pasturas, balance forrajero, gestión del agua, suplementación estratégica y la gestión de datos) en más de 46 000 hectáreas, de las cuales el 45 % corresponde a superficie ganadera, en las que se manejó una carga animal promedio de alrededor de 25 000 cabezas al año, posibilitó triplicar la producción pecuaria y aumentar los ingresos.   Este trabajo se realizó dentro del marco del proyecto «Carne Sostenible en el Chaco”, cuyo objetivo es abordar el manejo adecuado de pasturas y otras buenas prácticas ganaderas con miras a obtener mejores resultados productivos y a la vez aumentar el secuestro de carbono en el suelo.   Al comparar el contenido de carbono en suelos de pasturas bien manejadas y pasturas degradadas en seis fincas piloto de miembros CREA, se comprobó que las pasturas bien manejadas presentan un contenido de carbono orgánico en el suelo (COS) del 81 % superior al de las pasturas degradadas, en promedio. Esto evidencia el potencial que manifiestan los suelos para capturar o perder carbono, según se implementen o no las buenas prácticas.   Además de los beneficios relacionados a la gestión del COS, la adopción de buenas prácticas ganaderas permite mejorar los índices productivos de los establecimientos.   Mientras que en los sistemas tradicionales la productividad oscila entre los 80-90 kg de carne/hectárea/año, los productores que adoptaron las buenas prácticas presentaron registros de hasta 250 kg de carne/hectárea/año, y un incremento en sus ingresos de hasta un 61 %, lo que evidencia el gran impacto proveniente de la implementación de los buenos manejos.   De acuerdo con la experiencia en los estudios de caso de las seis fincas piloto, se demuestra que la adopción de buenas prácticas ganaderas presenta impactos positivos en los índices productivo, económico y ambiental.   Igualmente, evidencia el potencial del sector ganadero para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la captura de carbono y mitigar los efectos del cambio climático en el Chaco paraguayo.   Entre las buenas prácticas identificadas como las responsables del mayor impacto en el desempeño de las fincas y en la captura de carbono en el suelo, se resaltan el manejo de pasturas, balance forrajero, gestión del agua, suplementación estratégica y la gestión de datos.   El modelo planteado también demuestra que los productores agropecuarios pueden lograr beneficios tangibles tales como el incremento de su productividad y rentabilidad, y el establecimiento de la línea de base para monitoreos futuros, la identificación como indicador de las emisiones bovinas, la relación kg de metano emitido por kg de carne producido y el establecimiento de la importancia del buen manejo de los recursos forrajeros como reserva de carbono orgánico del suelo.   El programa ofrece un marco apto para el desarrollo de actividades conjuntas de estudio, investigación, capacitación, desarrollo tecnológico y difusión, orientadas a la competitividad y sustentabilidad de la comunidad agropecuaria.   A través de la identificación de buenas prácticas ganaderas con mayor impacto en los pilares económico y productivo, el establecimiento de una línea de base para indicadores ambientales y el registro del potencial de captura en las fincas bien manejadas, se deja el cimiento propicio para continuar los estudios en el futuro.   [Fuente: CREA y Fundación Solidaridad]  

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