El Gobierno de China anunció que intensificará las medidas de apoyo para los sectores de carne vacuna y producción lechera, con el objetivo de estabilizar la capacidad productiva en un contexto marcado por un persistente exceso de oferta que continúa presionando la rentabilidad de los productores.
Según informó la agencia Reuters, tras una reunión del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales, las autoridades reconocieron que, si bien las políticas implementadas permitieron que la producción de ganado de carne vuelva a registrar márgenes positivos y redujeron las pérdidas en el sector lechero, consolidar esa recuperación sigue siendo una tarea compleja.
En ese marco, el ministerio adelantó que acelerará nuevas herramientas de apoyo, entre ellas una mayor disponibilidad de financiamiento para los productores, buscando sostener la producción sin profundizar los desequilibrios que hoy afectan al mercado interno.
La decisión se produce luego de varios meses en los que China viene reforzando su política de respaldo a la ganadería. El escenario responde a una combinación de elevada producción doméstica y una demanda que crece a un ritmo menor, situación que ha mantenido bajo presión los precios de la carne y la leche.
Este contexto también explica otras medidas adoptadas recientemente por Beijing para proteger a su industria pecuaria, como la aplicación de restricciones a las importaciones de carne vacuna que superen las cuotas establecidas, una decisión orientada a reducir la presión de la oferta externa sobre los productores locales.
Para los países exportadores de carne y lácteos, la evolución de la política agropecuaria china adquiere especial relevancia debido al peso que tiene ese país en el comercio mundial de alimentos. Cualquier medida destinada a equilibrar la oferta interna o modificar el ingreso de productos importados puede repercutir directamente sobre los flujos comerciales y las oportunidades de acceso a uno de los mercados de mayor consumo del mundo.
[Foto: Carne bovina / Archivo / Productiva C&M]


