La agricultura de secano en Uruguay atraviesa una de las zafras más complejas de los últimos años, como consecuencia de la escasez de lluvias, que provocó fuertes caídas en los rendimientos de soja y maíz, especialmente en la zona núcleo agrícola del país. Así lo señaló a Nación Productiva Rubén Silvera, director de Verde Media de Uruguay, quien describió un panorama marcado por pérdidas productivas y márgenes económicos muy ajustados para los productores uruguayos.
Según explicó, la soja cerrará la campaña con un rendimiento promedio nacional cercano a los 1500 kilos por hectárea, muy por debajo de los 3000 kilos obtenidos en la zafra anterior. La situación fue especialmente crítica en los departamentos de Soriano, Colonia y Río Negro, considerados el corazón agrícola de Uruguay, donde la falta de precipitaciones afectó severamente la productividad.
“Hubo chacras que terminaron cosechando prácticamente cero, mientras que el promedio de esa región estará en torno a los 1000 kilos por hectárea o incluso por debajo”, indicó Silvera.
La soja ocupa actualmente entre 1,25 y 1,35 millones de hectáreas en Uruguay, siendo el principal cultivo agrícola del país. En la última campaña se sembraron aproximadamente 1,25 millones de hectáreas.
El maíz tampoco escapó a los efectos de la sequía. Aunque aún resta cosechar parte del maíz de segunda, las estimaciones apuntan a un rendimiento promedio de unos 4500kilos por hectárea, frente a los cerca de 6000 kilos registrados en la campaña pasada.
A pesar de esta caída productiva, Silvera explicó que el cultivo podría mantener un leve margen positivo gracias a los actuales valores de mercado, vinculados con la paridad de importación. Sin embargo, remarcó que la situación general de la agricultura de secano continúa siendo muy desafiante.
Las dificultades productivas y económicas generan incertidumbre de cara a la próxima campaña, en un contexto donde los productores evalúan cuidadosamente sus decisiones de inversión y siembra.
[Foto: Soja / Archivo / Productiva C&M]


