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Chaco central: siembras tardías y clima errático anticipan resultados dispares en la cosecha de soja

Los productores asociados a la Cooperativa Fernheim, Chaco Central, anticipan resultados variados para la cosecha de soja tanto en productividad como en calidad, debido al clima errático de la campaña. El Ing. Agr. Lenard Dyck, de la Sección de Producción Vegetal del Departamento de Asistencia Técnica, comentó a Productiva que hubo una fuerte apuesta por el cultivo de la oleaginosa en esta campaña y se proyectaba sembrar aproximadamente 22.000 hectáreas entre enero y febrero, pero la ejecución se vio afectada por falta de humedad. Dyck señaló que en la región se registró una primavera muy buena, con buenas precipitaciones, lo cual hizo que muchos productores apostaran por sembrar sorgo para granos o cultivo de cobertura, como milleto, sudán y otras especies. Comentó que la siembra de soja arrancó en enero, otra parte en febrero y una buena parte se extendió hasta marzo, por lo que el grueso del cultivo entrará en cosecha desde mediados de mayo. El retraso de la siembra de soja responde a la marcada ausencia de lluvias entre fines de diciembre a inicios de febrero en el área de influencia de la Cooperativa. Si bien algunas zonas recibieron chaparrones localizados que permitieron la implantación en partes en enero, otras parcelas requirieron una recarga en el perfil del suelo para continuar el trabajo. “Así de errático se mantuvo el régimen de lluvias hasta finales de febrero e inclusive en marzo”, acotó. A esto se sumaron las altas temperaturas y bajones esporádicos, que afectaron algunas parcelas, dependiendo de su momento fisiológico. “Finales de marzo y en abril, se recargaron la humedad en la mayoría de las parcelas, con algunos extremos, provocando falta de piso por el momento”, expresó. Ante este escenario adelantó una producción con “rendimientos y calidades dispares”, ya que cada productor tiene distintas situaciones en su campo. Agregó que prácticamente se llegó a ejecutar casi toda el área de soja. “La rotación, la preparación de cobertura, la adquisición de fitosanitarios y semillas para el cultivo, llevaron al productor a sembrar, inclusive ya en marzo. También los números potenciales de renta permanecieron más atractivos que otras alternativas”, mencionó. Agregó que, en esta campaña se tiene una soja levemente más tardía en el campo, donde el grueso de la cosecha está previsto para más adelante. “Se está empezando a cosechar, pero el grueso recién de aquí en adelante, una vez que haya sol a mediados de mayo en adelante se va a cosechar”, expresó. Además, subrayó que las altas temperaturas, llevaron a los distintos grupos de madurez a acelerar sus procesos fisiológicos y podría ser que la soja madure antes, lo que podría afectar también el potencial de rendimiento. “Cada productor tiene prácticamente las dos situaciones, hay parcelas o lugares que han sufrido mucho, y también parcelas donde oportunamente llegó un aguacero y salvó, y aguantó hasta la próxima lluvia. Todo está relacionado a la fecha de siembra, pero los aguaceros fueron tan erráticos, en 500 metros distinta situación en un mismo campo. Entonces eso yo diría que la mayoría de los productores tienen de todo”, manifestó. Explicó que la soja actualmente está con algunas parcelas listas para cosechar (siembras de enero), el grueso en etapa de maduración (siembras de finales de enero-febrero) y llenado de granos (siembras de fines de febrero a inicios de marzo). En cuanto a malezas, mencionó que: “en varias partes los herbicidas preemergentes dejaron escapar malezas por la mencionada falta de humedad, no pudieron actuar a tiempo y en forma. Esto llevó a aplicaciones durante el cultivo con efectos variados también”. Entre las plagas destacó la presencia de lepidópteros, chinches e insectos chupadores (Trips, Mosca blanca, etc.). En lo que se refiere a enfermedades, acotó que, hasta ahora, no se detectó presencia de roya, pero si Mildiu y algunos síntomas de Cercospora. “Donde la soja está en la fase final del llenado de granos, la humedad que llegó en la última parte de abril sirve para terminar, pero el potencial de rinde ya fue marcado, la temperatura extrema y en déficit hídrico de febrero y marzo”, resaltó. Finalmente, vaticinó que la producción de soja en la zona de influencia de la Cooperativa Fernheim va a presentar resultados que en promedio permitan empatar los costos de producción hasta a obtener márgenes buenos. “Obviamente con extremos, entre pérdidas y buenas productividades”, concluyó. [Foto: Cultivo de soja / Gentileza Ing. Agr. Lenard Dyck]

Los productores asociados a la Cooperativa Fernheim, Chaco Central, anticipan resultados variados para la cosecha de soja tanto en productividad como en calidad, debido al clima errático de la campaña. El Ing. Agr. Lenard Dyck, de la Sección de Producción Vegetal del Departamento de Asistencia Técnica, comentó a Productiva que hubo una fuerte apuesta por el cultivo de la oleaginosa en esta campaña y se proyectaba sembrar aproximadamente 22.000 hectáreas entre enero y febrero, pero la ejecución se vio afectada por falta de humedad.

Dyck señaló que en la región se registró una primavera muy buena, con buenas precipitaciones, lo cual hizo que muchos productores apostaran por sembrar sorgo para granos o cultivo de cobertura, como milleto, sudán y otras especies. Comentó que la siembra de soja arrancó en enero, otra parte en febrero y una buena parte se extendió hasta marzo, por lo que el grueso del cultivo entrará en cosecha desde mediados de mayo.

El retraso de la siembra de soja responde a la marcada ausencia de lluvias entre fines de diciembre a inicios de febrero en el área de influencia de la Cooperativa. Si bien algunas zonas recibieron chaparrones localizados que permitieron la implantación en partes en enero, otras parcelas requirieron una recarga en el perfil del suelo para continuar el trabajo. “Así de errático se mantuvo el régimen de lluvias hasta finales de febrero e inclusive en marzo”, acotó.

A esto se sumaron las altas temperaturas y bajones esporádicos, que afectaron algunas parcelas, dependiendo de su momento fisiológico. “Finales de marzo y en abril, se recargaron la humedad en la mayoría de las parcelas, con algunos extremos, provocando falta de piso por el momento”, expresó.

Ante este escenario adelantó una producción con “rendimientos y calidades dispares”, ya que cada productor tiene distintas situaciones en su campo. Agregó que prácticamente se llegó a ejecutar casi toda el área de soja. “La rotación, la preparación de cobertura, la adquisición de fitosanitarios y semillas para el cultivo, llevaron al productor a sembrar, inclusive ya en marzo. También los números potenciales de renta permanecieron más atractivos que otras alternativas”, mencionó.

Agregó que, en esta campaña se tiene una soja levemente más tardía en el campo, donde el grueso de la cosecha está previsto para más adelante. “Se está empezando a cosechar, pero el grueso recién de aquí en adelante, una vez que haya sol a mediados de mayo en adelante se va a cosechar”, expresó. Además, subrayó que las altas temperaturas, llevaron a los distintos grupos de madurez a acelerar sus procesos fisiológicos y podría ser que la soja madure antes, lo que podría afectar también el potencial de rendimiento.

“Cada productor tiene prácticamente las dos situaciones, hay parcelas o lugares que han sufrido mucho, y también parcelas donde oportunamente llegó un aguacero y salvó, y aguantó hasta la próxima lluvia. Todo está relacionado a la fecha de siembra, pero los aguaceros fueron tan erráticos, en 500 metros distinta situación en un mismo campo. Entonces eso yo diría que la mayoría de los productores tienen de todo”, manifestó.

Explicó que la soja actualmente está con algunas parcelas listas para cosechar (siembras de enero), el grueso en etapa de maduración (siembras de finales de enero-febrero) y llenado de granos (siembras de fines de febrero a inicios de marzo).

En cuanto a malezas, mencionó que: “en varias partes los herbicidas preemergentes dejaron escapar malezas por la mencionada falta de humedad, no pudieron actuar a tiempo y en forma. Esto llevó a aplicaciones durante el cultivo con efectos variados también”.

Entre las plagas destacó la presencia de lepidópteros, chinches e insectos chupadores (Trips, Mosca blanca, etc.). En lo que se refiere a enfermedades, acotó que, hasta ahora, no se detectó presencia de roya, pero si Mildiu y algunos síntomas de Cercospora.

“Donde la soja está en la fase final del llenado de granos, la humedad que llegó en la última parte de abril sirve para terminar, pero el potencial de rinde ya fue marcado, la temperatura extrema y en déficit hídrico de febrero y marzo”, resaltó.

Finalmente, vaticinó que la producción de soja en la zona de influencia de la Cooperativa Fernheim va a presentar resultados que en promedio permitan empatar los costos de producción hasta a obtener márgenes buenos. “Obviamente con extremos, entre pérdidas y buenas productividades”, concluyó.

[Foto: Cultivo de soja / Gentileza Ing. Agr. Lenard Dyck]

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