El Instituto Chaqueño de Biotecnología Animal (ICBA) se encuentra ultimando los detalles para concretar su primera exportación de material genético bovino, un paso que marca un nuevo hito para la institución y que abre oportunidades para la proyección internacional de la genética producida en Paraguay.
«Estamos en camino de exportar unas 4000 dosis producidas aquí en nuestro centro, correspondientes a reproductores de la raza Santa Gertrudis y Brahman y que tienen como destino Argentina», señaló Fernandi Froese, veterinario y gerente del ICBA durante una entrevista con Productiva.
La operación representa un avance importante para una institución que apenas completó recientemente su segundo año de funcionamiento y que ya comenzó a posicionarse como un actor relevante dentro del mercado nacional de biotecnología reproductiva.
Un centro que gana protagonismo. El ICBA opera como una central de colecta y procesamiento de semen bovino, brindando servicios a cabañas y productores interesados en potenciar sus programas genéticos mediante biotecnologías reproductivas.
Actualmente cuenta con 39 reproductores en sus instalaciones, de los cuales 30 se encuentran en producción y nueve en cuarentena. Durante 2025, su primer año completo de actividad alcanzó una producción de 215.000 dosis de semen. La institución no posee animales propios, sino que funciona como un prestador de servicios para las cabañas de las cooperativas fundadoras y también para productores independientes.
Según explicó Froese, todos los reproductores ingresan bajo estrictos protocolos sanitarios establecidos por Senacsa, complementados con exigencias adicionales de la propia central para garantizar la calidad genética y sanitaria del material producido.
Habilitación para varios mercados. Además de Argentina, el centro cuenta con habilitación para exportar material genético a los países del Mercosur, así como a Guatemala, Costa Rica y Bolivia. El gerente del ICBA indicó que uno de los objetivos de la institución es facilitar a sus clientes la posibilidad de comercializar genética paraguaya en el exterior, aprovechando la infraestructura y los protocolos sanitarios ya implementados.
«Dependiendo de si nuestros clientes tienen interés en vender genética fuera del país, nosotros queremos facilitarles ese proceso», explicó.
En los programas destinados a exportación, los requisitos sanitarios son aún más rigurosos y contemplan la participación directa de técnicos de Senacsa en la toma de muestras y controles específicos.
Más producción y nuevos proyectos. Paralelamente a la apertura de mercados internacionales, el ICBA continúa avanzando en su plan de expansión. Para este año, la institución se fijó como meta alcanzar las 220.000 dosis de producción, cifra que permitiría consolidar el crecimiento registrado desde su puesta en marcha.
Froese recordó que durante los primeros cuatro meses de funcionamiento lograron producir poco más de 100.000 dosis, mientras que en 2025 alcanzaron las 215.000 dosis. «Sabemos que podemos seguir aumentando la producción y, al mismo tiempo, abaratar costos para los productores que utilizan nuestros servicios», afirmó.
La proyección de largo plazo también contempla la creación de un laboratorio de embriología y una central de evaluación de toros mediante pruebas de conversión alimenticia, iniciativas que forman parte de la hoja de ruta institucional y que dependerán de futuras inversiones por parte de las cooperativas impulsoras del proyecto.
Con una participación cada vez más relevante dentro de un mercado paraguayo que demanda alrededor de 1,2 millones de dosis de semen bovino al año, el ICBA busca consolidarse como una plataforma estratégica para el desarrollo y la internacionalización de la genética bovina nacional.
[Foto: Toro de la raza Santa Gertrudis – ICBA / Archivo / Productiva C&M]


