El Ministerio de Industria y Comercio fijó una mezcla obligatoria de biodiésel entre 8 % y 10 % en el diésel común según la Ley 7635/2026. Para Massimiliano Corsi, presidente de BIOCAP, la resolución es “un paso fundamental” para diversificar la matriz energética, fortalecer la seguridad energética y reducir la dependencia de combustibles importados. Subrayó que la medida agrega valor a la producción nacional, impulsa la inversión, el empleo y la industrialización, y permite aprovechar el excedente de aceite de soja de la elaboración de la proteína animal que hoy se exporta sin procesar.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (BIOCAP) celebra la nueva resolución del Ministerio de Industria y Comercio que establece una mezcla obligatoria de biodiésel de entre 8 % y 10 % en el diésel común, en cumplimiento de la Ley № 7635/2026.
“Para nosotros, una resolución como esta es un paso fundamental para que avancemos con la política energética y todo el trabajo que también está impulsando BIOCAP. Estamos muy contentos porque sabemos que la industria nacional de biocombustible puede avanzar”, acotó.
La implementación del mandato B8 representa un paso importante para avanzar hacia una matriz energética más diversificada, fortalecer la seguridad energética nacional y reducir la dependencia de combustibles importados.
“Para nosotros, es reducir la dependencia del combustible fósil importado, fortalecemos la seguridad energética, le damos un valor agregado a lo que produce la nación, ayudamos la inversión, el empleo, la industrialización, o sea, para nosotros esto es el camino, yo no digo nosotros no como BIOCAP, sino nosotros, como nación”, destacó.
El biodiésel forma parte de la matriz energética de numerosos países y es utilizado diariamente por millones de vehículos, camiones, maquinarias agrícolas y equipos de transporte alrededor del mundo.
“La experiencia actual en materia energética nos dice que es una gran necesidad, como es una gran necesidad de industrializar todo el excedente que tenemos de aceite, que es una consecuencia de la producción de proteína animal; las industrias producen harina y aceite, y ese aceite hay que colocarlo, si nosotros no producimos biodiesel, lo va a hacer Brasil, el vecino, nosotros vamos a exportar ese aceite y vamos a quedar sin una industria fortalecida”, resaltó y agregó que es muy importante dar este paso para evitar tener problemas de desabastecimiento energético en el futuro.
Señaló que la experiencia internacional demuestra que las mezclas de biodiésel que cumplen las especificaciones de calidad vigentes son compatibles con la operación normal de los motores diésel. Por ello, la calidad del combustible y el cumplimiento de las normas técnicas son elementos fundamentales para el desarrollo sostenible del sector.
“Creo que esta es una medida que ayuda al fortalecimiento de la seguridad energética, ayuda a la economía, ayuda transversalmente a la agricultura, el crushing doméstico, y creo que estamos en el buen camino. Nosotros, como BIOCAP, obviamente, todo eso lo vamos a medir, vamos a medir el ahorro de divisas, vamos a medir los beneficios en el campo, y vamos a demostrar que este es el camino”, aseguró.
Subrayó que nuestro país cuenta con capacidad industrial instalada, disponibilidad de materia prima y conocimiento técnico para acompañar responsablemente el crecimiento de los biocombustibles, contribuyendo a una mayor seguridad energética y al desarrollo económico nacional.
Destacó que desde el gremio reafirman el compromiso de seguir trabajando junto a las autoridades, el sector productivo, la academia y los usuarios para promover combustibles renovables de calidad, impulsando un futuro energético más sostenible para el Paraguay.
Al principio de este mes, el Gobierno también había promulgado la nueva Ley que autoriza una mezcla gradual de hasta 20 % en el biodiésel, a ser definido por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) conforme a las capacidades del sector.
[Foto: Massimiliano Corsi / Gentileza]


