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Trigueros de Itapúa desafían las heladas con siembra temprana para priorizar la soja

Los productores de trigo de Itapúa decidieron adelantar la siembra del cultivo un mes antes y arriesgarse con las heladas. Jorge Pleva, productor y miembro directivo de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), filial Itapúa, dijo a Productiva que empezó el 9 de abril y ya tiene lotes espigando. El objetivo es liberar los campos para sembrar soja en la ventana ideal de setiembre y evitar que el cultivo sufra el calor y la falta de agua de enero-febrero, que dejó rindes de menos de 1000 kg/ha la zafra pasada. “Prefiero perder en trigo y hacer buena cobertura que perder otra vez con la soja”, subrayó. El productor remarcó que la región de Capitan Miranda, La Paz, Alborada, Cambyretá, sigue siendo una zona muy triguera y que en la zona de Colonias Unidas cada vez se siembra menos. Pleva resaltó que este año el trigo se implantó bastante temprano, prácticamente un mes antes. “Empezamos casi un mes antes, arriesgamos porque somos trigueros. El 9 de abril ya empecé a plantar, ya tengo trigo que está tirando bandera, ya va a empezar a espigar”, acotó. Agregó que el trigo está muy lindo, ya que el clima está acompañando, pero que el cultivo en la zona cayó alrededor de 50 %. Enfatizó que la idea de entrar más temprano con el trigo es poder liberar los lotes para el cultivo de soja en la ventana ideal para la oleaginosa. Comentó que la soja un poco más tardía sufre en la fase crítica con el calor y la escasa humedad de principios de año. “Prácticamente en soja salimos todos negativos, ni mil kilos estábamos sacando, pues nos vino ese calor intenso, en enero y febrero”, acotó y resaltó que como productor triguero decidió este año arriesgarse con el cultivo ingresando más temprano. “Con la soja, yo perdí plata. Entonces prefiero perder en trigo y hacer una buena cobertura y plantar fin de agosto, septiembre”, enfatizó. Agregó que hace un mes prácticamente ya terminó la tarea de implantación y que el 80 % del área productiva fue cubierto por el cultivo de cereal, mientras que otros lotes fueron destinados para zafriña de soja y abono verde. Pleva subrayó que la siembra terminó en los primeros días de mayo y el objetivo es tener estas parcelas libres para arrancar la siembra de soja en setiembre, considerando que el cultivo de trigo tiene un ciclo de 120 a 130 días. Pleva dijo que el trigo paraguayo sufre por los precios bajos que desalientan al productor. Tras años de pérdidas por enfermedades, se abandonaron variedades nacionales mejoradoras como Itapúa 90 e Itapúa 85, que sí demandaba Brasil, y se adoptaron variedades brasileras más rendidoras, pero sin tanta calidad. Esa pérdida de calidad hizo que Brasil deje demanda menos el trigo nacional, dejando con stocks disponibles al mercado local. “No hay precio y el productor queda a merced de la jugada de los compradores”, apuntó y agregó que la esperanza es que pueda mejorar la cotización considerando que muchos productores dejaron el rubro y prefirieron sembrar otros cultivos. Mencionó que si bien el precio de los fertilizantes aumentó con una cobertura temprana de parte de la cooperativa se pudo adquirir con tiempo y no se va a sentir mucho en este ciclo. En cuanto a punto de equilibrio dijo que puede variar desde 2500 a 3000 kilos por hectárea dependiendo de la tecnología aplicada. “Hay gente que le mete mucha tecnología al trigo. Y si va a meter mucha tecnología, tiene que meterle urea, otro producto, abonos foliares, tiene que sacar unos 3000 kilos. Ahora, si va a ser un trigo normal, con un fertilizante le da un cuidado regular, porque si el tiempo te acompaña, el trigo sale. Entonces, con un 2500, 2800, ya está salvando algo”, añadió. Recalcó que al adelantar la siembra el trigo se expone a las heladas, pero que los productores de la zona prefirieron arriesgar el cultivo de trigo que la siembra de soja. “Hice temprano, y todos lo hicimos temprano. Hay gente que lo hizo más temprano, pero antes de hacer una avena, que tengo que comprar la semillas, fertilizantes y pagar pulverizaciones prefiero hacer trigo. Yo dije, voy a hacer trigo. Si le pego, le pego. Estamos jugando a la lotería nosotros, alguna parcela le voy a pegar”, manifestó. Explicó que empezó al comienzo de abril la implantación y se extendió durante un mes, por lo que en el campo hay varios estadios de cultivo. Además, dijo que en esa zona las heladas no suelen ser tan fuertes, pero que de igual manera hay riesgo latente al que se expone el productor. [Foto: Cultivo de trigo / Archivo / Productiva C&M]

Los productores de trigo de Itapúa decidieron adelantar la siembra del cultivo un mes antes y arriesgarse con las heladas. Jorge Pleva, productor y miembro directivo de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), filial Itapúa, dijo a Productiva que empezó el 9 de abril y ya tiene lotes espigando. El objetivo es liberar los campos para sembrar soja en la ventana ideal de setiembre y evitar que el cultivo sufra el calor y la falta de agua de enero-febrero, que dejó rindes de menos de 1000 kg/ha la zafra pasada. “Prefiero perder en trigo y hacer buena cobertura que perder otra vez con la soja”, subrayó.

El productor remarcó que la región de Capitan Miranda, La Paz, Alborada, Cambyretá, sigue siendo una zona muy triguera y que en la zona de Colonias Unidas cada vez se siembra menos. Pleva resaltó que este año el trigo se implantó bastante temprano, prácticamente un mes antes. “Empezamos casi un mes antes, arriesgamos porque somos trigueros. El 9 de abril ya empecé a plantar, ya tengo trigo que está tirando bandera, ya va a empezar a espigar”, acotó.

Agregó que el trigo está muy lindo, ya que el clima está acompañando, pero que el cultivo en la zona cayó alrededor de 50 %.

Enfatizó que la idea de entrar más temprano con el trigo es poder liberar los lotes para el cultivo de soja en la ventana ideal para la oleaginosa. Comentó que la soja un poco más tardía sufre en la fase crítica con el calor y la escasa humedad de principios de año. “Prácticamente en soja salimos todos negativos, ni mil kilos estábamos sacando, pues nos vino ese calor intenso, en enero y febrero”, acotó y resaltó que como productor triguero decidió este año arriesgarse con el cultivo ingresando más temprano.

“Con la soja, yo perdí plata. Entonces prefiero perder en trigo y hacer una buena cobertura y plantar fin de agosto, septiembre”, enfatizó.

Agregó que hace un mes prácticamente ya terminó la tarea de implantación y que el 80 % del área productiva fue cubierto por el cultivo de cereal, mientras que otros lotes fueron destinados para zafriña de soja y abono verde. Pleva subrayó que la siembra terminó en los primeros días de mayo y el objetivo es tener estas parcelas libres para arrancar la siembra de soja en setiembre, considerando que el cultivo de trigo tiene un ciclo de 120 a 130 días.

Pleva dijo que el trigo paraguayo sufre por los precios bajos que desalientan al productor. Tras años de pérdidas por enfermedades, se abandonaron variedades nacionales mejoradoras como Itapúa 90 e Itapúa 85, que sí demandaba Brasil, y se adoptaron variedades brasileras más rendidoras, pero sin tanta calidad. Esa pérdida de calidad hizo que Brasil deje demanda menos el trigo nacional, dejando con stocks disponibles al mercado local. “No hay precio y el productor queda a merced de la jugada de los compradores”, apuntó y agregó que la esperanza es que pueda mejorar la cotización considerando que muchos productores dejaron el rubro y prefirieron sembrar otros cultivos.

Mencionó que si bien el precio de los fertilizantes aumentó con una cobertura temprana de parte de la cooperativa se pudo adquirir con tiempo y no se va a sentir mucho en este ciclo.

En cuanto a punto de equilibrio dijo que puede variar desde 2500 a 3000 kilos por hectárea dependiendo de la tecnología aplicada. “Hay gente que le mete mucha tecnología al trigo. Y si va a meter mucha tecnología, tiene que meterle urea, otro producto, abonos foliares, tiene que sacar unos 3000 kilos. Ahora, si va a ser un trigo normal, con un fertilizante le da un cuidado regular, porque si el tiempo te acompaña, el trigo sale. Entonces, con un 2500, 2800, ya está salvando algo”, añadió.

Recalcó que al adelantar la siembra el trigo se expone a las heladas, pero que los productores de la zona prefirieron arriesgar el cultivo de trigo que la siembra de soja. “Hice temprano, y todos lo hicimos temprano. Hay gente que lo hizo más temprano, pero antes de hacer una avena, que tengo que comprar la semillas, fertilizantes y pagar pulverizaciones prefiero hacer trigo. Yo dije, voy a hacer trigo. Si le pego, le pego. Estamos jugando a la lotería nosotros, alguna parcela le voy a pegar”, manifestó.

Explicó que empezó al comienzo de abril la implantación y se extendió durante un mes, por lo que en el campo hay varios estadios de cultivo. Además, dijo que en esa zona las heladas no suelen ser tan fuertes, pero que de igual manera hay riesgo latente al que se expone el productor.

[Foto: Cultivo de trigo / Archivo / Productiva C&M]

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