El mercado internacional de la carne vacuna comenzó a anticipar un posible cambio de fuerte impacto comercial, ya que la administración de Donald Trump estaría próxima a “eliminar los aranceles de importación” para la carne bovina proveniente de distintos países exportadores, una medida que beneficiaría principalmente a Sudamérica y que podría alterar la competitividad dentro del negocio regional. De concretarse, Paraguay tendría que competir con proveedores de mayor escala y volumen exportador, especialmente Brasil.
Según informó Faxcarne, durante la feria SIAL Shanghai, operadores y traders del mercado daban prácticamente por confirmada la decisión de la Casa Blanca. “Será cuestión de 10 días, como mucho”, señaló uno de los actores del comercio internacional presentes en el evento. La expectativa gira en torno a la posible eliminación del arancel de 26,4 % que actualmente grava el ingreso de carne vacuna importada fuera de determinados cupos preferenciales.
La medida aparece en un contexto de fuerte presión inflacionaria dentro de Estados Unidos, donde los precios de la carne vacuna alcanzaron niveles récord debido a la escasez de oferta ganadera. Por tanto, en plena antesala de las elecciones de medio término, la administración Trump buscaría así contribuir a moderar el precio de uno de los alimentos más emblemáticos para el consumidor norteamericano.
Desde el punto de vista comercial, el cambio tendría efectos importantes sobre el equilibrio competitivo entre los países exportadores sudamericanos. Para Paraguay, una eventual eliminación de los aranceles en Estados Unidos podría representar una oportunidad comercial importante, pero también un escenario de competencia mucho más agresiva dentro de uno de sus principales mercados premium.
Actualmente, EE.UU. se posiciona como el segundo mayor comprador de carne vacuna paraguaya y hasta abril ya había importado 15.075 toneladas por USD 83,3 millones. Sin embargo, si todos los países sudamericanos pasan a ingresar bajo las mismas condiciones arancelarias, Paraguay tendría que competir con proveedores de mayor escala y volumen exportador, especialmente Brasil.
Argentina, que había logrado una ventaja relativa gracias a una cuota adicional de 80.000 toneladas libres de arancel, perdería parte de esa diferenciación si finalmente todos los orígenes pasan a ingresar bajo las mismas condiciones. En tanto que, Brasil aparece como uno de los grandes potenciales beneficiados por la apertura, considerando su volumen exportador y capacidad de abastecimiento hacia mercados internacionales.
La eventual eliminación de aranceles podría generar además una nueva dinámica de precios y flujos comerciales dentro del mercado global de carne vacuna, en momentos donde la oferta mundial sigue ajustada y los principales importadores continúan demandando altos volúmenes de proteína animal.
[Foto: Carne bovina / Archivo / Productiva C&M]


