Si bien Paraguay viene consolidando su posicionamiento internacional en cuanto a la carne por su gran calidad, también enfrenta un desafío puertas adentro. El propio ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, reconoció que el foco empieza a desplazarse hacia el mercado interno, donde el acceso del consumidor y la diversificación de proteínas pasan a ser variables clave.
Durante una conferencia, tras la reunión del Consejo de Ministros, encabezada por el presidente Santiago Peña, el titular del MAG planteó la necesidad de articular con la producción y la industria para garantizar precios más accesibles en carne, en un contexto donde el negocio sigue fuertemente orientado a la exportación.
En esa misma línea, introdujo otro eje que empieza a ganar peso en la agenda, ampliar la matriz de consumo proteico, impulsando el desarrollo de la carne porcina y aviar, dos segmentos que vienen mostrando dinamismo tanto a nivel local como en los mercados internacionales.
Desde el Gobierno entienden que el crecimiento del sector agropecuario no solo pasa por la apertura de mercados, sino también por su capacidad de generar equilibrio interno. En otras palabras, sostener el ritmo exportador sin descuidar el abastecimiento local ni el poder de compra del consumidor.
En ese marco, el presidente Peña volvió a poner énfasis en el potencial productivo del país, destacando el rol estructural del agro en la economía paraguaya. Reconoció, sin embargo, las limitaciones presupuestarias del Ministerio de Agricultura y Ganadería, aunque valoró los avances logrados a través de la coordinación institucional.
Entre las herramientas mencionadas aparecen el acceso a financiamiento mediante el Crédito Agrícola de Habilitación y el Banco Nacional de Fomento, así como el acompañamiento técnico de organismos como Senave y Senacsa dentro del denominado “Sistema MAG”.
Otro de los puntos abordados fue el apoyo a la agricultura familiar. El Ejecutivo busca ampliar la base productiva incorporando a 10.000 nuevos productores durante este año, con un enfoque que prioriza el desarrollo productivo por sobre esquemas asistenciales.
El planteo deja entrever un cambio de énfasis en la política agropecuaria. Con un sector exportador consolidado, el desafío empieza a trasladarse a cómo integrar crecimiento, acceso y diversificación, en un mercado interno que todavía tiene margen para desarrollarse.
[Foto: Consejo de Ministros – conferencia de prensa / Gentileza MAG]


