La industria frigorífica argentina procesó 1,029 millones de cabezas en marzo de 2026, uno de los niveles más bajos para ese mes en las últimas décadas. El dato confirma un escenario de oferta restringida que viene condicionando tanto la dinámica de precios como el equilibrio del rodeo.
De acuerdo con la Cámara de la Industria y el Comercio Cárnico de Argentina (CICCRA), la menor disponibilidad de hacienda responde a un proceso que se arrastra desde 2025, con eventos climáticos extremos (sequías prolongadas entre 2022 y 2024, seguidas de inundaciones en 2025) que forzaron ventas anticipadas y afectaron la base reproductiva. Ese ajuste se trasladó al mercado con una suba marcada del precio del ganado en pie, que entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 alcanzó su nivel relativo más alto en 15 años.
El comportamiento de la faena también deja señales sobre la estructura del rodeo. En marzo aumentó la participación de hembras, que representaron 47,8 % del total, uno de los registros más elevados para este mes en casi cuatro décadas. Este nivel suele asociarse a fases de liquidación o, al menos, a una presión sobre el stock que limita la capacidad de recomposición.
En el acumulado del primer trimestre, la actividad también se contrajo. Entre enero y marzo se faenaron 2,973 millones de cabezas, lo que implica una caída interanual de 7,6 %. La mayor parte de ese volumen se concentró en plantas con habilitación del Senasa, que explicaron cerca del 79 % de la faena.
El ajuste no fue homogéneo entre categorías. La faena de hembras retrocedió menos que la de machos, lo que llevó su participación a 47,7 % en el trimestre, por encima de los niveles compatibles con la estabilidad del rodeo. En números absolutos, se sacrificaron 1,418 millones de hembras, con una baja interanual de 5 %, impulsada principalmente por la reducción en vaquillonas, mientras que la faena de vacas se mantuvo prácticamente sin cambios.
En términos de producción, marzo cerró con 243 mil toneladas res con hueso, un volumen que mostró recuperación frente a febrero y también superó levemente al mismo mes del año pasado.
La mejora se explicó más por un aumento en el peso promedio de faena (que alcanzó 236 kilos por res, con subas tanto mensuales como interanuales) que por una mayor cantidad de animales procesados. Aun así, el balance del trimestre es contractivo. La producción totalizó 700,2 mil toneladas, con una caída de 5,1 % interanual, equivalente a unas 37,5 mil toneladas menos disponibles.
[Foto: Frigorífico bovino / Archivo / Productiva C&M]


