La estructura productiva de la ganadería paraguaya atraviesa un proceso cada vez más marcado de concentración y reconversión, con una reducción sostenida en el número de productores y una mayor participación de establecimientos de gran escala dentro de la producción nacional. Así lo advirtió la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) en un análisis difundido recientemente, donde señala que actualmente cerca del 3 % de los productores genera aproximadamente el 61 % del volumen total de carne bovina del país.
Según el gremio, este escenario refleja una estructura donde predominan cada vez más las economías de escala, impulsadas principalmente por establecimientos con rodeos superiores a 500 cabezas, que poseen mayores capacidades de inversión, incorporación tecnológica y eficiencia en la gestión productiva.
En contrapartida, la CPC advierte que los productores pequeños y medianos enfrentan crecientes dificultades para sostener rentabilidad, especialmente en contextos de variabilidad climática, restricciones financieras y cambios en las condiciones del mercado.
La evolución histórica del número de tenedores de ganado bovino evidencia claramente este proceso de transformación estructural.
De acuerdo con los datos expuestos por la cámara, Paraguay pasó de contar con 115.595 propietarios de ganado en 2006 a un pico de 151.084 en 2015. Sin embargo, desde entonces se inició una tendencia descendente que llevó el número total a 116.224 tenedores en 2025.
Esto representa una reducción superior a 34.000 productores en apenas una década, retornando prácticamente a niveles observados hace veinte años. Desde la CPC sostienen que esta dinámica no responde únicamente a factores coyunturales, sino a una reconfiguración estructural del sector pecuario paraguayo.
Entre los factores que explican este escenario aparecen la mayor vulnerabilidad financiera de los productores de menor escala, la presión de eventos climáticos adversos y la volatilidad de precios.
A esto se suma además el avance de otras actividades productivas, como la agricultura y la forestación, que en distintas regiones del país generaron incentivos para cambios en el uso del suelo y procesos de reconversión productiva.
“El sistema tiende a presentar mayores niveles de concentración y eficiencia en escala, aunque también reduce la dispersión territorial del stock y la dinámica expansiva basada en una base productiva más atomizada”, señala el documento de la cámara.
El análisis territorial muestra además que la reducción de productores se registra en todos los departamentos del país, aunque con distinta intensidad.
La Región Oriental concentra más del 90 % de la caída total observada entre 2015 y 2025, situación vinculada a una estructura históricamente más fragmentada y con menor escala promedio de producción.
Por el contrario, la Región Occidental, donde predominan establecimientos más extensivos y de mayor tamaño, mostró una disminución más moderada en el número de tenedores.
A nivel departamental, las mayores reducciones se observaron en San Pedro, Concepción, Caaguazú, Itapúa y Caazapá, consolidando una tendencia que, según la CPC, no solo responde a variables productivas, sino también a cambios en la estructura de propiedad y ocupación del territorio rural paraguayo.
[Foto: Ganado bovino / Archivo / Productiva C&M]


