La cosecha de soja en el Chaco Central ya inició con un 5% de avance, aunque los trabajos están paralizados por falta de piso, indicó el Lic. Marcos Kain, director de Kurepa Kue, empresa que opera en la zona de La Patria, Boquerón. Los primeros lotes, muestran resultados muy dispares por la variabilidad de lluvias, con rindes que van desde 1200 kg/ha a 3000 kg/ha, con una diferencia de 130 mm de precipitación, por lo que cada milímetro extra se expresó en 14 kilos más. Agregó que la proyección del promedio general está por encima de 2000 a 2100 kg/ha, lo que augura una buena campaña pese a la heterogeneidad.
El productor señaló que comenzaron la cosecha de soja en algunas parcelas, que fueron sembradas entre el 27 y el 28 de diciembre, con resultados bastante dispares. “En esas parcelas cosechadas tuvimos resultados muy dispares, básicamente por las precipitaciones. Tenemos una parcela, por ejemplo, sembrada el 27 de diciembre, una variedad 8277, que en un campo nos dio 3000 kilos y en un campo a 55 kilómetros nos dio 1200 kilos”, remarcó.
Comentó que entre un campo a otro hubo una diferencia de 130 milímetros. “En el campo que dio 3000 kilos tuvimos 130 milímetros a más, increíble el efecto de la precipitación sobre el rendimiento. Estaba sacando la cuenta que por cada milímetro de lluvia en ese campo expresaba 14 kilos a más, entonces en 50 kilómetros, en uno ganás plata y en el otro no llegás al punto de equilibrio”, subrayó.
Mencionó que actualmente el avance de cosecha está en el orden del 5 % y que actualmente los trabajos están paralizados por falta de piso, y se estarían reanudando en los próximos días.
Kain señaló que las siembras tempraneras son las que más sufrieron la falta de lluvia y el exceso de temperatura en los primeros días de verano. “Nosotros tuvimos parada 21 días la siembra en enero por falta de precipitaciones, creería que los lotes más afectados pueden ser los primeros lotes por la falta de humedad”, acotó.
Subrayó que a partir de enero se fueron regularizando más las precipitaciones, aunque hubo cierta dispersión y variabilidad en cuenta al volumen caído. “Que por ahí en un lote te llueve 50 milímetros y en el lote al lado no te llovió nada o te llovieron 15 milímetros. Entonces, por ahí el éxito o el fracaso de un cultivo pasa por cuántos milímetros le cayeron a la parcela, no pasa por la variedad, o sea, todo influye, pero nosotros estamos haciendo un seguimiento ahora de rendimientos por precipitaciones”, resaltó y agregó que en un escenario así, es injusto culpar o felicitar a una variedad sin saber la precipitación efectiva con la cual recibió el cultivo.
Con los costos actuales de producción, señaló que el punto de equilibrio se encuentra en torno a 1400 a 1500 kilos por hectárea.
“Hoy básicamente afecta mucho la relación que tenemos con los basis, si bien ha bajado de 80, 90 como estuvimos, hoy podemos hablar de 50, pero la relación del basis es un factor fundamental y el otro factor es el incremento de los costos de los fletes. Últimamente ha disparado por el aumento generalizado del combustible, entonces, hay dos factores no controlados por el productor, como puede ser el basis y el aumento del costo del transporte que hacen a la incidencia de levantar el punto de equilibrio”, remarcó.
En cuanto a presencia de plagas y enfermedades, comentó que en algún momento hubo aparición de moluscos en ciertas parcelas, pero dentro de todo, técnica y productivamente, fue una campaña o es una campaña normal, donde se vienen haciendo los controles habituales de presión de insectos, pero sin daño significativo. “Te diría que fue una campaña normal”, recalcó.
Con el objetivo de diversificar los riesgos, una estrategia implementada dentro de la unidad productiva explotada por la firma Kurepa Kue, fue la distribución de la ventana de siembra.
“Tenemos parcelas con mucho potencial de hasta 3200, 3300 kilos, y tenemos parcelas que fueron afectadas y que vamos a estar entre el orden de 1200 kilos, 1100 kilos, que no llegamos al punto de equilibrio. Con lo cual, en el promedio general en soja estamos por encima de los 2000 kilos, 2100 kilos, en líneas generales, o podemos hablar de una buena campaña, estamos en la etapa final de la campaña, con lo cual te diría que podría llegar a ser una buena campaña”, concluyó.
[Foto: Soja – cosecha / Gentileza Lic. Marcos Kain, director de Kurepa Kue]


