Luego de cuatro años difíciles, el norte registró una cosecha de soja bastante aceptable, según el Ing. Ignacio Ortiz, asesor de Agroganadera 43, ubicada en Guayaibí, San Pedro. El promedio general fue de 3000 kilos por hectárea, considerado bueno para la región, aunque con rindes dispares que variaron de 1700 a 5000 kilos/ha dependiendo de la zona. La soja tempranera, sembrada en septiembre, tuvo excelente resultado sin resiembra, mientras que la de octubre fue la más golpeada por 20 a 25 días sin lluvia en pleno llenado de granos y altas temperaturas.
Luego de cuatro años de campañas difíciles, el norte volvió a experimentar una cosecha que se puede considerar normal, con promedio bastante aceptable para la región, pese a algunos desafíos que hicieron que la colecta tenga números dispares dentro del establecimiento, pero que en línea general se ubicó en 3000 kilos por hectárea, señaló el profesional.
“En esta campaña recuperamos la soja, nos vino bastante bien. Es cierto, tuvimos algunos momentos que faltó un poco de agua, pero en línea general está muy bien. Tuvimos una media aceptable para el norte. En Agroganadera 43, por ejemplo, tuvimos un promedio de 3000 y eso es aceptable para el norte”, remarcó.
Ortiz enfatizó que, considerando que están viniendo de unos años muy complicados, es una campaña muy aceptable. Agregó que la siembra fue bastante escalonada para dispersar riesgos. En ese sentido, explicó que también sembraron una soja de segunda, sin que eso pueda llamarse de zafriña, ya que se implantó en diciembre en una parcela donde anteriormente fue destinada al cultivo de girasol. “Ahora mismo acabamos de terminar la soja que nosotros le llamamos soja de segunda”, explicó.
Agregó que, en esta campaña, la soja tempranera que fue sembrada entre el 2 y 3 de septiembre, tuvo mejores resultados. “Tuvimos un excelente resultado y nosotros no tuvimos golpe para resiembra”, expresó.
En ese sentido, comentó que, la siembra de octubre fue la más golpeada, ya que, en pleno llenado, tuvo un déficit de agua de unos 20 a 25 días, además, las altas temperaturas del verano.
“Eso es lo que ha afectado al rinde y varía de una región a otra. Hay una diferencia debido a la sequía o lluvias por región. Tuvimos rinde desde 1700, 2000 kilos hasta 5000 kilos por hectárea inclusive. Hubo regiones donde faltó agua y hay regiones que llegó muy bien”, explicó.
En cuanto a zafriña, mencionó que nuevamente en esta campaña el establecimiento apostó bastante fuerte por el cultivo de maíz. “Para nosotros, el maíz es un cultivo interesante para entrar después de la soja, tenemos unas 1170 hectáreas, en marzo tuvimos un déficit de agua de 20 a 25 días más o menos sin lluvia, aguantó bien el cultivo y ahora con este mes de abril prácticamente se normalizaron las condiciones climáticas, tuvimos excelente lluvia y el cultivo hoy se recuperó bastante, estamos contentos con la instalación del cultivo de maíz”, concluyó.
[Foto: Ing. Ignacio Ortiz, asesor de Agroganadera 43 / Archivo / Productiva C&M]


