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La agricultura “vino para quedarse” en el Chaco y hoy es clave integrarlo con la ganadería

En el marco de la 7ma edición de la Expo Pioneros, el Ing. Agr. Maiko Doerksen, gerente de la Sección Desarrollo Sostenible del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer, analizó en entrevista con Productiva la evolución de la superficie agrícola regional, y sostuvo que “hoy la agricultura ya se consolidó dentro del Chaco paraguayo y difícilmente retroceda en los próximos años”. Si bien estimó que el ritmo de expansión podría moderarse respecto al fuerte crecimiento observado en los últimos cuatro años, aseguró que el proceso actual apunta más a una reorganización y consolidación de áreas productivas. Indicó que los productores continúan buscando ambientes que permitan equilibrar calidad de suelo, profundidad, napa y régimen de precipitaciones, entendiendo que cada zona del Chaco presenta ventajas y limitaciones distintas. En ese escenario, destacó que cada vez cobra más importancia la integración agrícola-ganadera, el manejo de cobertura y el desarrollo radicular, especialmente en ambientes donde los excesos hídricos comienzan a convertirse también en un factor de manejo. “Muchas veces en el Chaco pensamos solamente en la falta de agua, pero hay zonas donde hoy el desafío pasa también por manejar correctamente los excesos”, concluyó. Diversificación y consolidación agrícola. El directivo de Chortitzer comentó además que la cooperativa viene apostando desde hace varios años a una estrategia de diversificación agrícola para reducir riesgos y fortalecer la sostenibilidad del sistema productivo. En la presente campaña trabajaron con sésamo, soja, algodón, poroto mung, sorgo y maíz, combinando cultivos de renta con materiales destinados a cobertura y manejo de suelo. Sobre la soja, señaló que actualmente es el cultivo con mejor desempeño dentro de la campaña agrícola chaqueña, favorecido por las buenas condiciones climáticas de las últimas semanas. Indicó que los rendimientos muestran una gran variabilidad según las zonas y el manejo realizado por cada productor, con lotes que alcanzan entre 2000 y hasta 4000 kilos por hectárea. Doerksen describió a la soja como un cultivo altamente técnico, aunque relativamente estable desde el punto de vista operativo y financiero, debido a menores complejidades de manejo y costos más previsibles. El algodón vuelve a enfrentar desafíos climáticos. Otro de los puntos abordados fue la situación del algodón, cultivo estratégico para la región y para la estructura industrial instalada por la cooperativa. El técnico recordó que Chortitzer realizó inversiones importantes en infraestructura, particularmente en desmotado, aunque reconoció que las condiciones climáticas de esta campaña volvieron a generar dificultades importantes en campo. Explicó que noviembre y diciembre fueron meses muy favorables, pero posteriormente aparecieron períodos de estrés hídrico y, finalmente, semanas con elevada humedad y baja radiación solar que terminaron afectando la calidad y el potencial de rendimiento por problemas de pudrición. Aun así, sostuvo que el algodón sigue siendo una alternativa de gran potencial para el Chaco debido a su capacidad de tolerar mejor los períodos de sequía, especialmente en campañas con menores precipitaciones. Ajuste de ventana de siembras. Por otro lado, el comportamiento cada vez más variable del clima obliga a replantear estrategias agrícolas en el Chaco paraguayo. En ese sentido, Doerksen explicó que hoy los productores y técnicos deben trabajar con mayor flexibilidad en las ventanas de siembra, diversificar riesgos y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos para sostener la competitividad agrícola en la región. El técnico indicó que actualmente existen escenarios muy contrastantes, incluso dentro de distancias cortas, lo que dificulta hablar de una única estrategia uniforme para todo el Chaco. “Hoy tenemos parcelas donde el productor no puede entrar a cosechar por falta de piso y apenas a 30 kilómetros ya faltan precipitaciones”, comentó. En ese contexto, explicó que algunos productores lograron buenos resultados adelantando las siembras, gracias a las lluvias favorables registradas entre noviembre y diciembre. Sin embargo, sostuvo que la base técnica continúa siendo realizar siembras un poco más tardías, buscando acumular agua en el perfil y evitando que los momentos de mayor déficit hídrico coincidan con las etapas de máxima demanda de los cultivos. “Hay que ser resiliente, tener cuidado y diversificar”, resumió Doerksen, al destacar que actualmente trabajar con distintas fechas de siembra y diferentes ubicaciones geográficas brinda mayor estabilidad productiva frente a un clima cada vez más desafiante. [Foto: Maiko Doerksen, en entrevista con Productiva TV / Productiva C&M]

En el marco de la 7ma edición de la Expo Pioneros, el Ing. Agr. Maiko Doerksen, gerente de la Sección Desarrollo Sostenible del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer, analizó en entrevista con Productiva la evolución de la superficie agrícola regional, y sostuvo que “hoy la agricultura ya se consolidó dentro del Chaco paraguayo y difícilmente retroceda en los próximos años”.

Si bien estimó que el ritmo de expansión podría moderarse respecto al fuerte crecimiento observado en los últimos cuatro años, aseguró que el proceso actual apunta más a una reorganización y consolidación de áreas productivas.

Indicó que los productores continúan buscando ambientes que permitan equilibrar calidad de suelo, profundidad, napa y régimen de precipitaciones, entendiendo que cada zona del Chaco presenta ventajas y limitaciones distintas.

En ese escenario, destacó que cada vez cobra más importancia la integración agrícola-ganadera, el manejo de cobertura y el desarrollo radicular, especialmente en ambientes donde los excesos hídricos comienzan a convertirse también en un factor de manejo. “Muchas veces en el Chaco pensamos solamente en la falta de agua, pero hay zonas donde hoy el desafío pasa también por manejar correctamente los excesos”, concluyó.

Diversificación y consolidación agrícola. El directivo de Chortitzer comentó además que la cooperativa viene apostando desde hace varios años a una estrategia de diversificación agrícola para reducir riesgos y fortalecer la sostenibilidad del sistema productivo. En la presente campaña trabajaron con sésamo, soja, algodón, poroto mung, sorgo y maíz, combinando cultivos de renta con materiales destinados a cobertura y manejo de suelo.

Sobre la soja, señaló que actualmente es el cultivo con mejor desempeño dentro de la campaña agrícola chaqueña, favorecido por las buenas condiciones climáticas de las últimas semanas. Indicó que los rendimientos muestran una gran variabilidad según las zonas y el manejo realizado por cada productor, con lotes que alcanzan entre 2000 y hasta 4000 kilos por hectárea.

Doerksen describió a la soja como un cultivo altamente técnico, aunque relativamente estable desde el punto de vista operativo y financiero, debido a menores complejidades de manejo y costos más previsibles.

El algodón vuelve a enfrentar desafíos climáticos. Otro de los puntos abordados fue la situación del algodón, cultivo estratégico para la región y para la estructura industrial instalada por la cooperativa.

El técnico recordó que Chortitzer realizó inversiones importantes en infraestructura, particularmente en desmotado, aunque reconoció que las condiciones climáticas de esta campaña volvieron a generar dificultades importantes en campo.

Explicó que noviembre y diciembre fueron meses muy favorables, pero posteriormente aparecieron períodos de estrés hídrico y, finalmente, semanas con elevada humedad y baja radiación solar que terminaron afectando la calidad y el potencial de rendimiento por problemas de pudrición.

Aun así, sostuvo que el algodón sigue siendo una alternativa de gran potencial para el Chaco debido a su capacidad de tolerar mejor los períodos de sequía, especialmente en campañas con menores precipitaciones.

Ajuste de ventana de siembras. Por otro lado, el comportamiento cada vez más variable del clima obliga a replantear estrategias agrícolas en el Chaco paraguayo. En ese sentido, Doerksen explicó que hoy los productores y técnicos deben trabajar con mayor flexibilidad en las ventanas de siembra, diversificar riesgos y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos para sostener la competitividad agrícola en la región.

El técnico indicó que actualmente existen escenarios muy contrastantes, incluso dentro de distancias cortas, lo que dificulta hablar de una única estrategia uniforme para todo el Chaco. “Hoy tenemos parcelas donde el productor no puede entrar a cosechar por falta de piso y apenas a 30 kilómetros ya faltan precipitaciones”, comentó.

En ese contexto, explicó que algunos productores lograron buenos resultados adelantando las siembras, gracias a las lluvias favorables registradas entre noviembre y diciembre. Sin embargo, sostuvo que la base técnica continúa siendo realizar siembras un poco más tardías, buscando acumular agua en el perfil y evitando que los momentos de mayor déficit hídrico coincidan con las etapas de máxima demanda de los cultivos.

“Hay que ser resiliente, tener cuidado y diversificar”, resumió Doerksen, al destacar que actualmente trabajar con distintas fechas de siembra y diferentes ubicaciones geográficas brinda mayor estabilidad productiva frente a un clima cada vez más desafiante.

[Foto: Maiko Doerksen, en entrevista con Productiva TV / Productiva C&M]

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