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Baja reposición ganadera obliga a un replanteo de estrategias

La falta de reposición en la ganadería es una gran problemática, que les obliga a los productores que recrían y terminan los animales a implementar nuevas estrategias. En esta visita del equipo de Productiva a Estancia Ypotĩ, ubicada en Yby Yaú, departamento de Concepción, conocimos algunas de las sustanciales determinaciones que están adoptando los ganaderos para reducir el impacto de esta condición en particular. El Ing. Agr. Paulo Becker, gerente de Estancia Ypotĩ, comentó que la empresa posee varios campos propios y alquilados, y se dedica a la compra de desmamantes para la recría y terminación. Estos animales jóvenes permanecen en esas unidades por el término de un año o hasta a alcanzar 300 kg y luego son trasladados a Ypotĩ para una recría intensiva, con el propósito de ganar más kilos de carcasa. Mencionó que aplican el sistema de recría intensiva a pasto (RIP) para fortalecer la ganancia de peso de los animales antes de su ingreso al confinamiento, considerando el elevado costo de la reposición en una temporada en la que se debe explotar al máximo la carcasa de los animales en las pasturas. “Este año estamos tratando de ser lo más eficientes posible, poner más peso a pasto para que los animales ingresen al feedlot más pesados, con más carcasa en el confinamiento, con la idea de un abate de animales más pesados”, explicó. Por su parte, el Ing. Agr. Pedro Ticianelli Möller, responsable de compra de hacienda en Estancia Ypotĩ, expresó que la empresa se especializó en la recría y terminación, hecho que demanda buenas decisiones para seguir expandiendo el negocio. Agregó que, por ejemplo, el biotipo animal seleccionado para la compra es aquel que presenta una capacidad de crecimiento de carcasa, razón por la cual asumen el ejercicio diario de seleccionar la mejor opción para que el proceso pueda desarrollarse más eficientemente, con el propósito de que los ejemplares puedan entregarse al frigorífico en torno a los 18 y 20 meses de edad. “Los animales presentan pesos promedios importantes a temprana edad, pero, finalmente, es la capacidad de carcasa el factor determinante en la decisión inicial de compra”, aseveró. Los desmamantes al ingresar a la recría son destinados a una superficie de entre 80 y 100 hectáreas, que está dividida en pequeños potreros con alambrado eléctrico, en donde los ejemplares reciben constantemente una suplementación y agua de calidad. Allí permanecen entre 10 y 12 meses, dependiendo del peso de llegada. Para concluir el ciclo son destinados al encierre durante 100 a 120 días, en donde además de ganar carcasa, suman grasa y marmoleo. Pedro expresó que el 2026 será un año desafiante por el factor de la reposición, considerando que habrá una puja importante por los desmamantes. “Si faltan desmamantes hoy, faltarán animales gordos mañana; por lo tanto, creemos que el precio se irá equilibrando”, indicó. Suelo. La actividad de confinamiento genera desechos importantes que son aprovechados en Estancia Ypotĩ para nutrir el suelo y las plantas que serán destinadas a sumar la oferta forrajera para la nutrición de los animales. Becker comentó que realizan el compostaje al cual le suman bacterias y microorganismos para aplicarlo como fertilizante en las pasturas de mombasa que tiene el establecimiento para la producción de ensilaje. Considerando la estrategia empleada en la unidad de producción, se puede tener una suplementación de hasta 5 unidades ganaderas por hectárea, con rangos de suplementación de 0.5, 1.0 y 1.5 % de peso vivo. Además, evalúan las áreas de manera constante para evitar un sobrepastoreo. “Es muy importante no sobrepastorear. El ganado siempre está comiendo hoja nueva para potenciar la ganancia de peso; también es fundamental no consumir una pastura pasada”, explicó Becker. La permanencia en los potreros depende de la condición de la pastura y de la estrategia de suplementación, pero en promedio los animales pueden permanecer entre tres y cuatro días en el mismo lugar, tiempo que permite una ganancia de 620 gramos diarios. En promedio, los animales salían de la recría con un peso de 350 kg e ingresaban al confinamiento, pero en un año como este, de escasa oferta de hacienda, la estrategia será mantenerlos por más tiempo sobre la pastura para luego encerrarlos con entre 380 kg y 390 kg, en promedio. Con el toque de terminación a corral la idea es entregar ejemplares mucho más pesados, de modo a compensar la menor cantidad proyectada en esta temporada. “Nosotros no vamos a bajar los días de confinamiento, pero vamos a enviar a faena un ganado más pesado, pensando en mejorar la facturación y manejando mejor la falta de reposición”, indicó Becker. Otro punto importante que tendrá un impacto por la condición manejada en la actualidad es pastura. En una de las parcelas de mombasa, destinada netamente a la elaboración de ensilaje, se realizaban dos cortes para generar mayor volumen de recurso forrajero, pero en esta temporada se proyecta un solo corte, con base en la estimación de la dinámica de encierre que se está manejando en esta campaña. Indudablemente, la tecnología y el manejo aplicados están ayudando a generar 53 toneladas de producción de ensilaje en promedio, con techos registrados de 62 toneladas. A esta área, además de recibir el compost, también se le suministra urea, sulfato de amonio y clorato de potasio, con el fin de elevar la producción por hectárea. Actualmente, en el confinamiento los animales tienen una ganancia diaria de peso de entre 1,52 kg y 1,05 de kg carcasa por día que, en la actualidad, es el indicador más importante. Así también, otro componente manejado estadísticamente es el rendimiento animal. Mediante el manejo empleado en el campo, la carcasa en la industria registra un rinde promedio de 56,5 %, contabilizando animales híbridos o cebú. Ticianelli Möller comentó a Productiva que este año representa una oportunidad para mejorar la eficiencia productiva interna, buscar dónde corregir posibles errores y establecer estrategias de manejo que sean capaces de generarle rentabilidad el negocio, que tiene condimentos, pero que, igualmente, abre una oportunidad para elevar la productividad. [Nota

La falta de reposición en la ganadería es una gran problemática, que les obliga a los productores que recrían y terminan los animales a implementar nuevas estrategias. En esta visita del equipo de Productiva a Estancia Ypotĩ, ubicada en Yby Yaú, departamento de Concepción, conocimos algunas de las sustanciales determinaciones que están adoptando los ganaderos para reducir el impacto de esta condición en particular.

El Ing. Agr. Paulo Becker, gerente de Estancia Ypotĩ, comentó que la empresa posee varios campos propios y alquilados, y se dedica a la compra de desmamantes para la recría y terminación. Estos animales jóvenes permanecen en esas unidades por el término de un año o hasta a alcanzar 300 kg y luego son trasladados a Ypotĩ para una recría intensiva, con el propósito de ganar más kilos de carcasa.

Mencionó que aplican el sistema de recría intensiva a pasto (RIP) para fortalecer la ganancia de peso de los animales antes de su ingreso al confinamiento, considerando el elevado costo de la reposición en una temporada en la que se debe explotar al máximo la carcasa de los animales en las pasturas.

“Este año estamos tratando de ser lo más eficientes posible, poner más peso a pasto para que los animales ingresen al feedlot más pesados, con más carcasa en el confinamiento, con la idea de un abate de animales más pesados”, explicó.

Por su parte, el Ing. Agr. Pedro Ticianelli Möller, responsable de compra de hacienda en Estancia Ypotĩ, expresó que la empresa se especializó en la recría y terminación, hecho que demanda buenas decisiones para seguir expandiendo el negocio. Agregó que, por ejemplo, el biotipo animal seleccionado para la compra es aquel que presenta una capacidad de crecimiento de carcasa, razón por la cual asumen el ejercicio diario de seleccionar la mejor opción para que el proceso pueda desarrollarse más eficientemente, con el propósito de que los ejemplares puedan entregarse al frigorífico en torno a los 18 y 20 meses de edad.

“Los animales presentan pesos promedios importantes a temprana edad, pero, finalmente, es la capacidad de carcasa el factor determinante en la decisión inicial de compra”, aseveró.

Los desmamantes al ingresar a la recría son destinados a una superficie de entre 80 y 100 hectáreas, que está dividida en pequeños potreros con alambrado eléctrico, en donde los ejemplares reciben constantemente una suplementación y agua de calidad. Allí permanecen entre 10 y 12 meses, dependiendo del peso de llegada. Para concluir el ciclo son destinados al encierre durante 100 a 120 días, en donde además de ganar carcasa, suman grasa y marmoleo.

Pedro expresó que el 2026 será un año desafiante por el factor de la reposición, considerando que habrá una puja importante por los desmamantes. “Si faltan desmamantes hoy, faltarán animales gordos mañana; por lo tanto, creemos que el precio se irá equilibrando”, indicó.

Suelo. La actividad de confinamiento genera desechos importantes que son aprovechados en Estancia Ypotĩ para nutrir el suelo y las plantas que serán destinadas a sumar la oferta forrajera para la nutrición de los animales.

Becker comentó que realizan el compostaje al cual le suman bacterias y microorganismos para aplicarlo como fertilizante en las pasturas de mombasa que tiene el establecimiento para la producción de ensilaje.

Considerando la estrategia empleada en la unidad de producción, se puede tener una suplementación de hasta 5 unidades ganaderas por hectárea, con rangos de suplementación de 0.5, 1.0 y 1.5 % de peso vivo. Además, evalúan las áreas de manera constante para evitar un sobrepastoreo.

“Es muy importante no sobrepastorear. El ganado siempre está comiendo hoja nueva para potenciar la ganancia de peso; también es fundamental no consumir una pastura pasada”, explicó Becker.

La permanencia en los potreros depende de la condición de la pastura y de la estrategia de suplementación, pero en promedio los animales pueden permanecer entre tres y cuatro días en el mismo lugar, tiempo que permite una ganancia de 620 gramos diarios.

En promedio, los animales salían de la recría con un peso de 350 kg e ingresaban al confinamiento, pero en un año como este, de escasa oferta de hacienda, la estrategia será mantenerlos por más tiempo sobre la pastura para luego encerrarlos con entre 380 kg y 390 kg, en promedio. Con el toque de terminación a corral la idea es entregar ejemplares mucho más pesados, de modo a compensar la menor cantidad proyectada en esta temporada.

“Nosotros no vamos a bajar los días de confinamiento, pero vamos a enviar a faena un ganado más pesado, pensando en mejorar la facturación y manejando mejor la falta de reposición”, indicó Becker.

Otro punto importante que tendrá un impacto por la condición manejada en la actualidad es pastura. En una de las parcelas de mombasa, destinada netamente a la elaboración de ensilaje, se realizaban dos cortes para generar mayor volumen de recurso forrajero, pero en esta temporada se proyecta un solo corte, con base en la estimación de la dinámica de encierre que se está manejando en esta campaña.

Indudablemente, la tecnología y el manejo aplicados están ayudando a generar 53 toneladas de producción de ensilaje en promedio, con techos registrados de 62 toneladas. A esta área, además de recibir el compost, también se le suministra urea, sulfato de amonio y clorato de potasio, con el fin de elevar la producción por hectárea.

Actualmente, en el confinamiento los animales tienen una ganancia diaria de peso de entre 1,52 kg y 1,05 de kg carcasa por día que, en la actualidad, es el indicador más importante.

Así también, otro componente manejado estadísticamente es el rendimiento animal. Mediante el manejo empleado en el campo, la carcasa en la industria registra un rinde promedio de 56,5 %, contabilizando animales híbridos o cebú.

Ticianelli Möller comentó a Productiva que este año representa una oportunidad para mejorar la eficiencia productiva interna, buscar dónde corregir posibles errores y establecer estrategias de manejo que sean capaces de generarle rentabilidad el negocio, que tiene condimentos, pero que, igualmente, abre una oportunidad para elevar la productividad.

[Nota de Tapa publicada en la edición 135 de la Revista Productiva, páginas 20 y 21]

[Foto: Ganado bovino / Revista Productiva]

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