La planta procesadora Incka inició oficialmente sus operaciones esta semana en Katueté, departamento de Canindeyú, marcando un importante paso para el fortalecimiento de la cadena porcina nacional y la expansión de las exportaciones paraguayas. Celito Cobalchini, miembro de la directiva de la Asociación Rural del Paraguay Regional Canindeyú e inversionista de la industria, destacó a Productiva C&M, que la planta frigorífica cuenta con un alto nivel de automatización y una capacidad de faena de 3000 cerdos por turno, con posibilidades de alcanzar 6000 animales diarios trabajando en doble turno.
Según explicó, el inicio de las actividades representa la concreción de un proyecto que demandó cerca de ocho años de trabajo y superó diversos desafíos, entre ellos, la pandemia.
“Es una gran alegría poder dar inicio al trabajo de una industria de esta magnitud acá en nuestra región. Fueron muchos años de esfuerzo y hoy estamos iniciando la operación de una de las plantas más modernas de América”, expresó.
Cobalchini señaló que el volumen de procesamiento proyectado apunta principalmente al mercado internacional. “Para esa cantidad de animales, depender solamente del mercado interno no justifica. Más del 80 % de la producción será destinada a exportación”, afirmó.
La planta también tendrá una importante capacidad industrial para la elaboración de embutidos y otros derivados porcinos, con equipamientos que permiten producir más de 100 toneladas diarias.
El empresario indicó además que el proyecto contempla un modelo de integración con productores de la región, mediante la provisión de lechones, balanceados y asistencia técnica para la terminación de los animales.
Actualmente, Incka ya dispone de una Unidad de Producción de Lechones (UPL) con capacidad para 2500 madres y avanza en la construcción de una fábrica de balanceados para fortalecer el esquema productivo.
Cobalchini resaltó que la instalación de la industria no solo impulsará las exportaciones paraguayas, sino que también generará nuevas oportunidades económicas y laborales en Canindeyú, incentivando a los productores a diversificar sus actividades con la producción porcina.
[Foto: Planta de producción Incka / Gentileza Cobalchini]


