La recuperación climática que atraviesa actualmente el Chaco paraguayo abrió una oportunidad inédita para recomponer stock, mejorar índices productivos y ganar eficiencia dentro de los sistemas ganaderos. Así lo señaló a Productiva, en el marco de la Expo Pioneros, el Dr. Francisco Parcerisa, directivo de Ganadera Guajhó, quien sostuvo que el principal desafío pasa ahora por capitalizar el momento favorable para elevar indicadores como preñez, kilos producidos por hectárea y eficiencia general de los rodeos.
“Tenemos mucho techo todavía y gran parte de esa mejora no necesariamente requiere inversiones gigantescas, sino ordenar y articular mejor los recursos productivos que ya tenemos”, afirmó durante una entrevista concedida a Productiva.
Parcerisa destacó que Paraguay ya desarrolló bases importantes en producción sostenible y sistemas pastoriles eficientes, aunque reconoció que todavía falta que esas mejoras lleguen con más fuerza a toda la ganadería comercial.
En ese escenario, resaltó el rol de la genética y del vigor híbrido dentro de los rodeos comerciales, especialmente a través de líneas como Hereford y Polled Hereford, razas que, según explicó, continúan plenamente vigentes por su capacidad de adaptación y complementariedad productiva.
El directivo también remarcó que el actual escenario climático genera condiciones excepcionales para acelerar la recuperación productiva del Chaco luego de varios años marcados por la sequía. “Yo no recuerdo haber visto este nivel de verde en esta época del año”, comentó, señalando que incluso productores extranjeros que visitan la región quedan sorprendidos por la disponibilidad de agua y pasturas que hoy presenta el Chaco paraguayo.
Según explicó, esta bonanza ya comenzó a reflejarse con fuerza en el precio del destete, aunque advirtió que todavía existe un desfase entre los valores del ternero y el ganado terminado. “Nos falta competitividad y que esa ventaja realmente permee hasta el último productor”, sostuvo, apuntando a la necesidad de que toda la cadena acompañe el proceso de recuperación ganadera.
Parcerisa recordó que hasta hace apenas un año muchos establecimientos habían reducido drásticamente su stock bovino a causa de la sequía prolongada, incluso con campos que llegaron a perder hasta la mitad de sus animales. “La recuperación no es mágica, hay que darle tiempo biológico al sistema”, afirmó.
En la misma línea, Arturo Jara, de Ganadera Doña Jorgelina, coincidió en que el escenario actual representa una verdadera “bonanza hídrica” para la región. “Después de cinco años de seca galopante, hoy los reservorios están llenos, las pasturas siguen verdes y el Chaco realmente está hermoso”, expresó.
Jara indicó que el nuevo contexto climático obliga ahora a pensar nuevamente en crecimiento y recomposición de rodeos, con foco principalmente en la retención de vientres. “Tenemos que aumentar el hato y volver a desarrollar la cría. Con los precios actuales del ternero hay una oportunidad importante para ordenarnos mejor y volver a crecer”, señaló.
Ambos referentes coincidieron en que el momento productivo que atraviesa el Chaco puede marcar un punto de inflexión para la ganadería regional, siempre y cuando la mejora climática venga acompañada por mayor eficiencia productiva y mejores condiciones de competitividad dentro de la cadena cárnica.
[Foto: Arturo Jara y Francisco Parcerisa en entrevista con David González / Productiva C&M]


