Corteva Agriscience presentó en Santa Rita su nuevo herbicida Gapper, basado en Rinskor de la familia arylpicolinatos, como herramienta para malezas difíciles como Santa Lucía, Lecherita y Kapi’una. Según la investigadora Camila Pinho, mezclado con glifosato, logra un control superior de 80-90 % y reúne en un solo producto lo que hoy requiere 2-3 aplicaciones por resistencias. Agregó que, su diferencial está en la desecación precosecha, se posiciona en R7.1, más temprano que lo tradicional, para uniformizar la maduración de granos y mejorar la calidad de cosecha.
En el marco del lanzamiento del nuevo herbicida de Corteva Agriscience, en Santa Rita, Alto Paraná, la profesional dijo que, si bien presentan un nuevo producto para manejo de plantas dañinas, también se habla de una tecnología de desecación precosecha, que es una operación nueva y un concepto diferente en el sistema productivo pensado en el manejo de herbicidas.
A lo que se refiere a malezas en el escenario actual, dijo a Nación Productiva en una entrevista vía zoom, que la Santa Lucía es una planta extremamente importante. Si bien la buva mantiene su protagonismo, pierde un poco de espacio para objetivos como la Santa Lucía, la Lecherita, el Kapi’una, que son plantas extremadamente agresivas. “Necesitamos entender que son plantas que muchas veces necesitan de dos a tres aplicaciones para tener un control efectivo debido a las resistencias asociadas, especialmente al glifosato y a los inhibidores DLS que hemos usado bastante en el sistema”, acotó.
Destacó que la Santa Lucía viene ganando destaque, por lo que es importante identificar bien la planta, ya que existen tres especies y resaltó la importancia de contar con una nueva herramienta para el manejo de esta maleza, que es el Gapper, el nuevo herbicida de Corteva. “Extremadamente eficiente en el manejo de Santa Lucía”, dijo.
Menciono que en el escenario actual se lleva a aplicar dos o tres productos para controlar esta maleza y que este nuevo herbicida mezclado con glifosato entrega un control superior a 80 % a 90 %, y que no solamente sirve para Santa Lucía, sino que también controla la Lecherita y el Kapi’una. “Son objetivos importantes que se consigue agrupar en un único producto”, manifestó.
La profesional señaló que el Gapper pertenece a la familia de los arylpicolinatos. “Es el grupo químico de Mauxinas; solemos decir jugando que es un primo de Arylex, que es otro producto que Corteva ya tiene, por ejemplo, dentro de Pixxaro; el Gapper, el nombre de su activo es el Rinskor, pero también pertenece a la familia de los arylpicolinatos”, mencionó.
Según la especialista, el diferencial mayor de este nuevo producto es que no es solo un herbicida que va a entrar en el segmento de manejo de plantas dañinas, sino que aborda bastante el segmento de la precosecha de soja.
“Porque es un excelente producto para uniformizar la maduración de los granos y mejorar la calidad de la cosecha, pudiendo hacer de manera anticipada, posicionando en el estadio R7.1, que es un diferencial, es una innovación, hasta para nosotros que trabajamos en esto, es muy innovador, porque es muy diferente de lo que el campo hace hoy”, aseguró.
La profesional resaltó que es una tecnología que se debe tener mucho cuidado para acertar el momento correcto de aplicación.
“Diferente de lo que hoy tradicionalmente se hace con los herbicidas del segmento, que muchas veces se posiciona en R7.3, pero mucha gente lo hace un poco más temprano, por una cuestión operacional que es supercomprensiva, la gente avanza un poco para el R7.2, el Gapper viene en R7.1, entonces es muy temprano, es una planta con bastante hoja verde y acertar la fase es fundamental para tener el mejor efecto de maduración en el campo”, concluyó.
[Foto: Camila Pinho / Productiva C&M]


